jueves, 9 de septiembre de 2010

Rumbo a la Distopía's Greatest Hits: Pateando vampiros

http://librosociohobbies.suite101.net/article.cfm/fiebre_crepusculo



Este primer post (al igual que todos los Greatest Hits) está rescatado del original que escribí en Facebook. Quizás uno de los más elaborados en cuanto a argumentación. Fans de la saga, si apreciáis en algo vuestras tripas, no lo leáis!



Seguimos pateando culos. Cuanto más leo sobre esta mujer y sus "obras", más gorda me cae. El crítico, además, se queda corto; no menciona el irritante trato paternalista del Edward Cullen hacia la ultrasumisa Bella Swan (lo he encontrado en otro artícul...o mientras investigaba), lo que hace que la lectura feminista se vaya por el mismo sitio por donde habría mandado yo mismo al tocho este si mi mami no me hubiera advertido que hacer eso atranca las cañerías.

Muy gracioso el hecho de que Meyer comente que esto lo parió en un sueño. También lo hizo Mary Shelley y no dio el mismo tufillo a sueño erótico de quinceañera, sino a una novela algo más inquietante...

Con respecto al tema de los sueños, sigo preguntándome qué cojones tiene de romántico que un tío te espíe cuando duermes. Creía que a eso lo llamaban "acoso" y te ponían una orden de alejamiento si te pillaban haciéndolo...
 
En la parte que tuve el disgusto de sufrir, pude observar un trato más que pobre de la primera persona, con una influencia cinematográfica tan grande que no sabía si estaba leyendo una NOVELA o viendo un capítulo de Físic...a y Química.


El uso del lenguaje era mediocre, bastante alejado del que usaría una chavala de dieciséis años; en su defensa, diré que tenía frases ingeniosas de vez en cuando (aunque sigo pensando que Terry Pratchett se lleva la palma con esas cosas).

La relación entre los protagonistas: plana. Bella (si se supone que se enamora del fulano este) parece hacerlo más por el físico que por otra cosa. Edward transmite más bien poquito; lleva un rollo bipolar (ahora soy guai, ahora soy frío) que parece sacado de una serie anime de las malas. Y cuando es guai, suelta unas perlas por la boca que hicieron que me cayese mejor cuando iba de frío.

En el caso del vampiro, parece interesarse por Bella básicamente por su olor (romántico a muerte, desde luego)...

Por suerte, no llegué a la parte cansina. Citando a mi discípula Paloma "se pega un capítulo entero describiendo sus labios". Por eso mismo dejé de leer El Nombre de la Rosa. Una descripción detallada está BIEN. Pegarse un capítulo ENTERO describiendo un pórtico es CANSINO.
No coincido con el crítico en cuanto a lo de los vampiros que caminan a la luz del día. Bram Stoker nos mostraba a un Drácula que sí que lo hacía, aunque debilitado.


Tampoco coincido con él en comparar a Anne Rice con Bram Stoker. Para mí, e...sta autora se acerca más a Stephenie Meyer a la hora de retratar a una criatura deliberadamente amoral como es el vampiro clásico y convertirla en un personaje romántico y (POR QUE???) vestido con chorreras en pleno s. XXI. Vale que el vampiro tenga cientos de años, pero mis padres no se visten como en los 70...

Tampoco me parece mal la idea de que el vampiro moderno se camufle entre los humanos; eso ya lo leímos en El Ansia de Whitley Strieber y funcionaba bastante bien. Quizás el problema es un camuflaje tan pobre como el hecho de la endogamia que presentan los Cullen (que parecen un cruce entre raritos y guaperas, a partes iguales) o parar todoterrenos a plena luz del día en una calle llena de gente. No soy fan de La Mascarada, pero creo que los que han jugado a eso tendrían un par de palabritas al respecto...

Tengo que conceder que me gusta la idea de que haya vampiros de varias condiciones morales; de que se oculten entre los humanos, e incluso de que prefieran no beber sangre (ya lo vimos en Underworld). Quizás lo molesto es tildar de "revolucionaria" u "original" una idea ya vista que, en realidad, lo que nos vende es un idealismo ya pasado de moda ("por el amor sacrifica a tu familia y amigos????") y ponerlo en un contexto tan trillado como es el del instituto americano. Pero quizás lo más insultante es llamar a Crepúsculo "novela de vampiros" o (horror de los horrores) de terror. No, amiguitos. Esto NO es terror. Es lo que hemos llamado toda la vida "una novela rosa", pero para chavales.

Hala, ya me he quedado a gusto. Gotiquitos, crepusculeros y demás seres, ya podéis excomulgarme.
 
Ah, una última cosa que me dejaba en el tintero: no soy en absoluto fan de Jane Austen (mis compis de carrera ya me escuchasteis largo y tendido al respecto), pero al próximo que vuelva a comparar Crepúsculo con un solo libro de esta mujer, clásico de la Literatura Anglosajona donde los haya (o con Romeo y Julieta), le obligo a leerse el volumen completo y luego se lo empotro por el culo hasta que vomite tinta, estamos?

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