Hace ya unas cuantas semanas, nos enteramos del asesinato a manos de la policía de un hombre negro, cómo no, en Estados Unidos. Nada nuevo, 20 días antes, otro había sido tiroteado en el mismo país. Y si empezamos a echar la vista atrás solo a nuestra historia reciente, a lo largo de toda la administración Obama fue igual o incluso peor, digan lo que digan del Ex-Presidente Chachiguai, o diga él mismo lo que diga, que ya sabemos que para lucirse en un programa de entrevistas y ponerse bien puesto ante la prensa, el amigo Barack es único. Porque seamos, honestos, aquí el coleguita no tuvo cojones de meterle mano a los asesinatos raciales, pero ahora viene diciendo lo mal que lo hacen los demás. Si eso no es tener una cara durísima, no sé yo lo que es.
—Bueno, señor Obama, ¿cuál fue su política para acabar con la brutalidad policial en su país?
—Decir que está mal.
—¿Y con los abusos sexuales acaecidos en Hollywood?
—Decir que está mal.
—¿Y qué piensa usted de la administración actual?
—Pues, claramente, que no está haciendo lo suficiente para que los ciudadanos libres de Norteamérica puedan gozar de sus derechos en total igualdad, tal y como corresponde a la nación más democrática del mundo.
—Gracias por iluminarnos con sus sabias palabras, señor Obama. No sabríamos que hacer sin usted como brújula moral.
En este último caso, la indignación acabó por saltar y se empezaron a producir disturbios. Al ver aquello, no pude evitar acordarme de lo de Rodney King, allá por el 91, cuando se produjo la famosa Batalla de Los Angeles: a lo largo de seis días, las calles de los barrios negros de esta ciudad literalmente ardieron y se produjeron violentísimos enfrentamientos con la policía. Fue toda una guerra urbana que tarde o temprano acabaría por repetirse, si las leyes en Estados Unidos (oficialmente no racistas) seguían con la costumbre de mirar para otro lado con la brutalidad policial que las fuerzas del orden gastan allí con sus colectivos más desfavorecidos (negros e hispanos, principalmente).
Eso fue lo que pensé en un principio, que la gente desfavorecida así tenía que estar de harta para coger y salir a manifestarse y enfrentarse con la policía con las secuelas de una pandemia global todavía en el aire. Que bastante hartos de miedo a no volver a casa al venir de trabajar tenían que estar para protagonizar enfrentamientos una vez más, como casi 30 años después de lo de Rodney King.
A la semana o así, me vi forzado a cambiar de opinión.
Mi cara fue algo así, y no por gusto. Yo en un principio pensaba que era casi lógico que la gente, ya hasta los huevos de todo, acabara saltando...
Pero luego he visto lo que he visto y estoy flipando de la vergüenza ajena.
Seguid leyendo y os cuento.
Empiezo a explicar un poco, antes de que algún inútil que no sabe leer me tache de racista, porque la cosa no va por ahí ni por asomo.
Volvamos a lo de Rodney King: como ya he contado, este hombre fue molido a golpes por cuatro policías que lo amarraron tras salir de su coche. Tenían motivos para detenerlo, sí (conducción temeraria y, según rezaban informes, abuso de drogas y robo con violencia mientras se saltaba la condicional), pero EN CASO ALGUNO para apalearlo una vez lo hubieron reducido. Mucho menos entre cuatro tíos contra uno solo y amarrándolo con una cuerda, como si fuera un animal.
Hace cosa de un año, pude estudiar un poco más de cerca el caso, y por qué condujo esto a la tristemente célebre Batalla de Los Angeles: ¿fue por la brutalidad en sí? Pues, aunque parezca sorprendente, no fue por eso, o no del todo. A lo largo de ese estudio, llegué a ver entrevistas a gente que vivió aquello de cerca, y la respuesta fue como poco curiosa: según contaban, lo que les indignó no fue la paliza a un hombre negro y atado a manos de cuatro oficiales armados; eso ya lo vivían a diario, y lo tenían ya (fijaos hasta qué punto estaba la cosa) medio normalizado. Lo que realmente indignó a la población negra fue que, para variar, esto se hubiera grabado (era el 91, por aquel entonces no teníamos el tema Orwelliano que tenemos ahora, donde nos grabamos hasta cagando), hubiera saltado a los medios... y el sistema, con todos sus huevos toreros, hubiera absuelto a los policías que mandaron a King al hospital (salvo a uno de ellos, al parecer). O sea, ya no fue por el abuso como tal, que de por sí estaba mal, sino por la desfachatez del sistema a la hora de tratar el asunto.
"Pues claro que eran inocentes esos tíos, se estaban defendiendo de un negro atado y puesto de rodillas en el suelo, juas juas juas"
El segundo punto es que las protestas fueron localizadas en la zona y durante varios días. Muy, muy localizadas, si se me permite decirlo. Continuando en mi investigación, los testigos de la Batalla de Los Angeles comentaban que los protagonistas de los disturbios quemaron establecimientos, sí, pero ojo, no cualquiera: dejaron por completo intactos los establecimientos de la gente negra que llevaba viviendo y trabajando toda la vida en los barrios; lo que quemaron fueron los establecimientos de las franquicias y de aquellos a los que consideraban "invasores". Algo que, así contado, puede sonar como muy racista con los blancos... pero bastante lógico si vemos las cosas en su contexto: tú formas parte de una raza o colectivo y día sí y día también ves la opresión a tu gente con una impunidad que sobrepasa ya la cara dura. Muelen a palos a uno de los tuyos, y te lo ponen en la tele en prime time. Y encima te dicen, con toda la cara, que esos que por poco lo matan no hicieron nada malo y que podrían seguir patrullando tu barrio, con la posibilidad de repetirlo con tus amigos, tus hijos o contigo mismo si les diera la gana. Lo lógico es que, si encima provienes de un entorno marginal, con unas desigualdades sociales que flipas, no quieras ver ni en pintura a uno solo de "los otros".
No defiendo esto, pero es la única explicación que le encuentro. Y no es una explicación que me resulte descabellada, oye.
A menos que mi navegador favorito me haya colado un bulo (cosa que nunca, nunca, descartaré), de esta guisa estaba Los Angeles cuando aquello. Así de parda se lió, y más.
Volvamos a 2020, como digo, 30 años después de aquello. Desde entonces, y con el auge de las cámaras en los dispositivos móviles, hemos venido viendo cómo la historia se ha llenado de Rodney Kings. Padres de familia, ya no apaleados, sino tiroteados en sus coches porque iban a sacar la documentación de la guantera y el agente de gatillo fácil de turno se pensaba que era un arma. Chavales que salían a correr y a los que les vaciaban un cargador en el pecho porque los sheriffs del pueblo dieron por sentado que corría por estar robando. Gente detenida porque según el poli de turno un negro no puede llevar un buen coche a menos que sea robado. La lista es tristemente larga.
Y fijaos si lo tenemos internalizado, que se hacen chistes acerca de eso en pelis como Capitán América: Soldado de Invierno y los entendemos perfectamente, sin que nos los tengan que explicar.
Solo recordad la escena que Nick Furia va en coche y se le cruza la policía con intención de pararlo. La cara de hastío de Samuel L. Jackson en esta escena, lo dice todo: "Ya están parándome otra vez por ser un negro conduciendo un cochazo".
Y sin embargo, estalla con el caso de George Floyd. Insisto, veinte días antes otro negro fue tiroteado delante de una cámara y la repercusión mediática fue la habitual: es decir, a todo el mundo le pareció muy mal, se pusieron un par de miles de RIPs en las redes sociales y a los dos días la gente se olvidó... hasta que sucedió esto y, de pronto, todo el mundo pareció volverse loco, como si otras víctimas no hubieran tenido nombre y Floyd sí.
Una vez más, parece que alguien elige a una víctima al azar de muchas y decide ponerla como símbolo de todas las demás. Un símbolo algo extraño, porque aunque se dice que con Floyd son ya demasiadas (lo cual es sobradamente cierto, no hay más que ver las noticias sobre esto a lo largo de los últimos años), raramente se menciona a cualquier otra, anterior o posterior a él. No, después del asesinato de Floyd, vengo a referirme. Las consignas son el ya famoso "I can´t breathe" ("No puedo respirar", en homenaje a las últimas palabras del hombre, el cual no fue el primero en decirlas, siquiera), que la gente empieza a repetir de una manera que me mosquea. No por el hecho de simbolizar una protesta, cosa que entiendo, sino por el hecho de que, cuando repites una palabra o una frase cientos de millones de veces, en plan mantra, pierde todo significado original y acaba por convertirse en algo que no es más que un sonido.
Nótese que el único afroamericano muerto al que se ha mencionado después de Floyd (asesinado antes que éste, quiero decir) se le ha recordado porque dio la casualidad de que pronunció esas mismas últimas palabras poco antes de morir. Ya parece que si te matan antes que a Floyd y no sueltas la consigna antes de que acaben contigo, tu vida no parece contar tanto.
De hecho, algunos medios, en un alarde de subnormalidad congénita, están rebuscando AHORA a esas víctimas y diciendo que también dijeron esa frase, como si eso fuera lo importante.
Esto me lleva a pensar que la protesta racial, necesaria como el respirar desde hace ya como 60 años, si no tiro de historia ya antigua, parece estar afranquiciándose, con sus lemas y su merchandising. Con sus estandartes y sus buques insignia, representados por unos cuantos individuos en concreto a los que se eleva a la categoría de iconos, y obviando a toda una masa real de gente que ni tiene nombre ni cara porque queda cómodamente "representada" por dichos iconos. Algo cómodo y simple... y tan frívolo y con el mismo mal gusto como vender camisetas de Kurt Cobain con su fecha de nacimiento y muerte impresa a la semana de que el pobre hombre se volase la cabeza con una escopeta.
No es coña. Esta foto acabo de encontrarla en Amazon.
Venden la camiseta por 20 euros.
Esto se vendía a unas 1500 pelas en la época en la que iba yo al instituto.
Era flipante ver cómo, apenas unas semanas después de que muriera el líder de Nirvana, medio instituto la llevaba puesta, oye.
Con la revolución digital esto no mejora y no es que haya más sentido común: ahora cualquier movimiento o revuelta se globaliza y, lo que es peor: en cualquier lucha social, del tipo que sea, encontramos gente o grupos que parecen adueñarse de la lucha en sí y declarar que ésta "les pertenece", cuando en realidad es al revés: por identificado que te sientas con una causa, jamás de los jamases ésta te pertenece o puedes decir que es tuya; tú perteneces a ella y tú eres una pieza para que esta lucha salga adelante... pero una lucha o una causa no puede ser nunca una posesión, como algunos sostienen. Algunos que, si escuchamos sus discursos, suelen ser siempre los más beligerantes y aquellos cuyo mejor argumento es señalar enemigos con el dedo y echarles la culpa de todo mal. Sin aportar absolutamente ninguna solución (porque consideran que esa no es su tarea, lo cual también es un argumento muy simple) ni ninguna alternativa más allá que manifestar su odio.
Y he aquí la paradoja: muchos de los que buscan sentirse reconocidos por la sociedad y tener los mismos derechos y oportunidades, al mismo tiempo, lo hacen odiando a esa sociedad por no entenderlos. Dicho de otro modo, buscan ser reconocidos y aceptados por una sociedad a la que ellos mismos admiten odiar y no aceptar.
"Quierooo... No, exijooo, que toda esa sociedad formada por malnacidos, hijos de puta, desgraciados y montones de mierda con patas me respete. No solo que me respete; exijo que me acepte y alabe cualquier puta cosa que yo diga o haga, que para eso soy una persona oprimida. Nada más que por eso, a mí se me tiene que dar la puta razón en todo, joder. Y exijo también derecho de pernada. Me apetece follarme por todos los agujeros del cuerpo a las hijas de los opresores para luego darles una paliza y tirarlas a una cuneta. Porque sí, porque me lo merezco."
Este es el nivelito de más de uno y más de dos.
Pero volvamos una vez más al tema, porque tiene miga.
La cosa no termina con unas protestas raciales que, en lugar de producirse solo en Minneapolis, la ciudad natal de Floyd durante varios días, saltan al resto del país durante semanas, no. Un tiempo después, nos enteramos de que, no teniendo bastante con que ciertos grupos se proclamen dueños de la causa e instiguen todo esto (grupos a los que ni conozco, ni sé de dónde han salido, y mucho peor: no sé quién los financia realmente), las protestas saltan al resto del planeta y aquí es donde me explota el cerebro.
Cuando los atentados de las Torres Gemelas en 2001, por ejemplo, sí recuerdo que hubo manifestaciones por todo el mundo en repulsa al terrorismo y, más concretamente, contra la guerra que se avecinaba como consecuencia. Pero fue algo global, en el sentido de que el atentado del World Trade Center no era tanto un atentado como una declaración de guerra contra el estilo de vida occidental. La cantidad de muertes no se vieron como un problema de gestión interna estadounidense, sino como una amenaza a todos y cada uno de los civiles que vivían en según qué hemisferio del planeta.
Cuando los atentados del 11-M en Madrid, fue similar, aunque ya algo más moderado: aparte de nuestros homenajes locales en Atocha, si la memoria no me falla, hubo cientos de muestras de condolencia en todo el mundo en las embajadas españolas.
Tampoco vamos a ser bestias y decir que no se debe homenajear a los muertos. Todo lo contrario, ante espectáculos de barbarie de este tipo, es cuando creo que los humanos (o al menos, los que creemos que la humanidad es algo más que caminar sobre dos patas y limpiarse el culo después de cagar) debemos unirnos por una causa común.
He puesto dos casos más o menos graves, con un elevado número de muertos para hacernos una idea de lo que es la proporción: en ninguno de ambos casos hubo saqueos masivos que duraron varios días; y, fijándonos en el elevadísimo número de muertos, la cosa en ningún momento dejó de verse como un ataque externo. O sea, que lo que les pasó a las víctimas del World Trade Center, Atocha, Londres y, más recientemente en el tiempo, París, Barcelona o Londres de nuevo, se vio como algo que te puede pasar a ti o a mí, independientemente de quién nos gobierne o de las leyes que tengamos.
Esto fue lo que se montó cuando los atentados de Atocha: un número más que considerable de gente saliendo a las calles pidiendo paz y demostrando que no se debía ceder al terror.
Algo que jamás, en la vida, me oiréis criticar.
De hecho, yo mismo estuve en la manifestación que tuvo lugar en mi ciudad y jamás me arrepentiré de eso.
El caso de George Floyd, aunque no deja de ser grave, no puede verse al mismo nivel ni de broma: para empezar, porque es un caso claro de una horrible gestión interna que lleva arrastrándose por un país en especial desde hace ya mucho, y de una cultura que ha dejado claro que tiene muy insertada en su ADN una visión racista del mundo. Manifestarse por ella allende sus fronteras tiene tanto sentido como manifestarse en Suecia por la corrupción de los políticos españoles, o manifestarse en Portugal por el auge de los grupos de filiación totalitarista en Grecia.
Y no lo hacemos porque nos parece absurdo, ¿verdad? Sin embargo, con esto a muchos les ha faltado tiempo para salir a manifestarse en nuestro país, cuando una semana antes esos mismos se reían de la gente del barrio de Salamanca por (atención) saltarse el protocolo de la pandemia por protestar para que les abrieran los grandes comercios.
Yo lo mismo es que no estoy tan chupiguaimente concienciado o es que se me escapa algo, pero saltarte un protocolo por pandemia está mal, y que tengas una causa más chupiguai que el prójimo no te salva de contagiarte. No es un antibalas, como tampoco lo era ponerse una banderita nacional a lo Superman y cantar el himno. Con esto... ¿se me está diciendo que unos tienen derecho a manifestarse saltándose las normas y otros no, dependiendo lo que que simpatice su ideología con la ideología de moda en el momento?
Si acaso, puedo entender las protestas en Francia, donde esto ha reavivado la muerte de un joven negro a manos de la policía.
Y ni por esas, porque los franceses pueden tener todos los defectos del mundo, pero institucionalizar el racismo... puedo equivocarme, pero diría que no es propio de ellos.
Pero ya no hablo solo de manifestarse, lo cual puede estar más o menos abierto a discusión; hablo ya de cómo ha ido degenerando la cosa hasta convertirse en un puto sinsentido. Se ha pasado ya de luchar contra el racismo contra los negros en EEUU para globalizar la movida y hacer una lucha contra la esclavitud a escala "global" (un poco más abajo entenderéis por qué entrecomillo esta palabra) y ya no basta con protestar por el tema de las vidas de los negros al otro lado del planeta, no. Ahora la modita es irte para Bélgica y tirar estatuas de Leopoldo II (monarca del país allá por el s.XIX) porque era un monarca racista. Irse también para estatuas de Colón, a lo largo y ancho del planeta porque algún subnormal insiste en que ese hombre fue un genocida. Esta mañana mismo veo cómo ayer se pintarrajeó una estatua de Cervantes con la leyenda "Asesino" sobre su efigie. Otra de Junípero Sierra tuvo menos suerte y fue abiertamente derribada.
Esto es Londres, ante la estatua de Churchill. Así se recuerda al hombre que impidió que los británicos hoy en día estén hablando en alemán.
Una vez más, el fanatismo y la ignorancia vuelven a rebrotar, y las masas son azuzadas como auténticos rebaños de borregos por vete tú a saber quién, que les ha dicho a quién tienen que odiar, pero ni se ha molestado en explicarles muy bien por qué. Ni puta falta que les hace, porque la gente, ese rebaño de lemmings descerebrados que se arrastran por nuestro planeta, no necesita explicaciones, solo necesita a alguien contra quien cargar su frustración y a quien culpar de la miseria que es su vida. Poco más que animales que caminan sobre dos patas que se contentan con un puñado de mentiras y tergiversaciones para soltar su odio y toda la mierda que tienen dentro de la cabeza. Gentuza miserable que no tiene nada mejor que hacer con su vida que destruir lo que han creado otros, solo porque un desconocido les ha dicho que así serán mejores personas.
Esto, según he podido comprobar, es Edimburgo, ante la estatua de Robert Bruce, el famoso Braveheart, que se enfrentó, irónicamente, a los ingleses.
Ahora los libertoides y los chupihippies le hacen la rosca a los americanitos y a toda esa mierda de superioridad moral.
Triste, viniendo de Escocia, que siempre ha tenido fama de resistir frente a los tiranos.
Y, por supuesto, cada vez que el fanatismo surge, el primero en caer es el arte.
Tiene gracia pensar en ello: mucho putear a los nazis porque quemaban libros, y aquí tenemos a un puñado de anormales que hacen exactamente lo mismo. Con ese afán por reescribir la historia según una ideología de piruletas y unicornios, arremeten contra artistas y personajes históricos por no amoldarse a según qué patrañas modernikis de superioridad moral de s.XXI que les han metido en la cabeza. Muy valientes todos, meándose en la historia para "abolir la esclavitud", pero yéndose a tirar estatuas o a pintarrajearlas con sus Adidas puestas y filmándolo todo desde sus móviles de última generación.
Llamo a esas mierdas con patas hipócritas y me quedo más corto que su cerebro: hay que tener unos cojones como la Basílica de San Pedro de gordos cada uno para protestar contra la esclavitud de hace 200 o 500 años y grabándolo todo con un móvil o escribiendo desde sus ordenadores, como si los aparatos electrónicos que usamos, la ropa que vestimos, o la mitad de los enseres que manejamos no estuvieran hechos por esclavos. Sí, muy valientes atacando la estatua de un rey muerto, pero no teniendo los huevazos de irse a Indonesia o la puta China a cerrar una fábrica a hostias limpias. Es mucho más diver irte siempre a atacar a aquellos que no pueden defenderse.
Pequeño inciso para volver a Norteamérica e ilustrar esta idea: hace unos días, la policía mató a otro hombre negro llamado Rayshard Brooks; este, a diferencia de los demás, había robado un arma táser a uno de los agentes y la disparó contra ellos, por lo que la policía sí usó la fuerza letal de una forma (a mi juicio) razonable, para variar... que tampoco nos vamos a ir al otro extremo y darle besitos a un tío que está disparando a la policía (aunque sea con un táser), no sea que nos acusen de lo que esté de moda acusarnos.
El caso es que, habida cuenta de esto, los manifestantes cogieron y quemaron el restaurante de comida rápida del que venía el fallecido, como si el susodicho restaurante tuviese culpa de aquello.
Y esto encima nos tiene que parecer bien, oye.
Se ha puesto muy de moda propagar la leyenda negra del Imperio Español, diciendo que eran unos violadores y unos genocidas, pero callándose como putas en cuaresma ante las barbaridades perpetradas por el Imperio Holandés, o el Británico. Sí, el Imperio Británico; ese del que proceden culturalmente los estadounidenses, esos campeones del genocidio y el racismo. ¿O es que nadie se ha preguntado por qué apenas quedan Amerindios en el norte de América, mientras que desde Mexico hasta la Patagonia hay, no solo mestizos, sino tribus enteras de indígenas?
La respuesta os la comento, para aquellos que no la sepáis: porque los ingleses fueron unos putos genocidas, y aquí sé muy bien de lo que hablo, porque es una de las cosas que estudié en la universidad: fueron los que infectaron las mantas con viruela y se las entregaron a los indios; fueron los que esquilmaron recursos y mataron bisontes (principal sustento de este pueblo) por diversión. Los que allá por dónde iban, no solo en América, sino también en Egipto, Australia o la India, trataban a los nativos como unos putos lacayos, de los que se reían y humillaban cada vez que podían. Eran los que pagaban por cabelleras de indios muertos como si se tratara de una población de animales que había que contener. Esos eran los ingleses, y de esa gentuza provienen culturalmente los americanos. Los que importan toda la mierda que os coméis a cucharadas y que os creéis a pie juntillas.
"Venga, chaval, es la hora de comerte tu ración de mierda propagandística que putea a los españoles y les echa la culpa de todos los males de la sociedad del s.XXI"
Fue por culpa de auténticos bastardos como Guillermo de Orange, allá por el s.XVII, principios del XVIII, cuando se puso de moda decir que el Imperio Español era el culpable de todo mal. Qué casualidad que esto lo dijera el rey de un imperio rival, ¿eh? Qué casualidad que una estirpe de miserables que legalizaron la piratería en el mar o el esclavismo con negros proveniente de África, de pronto fueran unos santísimos varones que iban por la vida dando lecciones de moral a los demás, acusándonos a nosotros de algo que no era ni cierto.
Este soplapollas traicionó a Felipe II y acabó en el trono de Inglaterra. Para justificar su traición, no tuvo nada mejor que hacer (porque tampoco es que hiciera nada mucho mejor) que deslegitimar al rey que estaba traicionando.
No soy el mayor fan de Felipe II, debo decir. A mí me parece uno de los mierdas más grandes que ha parido madre en este páis... pero si lo vas a poner a parir, hazlo por lo que ha hecho y no te inventes idioteces, campeón.
Si vas a traicionar a alguien porque es un cabrón, no te hace ni puta falta inventarte nada. Y si, pese a todo, lo haces... lo mismo es que tú eres más cabrón que al que estás traicionando.
El genocidio en las Indias. De ese genocidio me río yo, y os cuento por qué: está precioso que un genocida le diga a los demás lo genocidas que son, cuando ha matado a todo Cristo para quedarse con su tierra... pero cuando te coges las leyes españolas de la época, te das cuenta de que todo es un engañabobos para que el más ignorante se ponga su chapita de Unamunito y diga que le duele España, o para que el iletrado de turno diga "Es que ustedes los españoles tienen la culpa de todo".
Mira, no.
Precisamente el Imperio Español, de las primeras cosas que hizo cuando llegó a América fue ayudar a las tribus indígenas, porque no vivían en paz, como dicen, no. Vivían sometidas a los propios imperios locales, que tenían como elevadísima costumbre comerse a sus esclavos o sacrificarlos a sus dioses arrancándoles el puto corazón del pecho mientras todavía latía. No voy a entrar en el discurso de superioridad moral diciendo que eran una cultura deleznable, porque sería ver las cosas por completo descontextualizadas, pero sí diré que NO vivían en paz. Así que eso del pobre indio que estaba jugando al hulahop en la selva, que un buen día vio como un puñado de hombres blancos llegaron para destrozar, arrasar y sembrar la muerte, como que no.
El hombre blanco, en esta zona, lo que hizo fue evitar que otros indígenas destrozaran, arrasaran y sembraran la muerte sobre sus vecinos.
Le joda a quien le joda, miles de personas en Latinoamérica hoy en día le deben su existencia a esos que llaman "monstruos".
A mí me encanta cuando me viene alguien y me dice "Es que tus antepasados hicieron tal o cual en mi tierra".
Ante eso, yo pregunto: "Oye, ¿tu apellido cuál es?"
Normalmente, la respuesta es un apellido español.
Ante eso, contesto: "Entonces, no son mis antepasados; son los tuyos. Los míos se quedaron en España, lo que demuestra que yo viva aquí, y que tú vivas en tu país con un apellido español".
Aun de ser cierto que hubiéramos cometido un genocidio: yo me crié a finales del s.XX, joder. No soy responsable de lo que hicieran mis padres antes de nacer yo, voy a serlo de algo que pasó hace medio milenio.
Pero es que voy más allá. Esclavitud, ¿verdad? Los que hablan de eso, parece que no han oído hablar nunca de las Leyes de Indias, donde se reconoce a los nativos americanos (los llamados "indianos") como ciudadanos del Imperio Español de pleno derecho. De haber sido un imperio esclavista, para empezar, apenas quedarían personas en el planeta con sangre india en sus venas. No habría habido el mestizaje que es innegable en toda Sudamérica (gente con rasgos claramente indios, pero con apellidos españoles como Mendoza o Pacheco), y desde luego no quedarían tribus libres hoy en día, como las que podemos encontrar en Argentina, Perú o zonas del Amazonas que en su día no pertenecían a Portugal... porque los habríamos esclavizado a todos hasta la muerte, o hasta que nos diera por liberarlos, y no fue así.
Indígenas en América del sur, foto (presuntamente) reciente. Estos son Yanomamis, que viven entre Venezuela y Brasil. Es en la actualidad cuanto están siendo perseguidos... pero han sobrevivido hasta ahora. De ser cierta la leyenda negra, posiblemente no habríamos podido tener ni una foto de ellos, porque no habrían llegado vivos a ella.
Reserva india en América del Norte. A los pocos indios que quedan por allí arriba los tienen viviendo en putos campings.
La propaganda se ha llegado a retorcer hasta el punto de decirnos que nosotros hasta llegamos a traficar con negros, como en la mierda esa que rodó Spielberg de Amistad, según el director, basada en hechos reales (eso sí, no habla de la manipulación ideológica y sensiblera a la que el amigo Steve suele someternos cada dos por tres en sus pelis). Tiene cojones que un país (o dos, si contamos con que los Estados Unidos hicieron exactamente lo mismo después de liberarse del yugo británico, yendo encima de señores ilustrados) que ha ido pisoteando a todo el que pilla, considerándose con el derecho a hacerlo, que se ha pegado como 300 años o más tratando a negros e indios como alimañas y monos, que separase, ya en los años 50 del s.XX, a negros de blancos en sus propias tierras "por seguridad" tenga el cuajo para señalarnos A NOSOTROS con el dedo desde una superioridad moral más falsa que una polla de goma. Esos que tenían a negros secuestrados trabajando en plantaciones de algodón; esos que violaban a esclavas en sus propias casas y tenían hijos de ella, y que encima eran presidentes de los Estados Unidos, vienen ahora a inventarse mierdas y decir que Colón era un genocida.
Aquí, Thomas "Follaindias" Jefferson, uno de los Padres Fundadores de los Ilustrísimos Estados Unidos.
A este no se le llama racista ni se tiran estatuas suyas. Qué cojones, ni se le tose y se le ve como a un santo varón.
Porque con este SÍ que hay que ver las cosas en su contexto.
Los que vienen de otros países, unos tiranos todos y unos monstruos.
Y sigo porque el tema da para mucho. Una de las cosas más guais era decir que los españoles se iban a las Indias a violar nativas impunemente. Que llegaban, se bajaban del caballo, veían allí a la chica maya lavándose en el río y la abrían de patas entre cuatro hasta matarla, y que no pasaba nada.
Pues atentos, que precisamente Isabel la Católica fue la que se encargó de penalizar la violación en las Indias, tal y como estaba penalizada en la madre patria. Aquí entra en juego el expertito en historia de postureo, que es el primero en decirte que la Edad Media era anarquía y que los nobles y los caballeros tenían como misión explotar a diario al pueblo, que vivía comiendo mierda, sin que hubiese ley alguna más que la de la fuerza.
Eso es lo que te dice un ignorante que se ha leído Los Pilares de la Tierra o Juego de Tronos y se piensa que todo lo que sale es verdad, salvo lo de los dragones, que ya canta mucho.
Pues va a ser que sí, que existían fueros y tratados, y penalizaciones bastante severas a aquellos que se los saltaran. Y sí, claro que hubo violaciones en las Indias, como también las hubo en la madre patria o (ejem) el norte de América, que parece que allí arriba eran todos unos putos santos; la sutil diferencia es que nosotros las penalizábamos y las castigábamos, tal y como hacemos hoy en día. Con mejor o peor suerte, con sentencias más justas o menos, pero el concepto aparece en las leyes como algo punible. Mejorable, sí, pero existente. En América del Norte podías violar a una negra o incluso a una india y me contáis si había ley alguna que amparase a esas pobres criaturas. No, porque ni siquiera tenían el estatus de persona, así que por favor, NO ME JODÁIS.
Tampoco soy el mayor fan de Isabel la Católica, ojito. Pero tengo que decir que ella vivió antes que el señor Jefferson y promulgó leyes que el Ilustradísimo Presidente y Padre Fundador de Los Santísimos Estados Unidos de la Puta América de los Cojones, como casi 300 años después, ni se planteaba. Y, con todo lo fanática y nazi que se empeñan en decir que era, en este asunto la historia ha demostrado que era menos racista que algunos que iban de ilustrados.
Al menos ella sí entendía que los indios eran personas, o al menos, ese rango social les atribuía.
En Estados Unidos harían falta siglos para que se entendiera que negros o indios eran también ciudadanos de pleno derecho.
Pero sí, venga, que los españoles somos siempre los que vamos por detrás en todo, que es lo que nos meten con cucharones a diario.
La estupidez continúa y ya no solo veo ataques a figuras ilustres de nuestra historia, como Cervantes, tildado ahora de "Asesino", imagino que por haber participado en Lepanto contra el Imperio Otomano (pelear contra otro imperio que amenaza tus fronteras y tu modo de vida te convierte en un genocida... pues oye, no quiero ni imaginarme lo que pensarán de Viriato), porque por otra cosa... pues como que ahora mismo como que no caigo. Si es por eso, hay que decir que fue tan asesino como aquellos que son prácticamente enrolados a la fuerza en un ejército para luchar en una guerra que no han elegido. Añado que Dios no quiera que a ninguno de estos genios que van por ahí profanando estatuas de artistas mañana los llamen a filas para pelear como sucediera en Vietnam, por ejemplo. Las risas serían tremendas, cuando todos estos guerreritos sociales volvieran a casa después de haber vivido mil atrocidades y otros guerreritos sociales se dedicasen a escupirles a la cara en el aeropuerto.
Debo decir que el que haya profanado la estatua de Don Miguel, aparte de ser un analfabeto, un vándalo, un borrego y un soplapollas, posiblemente es hasta antisemita. Muchos estudiosos sospechan el origen judío de Cervantes, así que ponerle una pintada acusándolo de nazi, como he visto, es un doble combo de déficit cromosomático galopante.
¿Queréis que hablemos de antisemitismo? Venga. Os paso aquí las fechas de expulsión de los judíos en Europa:
España: 1492
Francia: 1182 (la primera), seguida de otras en 1306, 1321 y 1394
Inglaterra: 1290
Austria: 1421
Ducado de Parma: 1488
Ducado de Milán: 1490.
No fuimos los últimos en hacerlo (eso corresponde a Orán, en 1669), pero desde luego que no fuimos los primeros. Ni los únicos. Después de 1492, al menos otros 10 reinos lo harían también.
Y esto sin meterme en los pogromos, en los cuales los rusos fueron auténticos maestros, sin olvidar a polacos, rumanos, o incluso argentinos.
Otros tantos están cayendo en esta pantomima "global" (supongo que con lo que dije de China e Indonesia entendéis por qué lo entrecomillo) son gente como Churchill, que también tuvo ciertas caídas racistas, según dicen, pero que nadie ve que precisamente luchó para que el racista más gordo de todos no se quedase con Europa; sin embargo, no veo que ninguno de estos tontos del culo se vaya contra Lincoln que, lucharía contra la esclavitud, sí, pero tiene registradas declaraciones donde en caso alguno aceptaba el matrimonio de negros y blancos por considerar "inferiores" a los primeros. Fíjate cómo se putea al Imperio Español por algo que no hizo, pero se barre debajo de la alfombra con los padres fundadores de una patria de hijos de puta.
“I am not, nor ever have been, in favor of bringing about in any way the social and political equality of the white and black races … I am not nor ever have been in favor of making voters or jurors of Negroes, nor of qualifying them to hold office, nor to intermarry with white people; and I will say in addition to this that there is a physical difference between the white and black races which I believe will forever forbid the two races from living together on terms of social and political equality. And inasmuch as they cannot so live, while they do remain together there must be a position of superior and inferior, and I as much as any other man am in favor of having the superior position assigned to the white race.”- Abraham Lincoln, texto extraído de Los Debates entre Lincoln y Douglass, hacia 1858.
Traduzco:
"No estoy, ni he estado nunca, en favor de traer en caso alguno la igualdad política y social entre blancos y negros... como tampoco he estado en favor de que los negros voten o sean miembros de un jurado, ni de cualificarlos para que tengan puestos importantes, ni de casarse con gente blanca. Y añadiré que hay una evidencia física entre blancos y negros, que creo que prohibirá siempre que vivan en términos de igualdad política y social. Y no pueden convivir así, mientras lo hagan debe haber una posición de superior e inferior, y estoy a favor de que la posición superior sea para la raza blanca."
Pero no, las estatuas de este fulano tampoco se tocan, porque a este sí hay que verlo en su contexto.
Claro que sí.
Claro.
Claro.
Hijos de puta que abren campos de concentración cada vez que les da la gana, sin que la comunidad internacional les tosa, véase Guantánamo... pero es que pocos se acuerdan ya de los campos de concentración que se abrieron tras el ataque de Pearl Harbor, cuando se detuvo ilegalmente a miles de ciudadanos japoamericanos (o sea, americanos de nacimiento y de pleno derecho, pero de origen japonés, o bien los japoneses de origen, pero nacionalizados como americanos) como sospechosos de posible espionaje en favor de Japón. Y no quiero ni pensar en la cantidad de chinos, coreanos o asiáticos en general que fueron a parar a estos campos porque los tomaron por japoneses.
Y esto no fue en la Edad Moderna, fue entre 1942 y 1948.
Quizás el próximo paso sea borrar fotos como esta de archivos y bibliotecas para que los hijos de puta estos puedan decir que nunca hicieron nada malo y la culpa pueda ser siempre de los demás.
Y sí, los llamo hijos de puta una, mil y las veces que haga falta: un país que detiene a gente solo por su raza, sin haber cometido delito alguno es un país dominado por hijos de puta.
Pero si encima ese país va de santo y se dedica a señalar con el dedo a los demás por lo racistas que son, cuando no han hecho ni la mitad, ya no son solo unos hijos de puta.
Son unos hijos de la grandísima puta y yo me cago en ellos, en sus putas madres, en sus putos padres y en toda su puta estirpe.
La cosa es que da igual, aquí tenemos una nación dominada por hijos de la grandísima puta, que se piensan que sentarse en el Despacho Oval les da derecho a ir jodiendo al prójimo, invadiendo países, amenazando o asfixiándolo económicamente con bloqueos, y que encima los demás tenemos la culpa de algo que pasó hace más de 500 años y que encima no fue ni como ellos lo venden. Esa es la nación que nos está metiendo mierda todo el santo día, haciéndonos sentir culpables de cosas que, aun en el caso de que hubieran sido ciertas, ya no son nuestra responsabilidad. Hace mucho que dejaron de serla: las colonias españolas se fueron independizando a lo largo de todo el s.XIX y desde entonces se gestionan ellas solitas. Han tenido más de 200 años para ponerse al día y los problemas actuales que puedan tener (corrupción, guerrillas, narcotráfico) en absoluto pueden achacarse a un Imperio del que se independizaron hace dos siglos.
Sin embargo, muy poca gente se pregunta por qué esos países, con toda la riqueza de recursos que poseen, jamás levantan cabeza. Nadie parece preguntarse quién arma y entrena a todas esas guerrillas, o quién es el que compra la mayor parte de la droga que venden sus narcotraficantes, incentivando así su hegemonía.
"Buenos días, ¿ha oído hablar de nuestro paquete de oferta para luchar contra el comunismo?"
No, es muchísimo más fácil seguir el hashtag de la semana, ponerte una chapita y quedar con tus colegas para tirar la estatua de alguien que te han dicho que es malo, aunque no hayas visto un libro de historia ni por el forro y no tengas ni pajolera idea de quién es. Es mucho más guai y muchísimo más valiente, dónde va a parar, cagarte en alguien que ya está muerto y no puede defenderse, que en irte para que el que construye tu ordenador o el móvil desde el que te haces los selfis. Del que fabrica tus Adidas o tus Calvin Klein. Es cojonudo ir de revolucionario por la vida, con tu puñito en alto y recitando las consignas que te han metido con cucharón y que ni siquiera entiendes realmente, antes que resistir de verdad y luchar contra problemas que son reales.
Vais de libertadores, pero si le preguntaseis a cualquiera de los esclavos que viven para trabajar hoy en día, os dirían que sois unos soplapollas. Que no habéis hecho una puta mierda para liberar a nadie. Que a lo único a lo que os habéis dedicado es a saquear (lo cual propicia que los esclavos tengan que trabajar aún más para recuperar la producción, muy inteligentes, chicos) y a haceros fotitos para que todo el mundo os vea. A intentar reescribir la historia en lugar de crear historia para un futuro mejor.
"¡Que no, leches, que la historia es la que es! ¡Que reescribirla al final acaba trayendo más problemas! ¡Que al final siempre pasa lo que pasa, que llega uno, la reescribe creyéndose que así está mejor... y acaba haciéndola a SU conveniencia!"
Lo único que os diría ese esclavo es que vuestra revolución es la de la hipocresía. Que no sois más que los borreguitos de alguien que ni sabéis quién es, que os está manejando y no sabéis ni por qué. Que lo que hacéis no importa una mierda, ni a los que se supone que estáis salvando (bien porque hace siglos que murieron, bien porque están en otros países que os importan un huevo), ni a los que os están dirigiendo.
Alguien dice "Mierda" y vosotros decís "Amén".
"Venga, otra cucharadita más de mierda. Una por paaapaaaa...
Oootraaa... por maaamaaa..
Esta otra, por las vidas de los negros que hace tres días te importaban una mierda...
Esta otra, por los pobres indígenas...
Y AHORA VETE A QUEMAR UNA BIBLIOTECA, HIJO DE PUTA"
Entretanto, seguramente, alguien estará ya orquestando nuevos lemas, nuevas consignas. Estará esperando al próximo mártir para azuzaros como fieles perros. ¿Cuál será el próximo objetivo? ¿Quemar bibliotecas, porque los libros los escriben los opresores? ¿Arrasar con el cine, porque no os sentís lo bastante representaditos o dicen palabritas feas que ofenden vuestros sentimientitos? ¿Destruir museos, porque no van con la ideología de robots subnormales que estáis aceptando a diario?
Contadme, mentes privilegiadas, ¿así es como estáis salvando el mundo, tapándoos los ojos ante lo que no os interesa y tapándoselos a los demás para que vean solo lo que queráis que vean? ¿Esto es por lo que tenemos que daros las gracias para que vuestro ego sufra una erección?
Lucháis por la libertad, decís, pero a lo que os dedicáis es a aniquilar todo aquello que os han dicho que no os gusta.
"Después de la pausa publicitaria, os informaremos de lo que os gustará esta semana y de la ideología que tenéis que abrazar con vuestra vida. Y tras eso, la lista de gente a la que hay que odiar y vapulear en todas las redes sociales. Tomad nota, porque si no participáis en el linchamiento, como siempre, se os considerará simpatizantes y seréis linchados vosotros también".
Lucháis por la gente, sí, pero por gente muerta por la que ya no podéis hacer nada, mientras ignoráis a los vivos, mirando para otro lado y aprovechándoos de ellos.
Vais de héroes, pero hasta ahora lo único que habéis demostrado es una constante apología del odio y la violencia. Encima, desde la ignorancia y la hipocresía.
Vais de librepensadores pero os estáis comiendo toda la propaganda que cae en vuestras manos, estáis repitiendo consignas como papagayos. Atacáis sin pensar, al que os señalan con el dedo. Os sueltan cuatro datos mal contados y os los creéis.
Os creéis unos justicieros, pero vuestro sentido de la justicia se basa en demonizar al que os venden como "El enemigo" e ignorar las burradas que perpetran aquellos que defendéis.
Y os vais cada noche a la cama pensando que, con gente como vosotros, el mundo será un lugar mejor.
Pues con "libertadores" como vosotros, que los dioses nos pillen confesados, en serio.














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