Vivo en un barrio que no podría calificarse exactamente de "barrio obrero", aunque tampoco podría llamarlo "barrio rico". Es lo que podríamos llamar una "zona de paso". Antiguamente, era casi de lo último civilizado que había en la ciudad hasta que tenía comienzo una de las carreteras de salida de la ciudad, ahora en desuso. Desde entonces, se han ido añadiendo edificios, barrios y urbanizaciones, de modo que ese barrio periférico es prácticamente el centro de mi ciudad.
Con todo, el espíritu de "zona de paso" sigue vigente, y puedes encontrarte bloques cuyos habitantes tienen un origen humilde al lado de otros comprados por familias de cierto abolengo. Unos metros más al sur hay una barriada calificada como "marginal" por mucha gente; casi al lado, un barrio residencial donde viven médicos o empleados de banca.
Un espíritu heterogéneo, en pocas palabras.
Cuando todo esto del Covid estalló, mi barrio se sumó, como (supongo) todo el país a eso de agradecer a los sanitarios por el esfuerzo que están llevando a cabo día tras día, arriesgando su salud y, dada la naturaleza de esta enfermedad, sus vidas para protegernos. De punta a punta en la calle donde vivo, todo eran aplausos y gritos de "¡Viva España!" y "¡Viva la sanidad pública!". Todos agradeciendo esa labor que, como digo, es impagable y que creo que nunca podremos agradecer lo suficiente.
Ea.
Eso, por supuesto, hasta hace dos días. No sé cómo ha sido en vuestras ciudades o en vuestras calles, pero en la mía ha quedado muy claro el espíritu cainita y cambiachaquetas de una sociedad cada día más narcisista e inmadura como es esta en la que vivimos. Hace un par de días, ruló por nuestros teléfonos un precioso manifiesto que nos daba a entender que si salíamos a nuestros balcones a hacer algo que (desde mi punto de vista al menos) es tan noble como ofrecer un gesto de apoyo a aquellos que luchan por protegernos somos unos borregos o unos gilipollas.
"Aplaudid como focas", decía el panfletito.
Se ha dado a entender por alguna mente pensante, como ya mencioné en mi post anterior, que a los servicios sanitarios no hay que tratarlos como héroes, sino como personas. Con lo cual, según este argumento mamporrero, parece que a una persona ya no le agradeces aquello que hace por ti. No valoras lo que hace. Pasas de ella como de la mierda, porque por lo visto un héroe no es una persona, para muchos. Es una figura de usar y tirar, a la que le dices "Muy bien" un día pero, cuando te aburres, la ignoras o (como sucederá pronto, si no está sucediendo ya) la tratas como si fuera escoria.
Pillemos la metáfora: aquí el sanitario es el vaso de colorines.
Ya lo han estrujao, lo han chupao, ha dao todo lo posible de sí y ahora a tomar por culo.
A lo largo de estos meses de confinamiento, he podido ver gestos muy nobles por parte de la gente, que son aquellos con los que quiero quedarme... pero tengo una mente crítica y creo profundamente en lo que es justo, de modo que no puedo ignorar los comportamientos de mierda por parte de una sociedad de imbéciles que parecen creerse el puto ombligo del planeta. En mi post anterior ya les di un repaso general a muchos de ellos, pero visto lo visto, creo que me quedé corto, porque el espectáculo de inmadurez y demagogia que estoy comiéndome es abiertamente insoportable.
¿Os acordáis cuando hace apenas dos días me estaba preguntando cuándo saltaría alguien con el mantra de "¿Es que nadie piensa en los niños?"?" Mantra que, si habéis seguido mínimamente Los Simpsons, ya sabréis que es el típico argumento del demagogo que usa a los niños como excusa para arrimar el ascua a su sardina. Porque una vez se mete a los niños en cualquier tema, parece ser que ya tenemos carta blanca. Todo vale. Mañana pedimos que maten a negros a palos y todavía algún hijo de puta usará la seguridad de los niños como excusa, si es que eso no lo ha hecho ya alguien y no me he enterado, que también puede ser.
La guasa es que encima es capaz hasta de colar.
Vaya si es capaz de colar.
Pues bien, aquí lo tenemos: ya os hablé de todo el por culo que estuvieron dando esos padrecitos (no pienso llamar "padres", sin diminutivo a gente así, y al que le moleste, me puede ir comiendo los huevos) que usaron a sus hijos como excusa para salir a dar paseítos porque ya no podían estar en casa un solo día más. Exactamente del mismo modo que aquellos otros listos que usaron a sus perros para dar más paseos que el puto Willy Fogg.
Sus hijos les importan más que nada, dicen, pero los están usando como a perros. Literalmente.
Precioso.
Brillante.
Pues bien, esos padrecitos tan preocupaditos por sus hijitos que tanto le lloriquearon a nuestro presidente no pararon de dar por culo hasta que el gobierno cedió ante esa presión.
Para aquellos que piensen que defiendo al gobierno de forma incondicional, dos cositas: una, comedme los huevos vosotros también; dos, considero que esto ha sido una metedura de pata hasta el corvejón. Me parecía apresurado y un fan-service que ríete tú del final de Perdidos o de las pelis de X-Men.
Error o no, el caso es que aquí nuestro presi cedió. ¿Cuál fue la reacción de la gente a que empezaran a sacar a críos de hasta ocho años a la calle, cuando se les dijo a todos que BAJO NINGÚN CONCEPTO debían saltarse las normas sanitarias de distanciamiento social, higiene y de no alejarse de casa?
La respuesta más obvia cuando los que más patalean resultan ser los más irresponsables: hicieron lo que les salió de sus santísimos cojones y salieron a la calle como el que sale un puto domingo cualquiera, a jugar al fútbol y a montarse putos picnics en los parques. En un arranque de indescriptible imbecilidad, reunieron a sus hijos con sus abuelos, pese al hecho de que al hacerlo estaban arriesgando la vida de sus mayores, porque ya deberíamos saber que si bien los ancianos contaban como población de riesgo y entre los casos más numerosos de fallecimientos (no tengo que recordar las escabechinas en las residencias para mayores, ¿verdad?), los niños son con gran frecuencia portadores asintomáticos de la enfermedad. Para el que no lo pille, es algo así como si tienes un bidón de gasolina y un montón de cerillas. ¿Qué crees que va a pasar cuando los juntas?
Catapumba.
Nuevamente, el gobierno ha cometido un segundo error, basado en minimizar el asunto y decir que, pese a todas las imágenes que nos han venido llegando de Málaga, Madrid, Barcelona o Valencia, las medidas se han respetado masivamente. Joder, estaría bueno que encima el 90% se las hubiera saltado a la torera... pero eso no basta. Ya se ha hablado de multas bastante jugosas a los infractores, que lo mismo disuaden al personal... pero, desde mi punto de vista, no me parece suficiente. Ni siquiera se acerca. Hace cosa de un mes teníamos efectivos del ejército y las fuerzas del orden arriesgándose para que estuviéramos protegidos. Para mantenernos en casa, y no por gusto, como algún amante de yo qué sé qué derechos se piensa, sino para evitar que esto vaya a peor. Que caigamos como putos chinches, como está pasando en otros países que por lo visto molan más que el nuestro en todo lo que hacen. Parece que algunos de esto ya no se acuerdan.
"¿Acoldalme de qué?"
Gente que ha sido irresponsable a más no poder y que seguramente se ha escudado en derechitos que enarbolan como un exhibicionista enarbolaría su miembro delante de la puerta de un colegio de monjas. Derechitos, todos, pero responsabilidades ninguna. Porque si la gente está haciendo el subnormal en la calle por lo visto es que tienen derecho. Y si no, que venga papi estado a ponerles un policía a cada uno en el cogote a decirles "Oiga usted, tiene que mantener las medidas de seguridad".
Como decía yo en mi post anterior, gente ya con treinta y tantos, cuarenta y cuarenta y tantos años comportándose como si tuvieran cuatro o cinco años, esperando a que venga alguien a cogerles de la manita y decirles "Caca, eso no se toca".
Lo mismo es que si no veis esto, como que no va con vosotros la cosa.
Lo más triste será lo que sucederá la semana que viene, tal y como venía hablando precisamente ayer con una amiga sanitaria, que casi se me echa a llorar mientras comentábamos el asunto: que esto, lo más seguro, traerá consecuencias. Y no hablo de las multas. Vamos a pasar de hablar de dinero y hablemos de algo que es más importante y a lo que parece que no le dedicamos la debida atención: hablo de nuestra supervivencia. La semana que viene, gracias a este bochornoso espectáculo perpetrado por padrecitos que han demostrado ser unos putos inútiles y que han puesto en riesgo su salud, la de sus hijos y la de los demás por egoísmo puro y duro, es muy probable que los casos de infectados (y de muertes) aumenten de nuevo.
Mas infectados, más muertes, y menos posibilidades de frenar el virus de las que de por sí tenemos. El derechito de unos a poder irse a jugar al puto parque parece estar por encima del derecho a vivir de los demás, que no han pedido ser infectados ni acabar en una puta UCI. Consecuencias nefastas a causa de gente a la que le han dado un dedo y se han tomado el brazo y que, muy posiblemente, se cobren nuevas vidas. Todos esos padrecitos que estaban ayer en plan "jiji, jajá" en parques y paseos marítimos tendrán las putas manos manchadas de sangre de aquellos que mueran por su negligencia.
"¿Quién yo? ¡Uy, qué va, qué vaaa!"
Pero lo que será más triste aún es que aquí ninguno de esos putos descerebrados entonará un mea culpa por la imbecilidad y la tontería que parecen tener en la cabeza, no. En el momento en que empiece a aumentar el número de muertos, no faltarán los que en lugar de decir "Es que teníamos que haber tenido cuidado" dirán que la culpa viene de arriba por haberlos dejado salir. Que la culpa es de los que mandan por no haber estado encima de ellos desde que salen del puto portal de casa y recordarles que tienen que comportarse como padres responsables y no como un puñado de idiotas que son capaces de contagiar todo lo contagiable con tal de que sus críos le peguen cuatro patadas a un puto balón en un parque.
Joder, estamos ya de un blandito que es insufrible. No quiero ponerme rancio, pero es que tú escuchas testimonios de gente que ha pasado por guerras, por hambrunas y por catástrofes naturales y dices tú "Ojalá no tener que pasar por esto, pero si lo tuviera que hacer, que sea con la entereza y la fuerza de voluntad de aquellos que lo pasaron". De gente que pasó verdadera hambre, no como nosotros, que todavía funciona la industria alimentaria. De gente a que a lo mejor tuvo que pasarse meses oculta en un subterráneo para evitar que los soldados enemigos los matasen. De otros que, en casos de catástrofes naturales, se las han apañado como han podido para sobrevivir y salir adelante. De atravesar un puto infierno para seguir vivos, ellos y sus familias.
A nosotros solo nos pidieron que nos quedásemos en casa, que mantuviésemos las normas de seguridad, que nos lavásemos bien. Pues todo eso parece ser una minucia comparado con las ansias de más de uno que parece que no puede vivir sin pasear o sin hacer running.
"Yo es que sin ir al gimnasio para hacerme selfis no puedo vivir. ¡NO PUEDO VIVIR! ¡ESTA VIDA ES UN INFIERNO!"
Sí, hija, sí.
Un valle de lágrimas que es esto.
Sí, hijo, sí. Te vayas a morir si no sales a pegar un par de trotes.
Te vaya a dar un chungo si no te pegas tus 12 kilómetros para luego subir esos progresos que a los demás nos importan un coño al Runputotastic de los huevos.
Se te vayan a reventar las venas de los huevos si no puedes ir a tomarte cañitas o irte al parque a mirar pajaritos.
Mi pregunta ante esto es: ¿Tú qué coño te has creído, pedazo de soplapollas? ¿Que a los demás nos flipa quedarnos en casa todo el puto día? ¿Que no nos gusta darnos un paseo de vez en cuando o tomarnos unas tapas? Entonces, ¿qué cojones te crees que estás haciendo? ¿En qué mierda piensas? ¿Acaso te crees que tus necesidades están por encima de las de los demás? ¿Que tu ocio o las imbecilidades que tienes en la cabeza están por encima de la salud y la vida de otros?
Porque si realmente piensas eso, alguien tiene que decírtelo: eres un mierda como la copa de un pino. Un mierda, sí. Te lo diré y te lo repetiré las veces que haga falta. Patalea lo que quieras, seguiré pensando lo mismo y cada vez que cague de aquí hasta que esto acabe estaré cagándome en ti, en tu pensamiento y en tu puta madre.
Mierda va pa tos vosotros.
Pero claro, hay muchas formas de ser un mierda en esta movida. Lo triste es que el personal se lo está tomando pero que muy en serio para demostrarlo. Joder, parece esto una puta competición para ver quién es más mierda. Más traidor a sus semejantes. Más cobarde asqueroso.
Vuelvo, sí, al tema de los sanitarios: ya es que no basta con darles la espalda cuando siguen al pie del cañón (y lo que les queda, viendo lo mongolo que es el personal), qué va. Como he comentado en posts anteriores, parece que encima hay que putearlos, vapulearlos y tratarlos como si fueran putos lacayos que nos deben pleitesía.
¿Pleitesía de qué, panda de subnormales? ¿Mucho rollito de estar con la gente, con el pueblo, que si los gobernantes bla bla, pero luego os comportáis como unos putos caciques con la gente que os ofrece un servicio, sobre todo público?
—Nos pones tres llintonis, puto esclavo.
—Marchando.
—¿Perdona?
—Es "Marchando, SEÑOR"
—Usted perdone.
—Ni perdón ni putas hostias, anormal. Ahora nos la vas a chupar a los tres.
—¿Cómo dice?
—Que nos la chupes, que pa eso pagamos tu sueldo. Y usa bien la lengua, mediamierda.
Y es que este país no es cainita y dominado por una sociedad de comemierdas desde ahora. Lo ha sido desde siempre: ¿o cuántas veces no hemos oído de "Yo no te pago tu sueldo para esto" cuando hemos visto que un funcionario no puede resolverte una cuestión? ¿Cuántas veces no hemos visto como hay gente que se sube a un puto autobús sin siquiera darle las buenas tardes al conductor, como si no merecieran el esfuerzo? ¿Cuántas veces no hemos visto al listo de turno poner de vuelta y media a un camarero o un cocinero, faltando al respeto a él y su trabajo, porque el trabajo que han hecho no les gusta? La raza españolita da asco en el momento en que paga a alguien, en muchas, muchísimas ocasiones. Esos que van de dignos, de trabajadores, de honrados padres de familia, se convierten en unos putos tiranos en el momento en que sueltan por la boca el "Es que te estoy pagando". Con ese mantra parecen sentirse con derecho a todo: a disponer de la persona a la que pagan como si fuera su zorra o a ningunearla hasta el punto de la humillación cuando no les satisface el resultado.
Y sentirse moralmente justificados por el mero hecho de una transacción económica.
"Yo no soy un esclavista porque pago a mis sirvientes".
Jí, Paco.
Quizás el arte de ser un mierda consiste en buena parte en dejar de ver a los demás como humanos. En verlos como sirvientes, esclavos, herramientas, cosas. El dinero, ya sea público o privado, parece convertirse, en resumen en una prebenda moral que sirve para excusar cualquier trato.
¿Que estás en urgencias esperando el diagnóstico de un accidente y tardan en decírtelo? Pues como el dinero de tus impuestos paga el hospital entero y el sueldo de todos y cada uno de los que trabajan ahí, tú ya tienes derecho a entrar como Pedro por su casa y llamar "Niñas" a las enfermeras o "Chavales" a los médicos (especialmente a los residentes) y, si no te gusta la respuesta, pues oye, nadie te puede privar de coger y gritarle a cualquiera de ellos. Qué cojones, de insultarles, amenazarles, escupirles o de darles dos hostias.
"El partido empieza en media hora. El clásico, ¿vale? El puto clásico. Como mi mujer no para en quince minutos la voy a liar muy gorda. Advertidos quedáis. Luego no me digáis ni esto ni lo otro, porque lo estoy avisando desde ya. ¡Así que hala, a trabajar, putos gandules!"
Luego decimos, pero es que si los sanitarios no tuvieran un código deontológico que es sagrado y no ofrecieran el servicio que ofrecen tal y como lo ofrecen... y fueran gente que actuase, pongamos, como actuaría yo, las cosas serían muy distintas. Tan distintas como que si yo tuviera carta blanca y de mí dependieran las vidas de la gente, esa gente como mínimo tendría que recordar mi responsabilidad y el hecho de que, como ser humano que soy, me toca bastante los cojones que me traten como si fuera una mierda. Si los sanitarios no fueran gente que no puede distinguir entre pacientes, más de uno y más de dos energúmenos habrían palmado ya por imbéciles.
Llamadme duro pero yo a esa gentuza que vapulea a aquellos que les ofrecen un servicio no los echaría de menos si mañana el virus mutara y barriera del mapa única y exclusivamente a escoria así.
Quizá el problema es que actúan para todos, y más de uno entiende que da igual cómo se comporte, que le van a servir igual. Es la actitud del señorito, del tirano y del zurullo de persona, en general.
Como tampoco echaría de menos a aquellos que un día dicen que los sanitarios (o cualquier otro servicio de los que nos están ofreciendo durante este confinamiento) son los mejores y al día siguiente cagarme en sus muertos porque me ha llegado un mensajito en cadena escrito vete tú a saber por qué clase de payaso.
Librepensadores de poca monta, que ven algo bueno como el apoyo mutuo entre miembros de una especie que ya estaba bastante asustada, y lo mejor que saben hacer es pisotearlo, machacarlo y cagarse sobre ello. ¿Proponer ideas? No, eso no va con ellos: es mucho más diver ir de chungos, de rebelditos, de indignaditos con su puñito en alto y haciéndose selfis para que el resto del planeta vea lo contracorriente que van. Porque para algunos el librepensamiento es simplemente llevar la contra y dar por culo al prójimo, sin pensar una puta mierda.
Sois tan malotes que perdonad si tengo que contener mis orgasmos.
A la mierda, qué más da.
Porque ahora aplaudir se ha vuelto mainstream.
Mantener las normas de seguridad es de aborregados.
Intentar cooperar los unos con los otros para poder salir de esta lo antes posible y recuperar la normalidad como podamos es de moñas.
Qué va, aquí lo que mola es plantificar el culo en el sofá y, sin tener ni puta idea ni de virología, ni de economía o de ciencias políticas, ponerse a pegar pataletas. Ay, que no podéis iros al burguer gourmet. Ay, que no podéis bajaros al Estarfucks a tomaros un fap-uchino. Ay, el paseíto de los findes para hacerle fotos a los cochinillos veganos y subirlos al Jincagram hay que sacrificarlo. Pues ahora me enfado, no respiro y le hago cortes de manga a los sanitarios porque trabajan para el gobierno. Y como este gobierno no me mola, mi misión es decir "caca" a todo lo que propongan, esté bien, mal, sea sensato o sea desesperado. Como yo voy de demócrata, pero soy incapaz de aceptar que gobierne alguien a quien no he votado yo, voy a actuar como un puto irresponsable y, si me pasa algo, la culpa es del que manda.
"Y así es como hago lo que me sale del potorro impunemente".
MIRA, NO.
A mí los que pensáis así me vais a comer los cojones y me sobra nabo para que os ahoguéis en carne con venas. Si queréis hacer el gilipollas, lo hacéis, pero tened los huevos de reconocer que sois gilipollas y que lo estáis siendo por egoísmo puro y duro.
¿Que queréis saltaros las normas? De puta madre, pero si os multan, os metéis la lengua en el culo porque sabéis que os van a multar. Y si encima os ponéis chulitos con la poli, no vengáis con paridas de fascistas o de perros del poder, porque sabíais que iba a pasar. Como pasaba antes de todo esto, cuando te ponías gallito con un policía. Si no sabéis aceptar las normas, adelante, id de rebeldes, pero luego no lloriqueéis.
Si queréis contagiaros de esto y estar a punto de palmar, pues oye, por mí como si metéis el rabo en una batidora y le dais al 4. Lo que luego es de gilipollas es que le echéis la culpa al fabricante por no haber puesto un cartel que diga "No meter el rabo aquí".
Si queréis soltar a vuestros críos con vuestros padres y éstos acaban en una UCI, no os hagáis las víctimas ni echéis balones fuera: lleváis TRES putos meses viendo cómo la gente mayor estaba muriendo como para decir que no lo sabíais.
Si ahora decís que el gobierno os quiere en casa para teneros esclavizados, por mí como si bebéis lejía: sois unos putos conspiranoicos y unos ignorantes. Leed un poco, analizad la historia de la humanidad y descubriréis que JAMÁS ha interesado eso: lo que ha interesado siempre es que trabajemos como burros, que produzcamos y que gastemos el poco dinero que ganamos para satisfacer a empresarios y banqueros, no que nos quedemos apoltronados en un sofá viendo a los putos gemelos Scott.
Que parecéis gilipollas ya, con tanta pataleta, tanto panfleto y tanta hostia ya para sentiros guais y diferentes.
"Soy diferente, no seré otra gota en el océano. Mi librepensamiento estará orientado a odiar todo aquello que le guste a más de dos personas. Me haré el intelectual aunque no haya leído un libro en mi puta vida. Compartiré la mierda más radical que encuentre para que todos sepan que soy diferente y que no me dejo etiquetar. Ah, y por supuesto, que estoy por encima de la opinión de los demás.
#antimainstream
#librepensador
#rebelde
#unicoydiferente
#follow4follow
Puede que me esté dejando a alguno de esos artistas de la mierda social. Es posible, porque por suerte, no entro a redes sociales serias desde hace dos años y me estoy perdiendo a mucho intelectual de barra de bar. Debo decir que, pese a todo, me siento bastante tranquilo, porque a todos esos tontos del culo los estoy viendo muy de pasada o me van llegando noticias más o menos amortiguadas. Gracias a los Dioses Impíos, no estoy comiéndome sus mierdas de lleno.
La verdad es que, pese a estos posts donde me desahogo de vez en cuando, mi confinamiento está siendo bastante pacífico. Aprovecho el tiempo en crear cosas, en plantear proyectos y en relacionarme con gente con la que, debido a la típica falta de tiempo a causa de nuestros quehaceres, no podía mantener un contacto tan estrecho.
Me entretengo.
Me río.
Animo a los que se sienten superados por esto.
No voy a salvar el país ni voy a ser el responsable del aplanamiento de la curva, pero prefiero hacer eso a ser otro tonto del culo amargado que lo mejor que sabe hacer es berrear cuando oye el "Resistiré" o empezar a andar con payasadas de politicucho de política bananera.
Porque para banana, la que me cuelga a mí entre las patas.
Comeos un mojón de medio kilo ya, putos mongolos.






























