Pues nada, que al DiCaprio le han soplado por fin un Óscar, y el personal se regocija con ello, porque el hombre se lo merecía y tal. Que no voy a decir yo que no, que aquí el amigo llevaba tiempo partiéndose el alma con Scorsese y otros directores, haciendo papelones uno detrás de otro (y alguna castaña, que tampoco es oro todo lo que reluce, seamos honestos), y la Academia pasaba de su ano, año tras año.
Pues ya se lo han dado.
Y ahora es cuando viene mi cúmulo de preguntas, de estas que hacen que me mosquee (entendamos por "mosqueo" el tener la mosca detrás de la oreja, y no un cabreo monumental). Por ejemplo, eso de que la peli por la que lo han galardonado es buena o deja de serlo. Ahí no voy a entrar a opinar, porque no la he visto, pero sí he visto otras que ha hecho y las cuales la Academia ha ignorado otras veces. ¿Las otras no eran dignas de Óscar? Pues a ver, no soy ningún experto, pero parece ser que ese "por fin" que tanto se repite por todas partes da a entender que lo mismo sí. Entonces, ¿por qué ahora?
Vamos más lejos: mencionemos el hecho de que Leo no ha sido el único en toda la historia del cine que ha estado persiguiendo un Óscar durante años y que han tardado mucho en dárselo. En la misma gala apareció por ejemplo el genial Ennio Morricone, que ha necesitado varias décadas para que lo galardonen por sus bandas sonoras. Y no hablamos de mero gusto en esto, porque podemos decir, sin ánimo a equivocarnos, que muchas de ellas forman parte de la historia del cine o incluso de la cultura popular (no hay más que escuchar la impresionante BSO de El Bueno, el Feo y el Malo para entender a lo que me refiero, y esto tan solo como un ejemplo). Viendo el caso que se le ha hecho a uno y a otro, ¿estamos diciendo entonces que DiCaprio se merece más un Óscar como actor que Ennio Morricone como compositor? Hablando más que de hechos (la permanencia en el tiempo me parece uno bastante claro) que de percepciones, mi respuesta personal es un no rotundo.
Pero podemos ir un poquitín más lejos. Podemos hablar de otros actores que han estado siempre a la altura de DiCaprio a nivel interpretativo, como Gary Oldman o Edward Norton, y que siguen ahí, esperando a que les den su Óscar... y no ha habido ni la mitad de revuelo en Internet porque no se lo hayan dado a ninguno. Si somos claros, han sido ignorados una y otra vez, y el gran público siempre ha reconocido tenerles respeto y decir que son grandes actores... pero ya está. Al parecer, lo que importaba era que el Óscar lo tuviera DiCaprio de una puta vez, y solo el; a los demás que les den por culo.
Que os follen.
¿Estoy diciendo con esto que DiCaprio no se merece el Óscar? En absoluto. Lo que estoy diciendo es que no entiendo ese revuelo con él y solo con él, como si fuera el único actor infravalorado en este planeta, o como si se lo mereciera más que otros que han demostrado haber tenido una trayectoria (si cabe) mayor que la suya a lo largo de la historia del cine. El personal ha querido ser justo con DiCaprio, a costa de ser injustos con los demás. Se ha volcado con una figura, en esa especie de arranque reivindicativo que tan de moda está, ignorando a cualquier otra en la misma situación. Lo que más rabia me da es que muchos de los que llevan todo un año dando por culo con memes y chistes, exigiendo el Óscar para Leo, igual no han visto ni una película suya desde Titanic y se han apuntado a esto por moda. Otra moda más, de las muchas que llevan pululando por Internet desde hace demasiado tiempo, revestida con un auge reivindicativo que huele a chusta en el momento en que acercas la nariz más de la cuenta.
Quizás por eso me da rabia que la Academia le dé el Óscar a DiCaprio AHORA, y no hace años. Que parezca haberlo hecho, no porque considere que el actor se lo merezca (desde hace tiempo, vengo pensando que la Academia ya no premia a los mejores en la industria del cine, sino que hace como cualquier otra Academia que vaya de "oficial" en esta vida: actúa de forma arbitraria, por cuestiones completamente ajenas a sus competencias, tales como la popularidad, acallar bocas o cualquier otra estupidez), sino porque ha habido un fandom de gente muy muy plasta que se ha pasado mucho tiempo dando la tabarra. Si mi teoría es cierta y a DiCaprio le han dado el Óscar realmente por eso, debo decir que la Academia ya puede decir que ha terminado de tocar fondo, tal y como el año aquel que "casualmente" empezaron a dar premios a varios actores afroamericanos a la vez, en una especie de intento cutre y descarado de quedar bien y demostrar que no son racistas (habiendo ignorado a los actores de esta raza durante años).
Halle Berry suele ser una gran actriz.
Pues bien, habían estado pasando de su culo hasta el año que fue galardonada, donde se premió a más actores afroamericanos, a los que también se había ignorado durante siglos. A todos de golpe.
Representación, vale.
Pero ya queda en duda si esto fue por ser buena o porque la Academia decidió ir de guai.
Y es que esto de ponerse a reivindicar llega un punto en que traspasa la buena intención y se queda en el postureo chorra y en pringar de mierda buenas ideas solo por ir de Martin Luther King por la vida. Nos hemos quejado durante años de lo que ha venido siendo la ceremonia de los Goya en España, donde se ha respirado un tufillo a manipulación política por parte del colectivo de actores que echa para atrás. Me explico: una cosa es defender una causa y otra muy distinta usar una gala de premios de cine como panfleto, donde la mayor parte de actores parece provenir de una única índole ideológica que hay que aplaudir por cojones. Pues bien, en los Óscar ha pasado tres cuartos de lo mismo este año, con reivindicaciones de todo tipo donde parece que no ha habido colectivo minoritario exigiendo (tócate los huevos con las maneras) presencia en el cine mainstream.
¿Con esto estoy diciendo que dichos colectivos no deberían tener presencia? Todo lo contrario. ¿Estoy diciendo entonces que no debería pedirse? Menos aún. Lo que digo es que el cine, al igual que la pintura, la música o cualquier manifestación artística, son justo eso: arte. Andar con este tipo de panfletos y forzar a los artistas o creadores a manifestar según qué ideologías o añadir según qué tramas o según qué tipo de personajes de forma obligatoria o bajo presión hace un flaco favor a la causa que se quiere defender y no pasa de simple y zafia propaganda política. Si nos ponemos serios con esto, nos daremos cuenta de que tanta protesta no va a normalizar a actores negros, homosexuales o lo que sea en el cine: lo que va a propiciar es que ahora las apariciones de actores o personajes de esta índole sea forzada, en ese ejercicio barato de "quedar bien", pero no de normalizar. Se normaliza cuando a un director le parece añadir a un personaje así a su trama porque lo considera correcto y sin tener que andar en plan "Ey, chavales, mirad que guai soy, que he puesto un negro aquí y un gay allá. ¡Y mirad, he puesto de paso una madre soltera, soy un moderno!"
Sinceramente, el personal se puede rasgar las vestiduras como quiera con este tipo de cosas, pero si yo fuera gay, negro o una madre soltera y un director incluyese a un personaje de mi condición de esta manera, no me sentiría representado; todo lo contrario, probablemente me sentiría insultado porque tendría la impresión de que están usando mi condición para ganar puntos con el público, en un ejercicio de demagogia bastante barata y, tal vez, realmente la causa de mi colectivo les importe de poco a una puta mierda.
"Pos vale, ya me he enterado de que el prota de esta peli es zurdo como yo... Pero de verdad, no necesito que me lo digan cada dos minutos para sentirme integrado, os lo digo en serio..."
El problema quizás es que hoy en día no importa si creas o no en lo que apoyas, y solo basta con que lo apoyes, a ser posible chillando más que los demás. Es un poco el caso de las declaraciones de Will Smith acerca de por qué se negó a ir a la ceremonia de los Óscar este año, pero ojo, no la emprendamos solo con él: si nos fijamos, su actitud ha sido exactamente la misma que la de muchos de esos guerreros sociales, que han ido de hipersusceptibles por la vida y han visto discriminación racial (o sexual, o lo que sea) hasta en las pegatinas de los Bollicaos. Ha molado más ir levantando el puño en alto e ir gritando "Yo soy más comprometido que todos esos hijos de puta" que ser una persona razonable e intentar cambiar las cosas poco a poco. ¿Que no te dan un Óscar, según tú, porque eres negro? Pues vale, Will, hay montones de premios de distinta índole que te pueden reconocer como actor. Tú mismo puedes producir y dirigir tus películas; es más, puedes hacer como Robert Redford y montar tu propio festival de cine independiente. No necesitas ir de guerrero, porque al hacerlo, lo que vas a hacer es decirle a la Academia que empiecen a premiar a actores negros sin ton ni son, solo por quedar bien. Eso no normaliza a la raza negra (ni a la comunidad homosexual, judía o lo que sea), sino que lo que hace es dar una visibilidad a alguien por motivos que no tienen nada que ver con el arte.
A menos que lo que te importe es que haya visibilidad y solo eso.
"Con esto se me ve por cojones".
Felicidades.
Y yo qué queréis que os diga, tanta reivindicación de postureo empieza ya a enfermarme, porque apesta a bienquedismo a kilómetros. Aquí cada uno tiene su rollo y, en lugar de creer en él, defenderlo como buenamente pueda y respetar cualquier postura que sea digna de respeto (que no todas lo son), tiene que berrear más, liarla más, hacer más campañitas y gestos vacíos y ser más beligerante con los demás. Por eso quizás me ha mosqueado un poco lo de DiCaprio: quizás él no venga de ningún colectivo minoritario, que yo sepa, pero eso no ha supuesto diferencia alguna; al personal le ha dado por defenderlo y se ha puesto de moda. Lo que ha imperado es hacer el mayor ruido posible, para que a la masa le den el caramelito que anda pidiendo. Y la Academia, como cualquier organismo últimamente, en vez de manifestarse firme, da la impresión de que simplemente se ha bajado los pantalones y ha actuado para quedar bien ante el clamor popular. Algo así como lo de Forocoches cuando se las apañaron para que John Cobra fuera a Eurovisión, pero a una escala algo más global, y salvando las distancias, claro.
¿Y el cine? ¿Qué pasa entonces con el cine?
Bah, el cine aquí, como suele pasar con el arte en general para cualquier extremista, importa una mierda, por lo visto.





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