En días como hoy me acuerdo de lo mucho que se puso a caer de un burro a cierto gobierno que tuvimos hace algunos años, y con razón. Por el hecho de tener mayoría absoluta, llegaban, proponían lo que les salía de la chorra y hacían cosas tan dignas y memorables como meternos en una guerra por cojones. No importaba que el país se echase a la calle para decirle al Presidente de aquel entonces que cogiera él un rifle y se fuera con su putísima madre al desierto a pegar tiros. Nada. Allá que fuimos. ¿Y todo por qué? Porque al señorito se le puso en los cataplines lamerle el prepucio a cierto gobernante medio subnormal y completamente alcohólico que puso medio planeta patas arriba.
Parece ser que no hemos cambiado mucho en casi doscientos años. Cuando nos invadieron los franceses, ¿qué hicieron nuestros gobernantes? Se bajaron los pantalones y nos vendieron a ellos, dándole la corona a Napoleón, que puso como regente en España a José I, también conocido como "Pepe Botella" (omitamos chistes con respecto a los caballeretes del primer párrafo). Fue el pueblo el que decidió que el país no se regalaba y se puso a patearle el culo a los invasores hasta que los echó a la puta calle.
Por ejemplo, esta señorita: Agustina de Aragón, que resistió como una gata tripa arriba durante los sitios de Zaragoza...
Hablemos de hoy.
Hoy nuestro gobierno actual, en su sempiterna política de tocarle las pelotas a la oposición, ha abandonado eso de lamer entrepiernas con regustillo a licor. Ahora tenemos un caché y lo que nos va no es bajarnos los pantalones ante el Imperio Estadounidense. Por favor, qué cosa más indigna, ¡que somos europeos!
Ahora lo que se lleva es lamerle el ojete a los alemanes, que para eso son los que mandan.
¿Y cuál es el plan?
Fijáos en cómo está el patio ahora mismito: tenemos una tasa de paro de la putísima hostia. Medio país lleno de licenciados y ultrapreparados hasta la saciedad, cuya única actividad consiste en ir echando currículums y preparar oposiciones (las cuales por cierto, están desapareciendo poco a poco para no tener que pagar más sueldos). Se habla de un proyecto formativo que, si haces caso de la mierda que te sueltan los hijos de mala madre que están al mando, parece ser que vamos a crear un país de superdotados... pero luego ves la realidad de la formación en España y te das cuenta de que los cursos que están saliendo están organizados por sindicatos, que funcionan de un modo endogámico, con listas de admisión más cerradas que una discoteca de moda. Tampoco hay demasiadas ofertas para los formadores que no estén afiliados a dichos sindicatos; no hablemos de cómo está el acceso al trabajo como formador en la empresa pública (yo mismo soy formador, en paro)
También he hablado extensamente en otros posts sobre el tema de los cursos que te piden para empezar a trabajar, y la mierda que supone el reciclaje constante de demanda, que te hace estar formándote en una cosa detrás de otra como el puto burro que persigue la zanahoria colgando de un palo para no terminar jamás. Para seguir sin empleo, mientras otros que están más arriba siguen chupando del bote y mamando de la teta del país.
En comparación, esta especie de chupasangres no me parece tan mala...
De lo que no he hablado demasiado es sobre el tema de la investigación y el desarrollo, conocido generalmente como I+D. Digamos que tengo cierta información, ya que en mi familia hay gente que se dedica a investigar en el mundo de la ingeniería y tiene bastante más idea que yo del asunto, de manera que ando medianamente al día.
Pues bien, eso que salieron diciendo hace unos meses por la tele diciendo que iban a potenciar la I+D española, ha quedado demostrado que es un embuste más gordo que los cojones de King Kong.
En un país como España, que posee la cantera de investigadores más puntera que hay en media Europa (no me lo saco de la manga, luego os explico de dónde viene eso), un lugar donde podríamos empezar a investigar tan a lo bestia en energías renovables (pensad en energía eólica y solar y decidme un sitio mejor donde se puedan desarrollar industrias así) que en menos de diez años podríamos abastecer a la mitad del continente, ¿qué hacemos?
Sí, amiguitos: regalamos nuestros ingenieros a Alemania por un sueldo de risa.
Pero claro, aquí viene la canciller pidiendo investigadores y nosotros, en nuestra todopoderosa gilipollez y nuestro eterno peloteo hasta la putísima eternidad, le decimos: "Venga, llévatelos a todos, que total; no teníamos intención alguna en solucionar el problema del paro ni de crear una industria propia tras la caída del ladrillo".
Ingenieros que tendrán que vivir allí, que cotizarán allí y pagarán sus impuestos allí. Para tocarse los cojones. Nosotros los formamos, los aburrimos y no apostamos por ellos; y por si fuera poco, ya ni nos molestamos en explotarlos, que de eso ya se encargarán otros.
Atentos a la "anal-ogía": nosotros somos la cabra.
Puede que penséis que sean proyectos de colaboración. Puede que penséis que lo único que buscan es mano de obra. Sí, y también podemos pensar que si persigues a un conejo en mitad del campo te caerás por un agujero y verás orugas que hablan. Ojalá.
Hasta donde sé, los amigos de Alemania, a pesar de tener una industria que flipas y de ser tan austeros en su proceder, resulta que no tienen investigadores tan buenos. Las universidades de España, hoy por hoy, les están haciendo el trabajo sucio: las empresas alemanas tienen sus pactos con nuestras universidades y nosotros lo hacemos todo por un sueldo de becario. Con deciros que ni siquiera se molestan en copiar las transparencias de los proyectos de ingeniería: directamente usan las mismas en sus presentaciones.
Y ahora, ya ni siquiera tendrán que venir para acá para supervisar los proyectos; ya tienen allí a los becarios. Qué guai, ¿eh?
Y no sólo de ingenieros vive el alemán ("Los quiero a todos", pareció decir la canciller, como el niño aquel de Charlie y la Fábrica de Chocolate); también se van para allá sanitarios. Claro, es que aquí nos sobran, por si no os habéis fijado. Pasáos por urgencias, a ver cuánto tardan en atenderos. Cuántos médicos que hayan superado el MIR y que no sean unos pobres chavales puteados que todavía están aprendiendo puedan deciros qué coño os pasa. Procurad no tener algo gordo, ni ir con una urgencia severa. Ahí será cuando descubráis que los servicios sanitarios están masificados, obligando al personal a hacer guardias inhumanas de veinticuatro horas, a hacer que se coman unos marrones de aquí te espero, a sabiendas de que si la cagas, tienes muchas probabilidades de mandar a alguien al otro barrio.
Pero hay que lamerle la almeja a la jefa. Aunque eso suponga la misma mierda de siempre, multiplicada a la enésima potencia: no apostar por los jóvenes formados. No creer en tu propio país (véase el caso de la serie Pocoyó, creada por un estudio, si no recuerdo mal, de Granada. No apostaron por ellos y se tuvieron que buscar las habichuelas en Estados Unidos. Ahora son una de las series infantiles que factura más dinero al año) y hacer que la gente se muera de asco y acaben cagándose en su puta nación, literalmente hablando.
Me parto el culo cuando a esta mierda la oposición se sube al carro, cual buitres carroñeros (suele ser la función primaria de cualquier oposición en este país de gañanes), diciendo que no, que tenemos que apostar por los jóvenes... garantizando una formación de calidad. Tócate los cojones. Los mismos que impusieron por huevos un sistema educativo que favorecía la vagancia más absoluta y que aburre a los estudiantes día sí y día también (y de esto SI que tengo experiencia propia), ahora nos vienen con milongas y polladas que ninguna criatura que junte más de dos células es capaz de creerse. Ahora que el país está hecho unos zorros se disfrazan de Caballeros de la Mesa Redonda, de brillantes cruzados que se muestran como los héroes que nos van a salvar de la ruína.
Ya mismo los carteles electorales serán tal que así: desearéis votarles.
Pero sabemos que no es verdad. Ni unos ni otros tienen la más mínima intención de salvarnos. No cuando tenemos gobernantes que no han cotizado en la Seguridad Social ni un sólo día de su puta vida. Siete años al mando y ya tiene derecho a jubilación completa (para que luego venga prometiéndole mierdas a los jóvenes). Y los borregos que tiene alrededor, sean de su partido o no, ya tienen su sueldo vitalicio. Cobrarán de por vida mientras los demás nos morimos de asco por cotizar un puto mes. Por no tener que pisar la cola del puto INEM. Ellos viven de puta madre, yendo al Mercadona en coches oficiales que cuestan una pasta, diciéndonos a los demás que tenemos que hacer un esfuerzo por sacar al país de la crisis. Cobrando menos, jubilándonos más tarde, pagando más impuestos que (a diferencia de otros países) no se traducen en una mejora de servicios.
Miro a Egipto y miro a Túnez y es ahora cuando me pregunto qué coño le ha pasado a este país. Qué puñetas ha sido de la herencia genética de esa gente que echó a hostias a los franceses. Por qué coño nos limitamos a mirar para otro lado mientras nos la meten por el culo, cuando nos hacen tragar mierda a diario. Cuando cada vez que uno de estos desgraciados abre la boca, fingiendo que nos entienden, y provocando la risa del fulano de a pie.
A veces me pregunto qué nos echan en el agua para ser tan apáticos y no levantarnos una mañana para echarlos a todos a patadas del Congreso.






4 comentarios:
Gracias por llamar a las cosas por su nombre. Mientras tengamos a sanguijuelas por gobernantes, plusmarquistas de la ineptitud más abosluta, no habrá nada que hacer.
Nos seguirán dando por culo ellos; y a ellos y a nosotros, la Unión Europea; y a la Unión Europea, Estados Unidos. Como una conga-orgia.
Viva el desenfreno.
Conga orgíaaaaa me encantaaaaa el término!!! A ver si puedo adaptarlo a alguno de mis futuros posts!
Gracias por el Feedback, como siempre, Alejandro!
Se puede decir más alto, pero no mas claro. Toda la razón del mundo es la que tienes.
Joder, cómo me gustan las cosas claras. Pero me jode un montón todo esto, ¿por qué carajos no nos manifestamos? Ahora, que sin duda es el peor momento de nuestra historia en no sé cuántas décadas... Deberiamos echarnos a la calle mañana mismo, como han hecho en Egipto, convocarnos através de las redes sociales y liar una gorda. No tenemos cojones, y eso que vemos que a los que los tienen les ha ido bien. Ejemplo lo de Egipto o Los irlandeses con los banqueros, coño.
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