Los acontecimientos en nuestro país a lo largo de los últimos días, decía una amiga ayer, deberían ser para que la sociedad empezase a reaccionar ante según qué cosas y, para variar, cambiásemos nuestra actitud de putos paletos trogloditas y empezásemos a tener eso que se llama conciencia. En resumidas cuentas, y aquí ya hablo ya por mí mismo, para que dejemos de comportarnos como una panda de anormales y empecemos a darnos cuenta de que en sociedad lo mínimo es tener un poco de empatía.
Y es aquí cuando me equivoco de pleno y, por desgracia, creo que el pronóstico de mi amiga tampoco es que vaya a ser muy acertado.
Basta que sucedan acontecimientos relativamente mediatizados para que saquemos lo peor de cada uno y, no solo no tomemos conciencia, sino que nos comportemos como auténticos garrulos en una especie de concurso para ver quién suelta la animalada más gorda.
Por un lado, entre las cosas que me he encontrado (esto no cuenta como garrulez, pero sí lo veo como una visión muy limitada de las cosas, por no mencionar una terrible falta de memoria), he podido ver cómo de buenas a primeras la gente (especialmente mujeres, en lo tocante al tema que se ha convertido en la comidilla del personal) dice "Pasar más miedo ahora al volver a casa que hace una o dos décadas". Parece que no nos acordamos, si echamos lo que es la vista atrás, a lo jodido que fue vivir en la España de los 80, con el auge yonki y personajes calcados de Yo, el Vaquilla y Perros Callejeros campando por las calles. Los 90 no fueron mejor; fue la época donde se cargaron, previas torturas de todo tipo, a las niñas de Alcásser, y donde se sufrió toda una oleada de histeria colectiva que seguiría vigente durante más de una década: ya no hablo solo de violadores, sino de asesinos en serie (véanse los famosos casos de los asesinos del rol o el chaval de la Katana). Si queremos meternos en asuntos de violadores, me viene a la mente el famoso caso del Violador del Ensanche (agrediendo a mujeres entre 2005 y 2016, aunque fue en los primeros años donde causó más terror y donde se volvió especialmente mediático. De hecho, hasta que no me he puesto a redactar estas líneas y documentarme un pelín, no tenía ni idea de que había estado reincidiendo hasta hace un par de años), que hizo furor en los medios hasta que, en un momento dado, dejó de ser noticia. Hasta hace unos años, te ponías un programa que echaban por la tarde en la Primera y lo mismo que te contaban las movidas de la alta sociedad, te contaban con bastante lujo de detalles (sin morbo, ¿eh?) la última violación ocurrida en un pueblo de Albacete.
En resumidas cuentas, que igual no estamos ni mejor ni peor que antes; simplemente, es posible que estemos más o menos igual en cuanto a nivel de riesgo, pero la percepción tal vez sea diferente a causa de los medios, que hoy en día son como más intensos a la hora de contarte algo. Y sí, me reitero en que vemos una noticia sobre una agresión y parece que se nos olvidan todas las ocurridas antes.
"No me acuerdo, no"
Pero sigamos con las cosas que he venido leyendo. Otra que no me ha parecido especialmente grave, pero sí significativa la he encontrado por parte de alguien que se preguntaba cómo decirle a sus hijas que debían vivir con miedo el resto de su vida.
Vamos a analizar esto.
Sí es cierto que una mujer cuenta con el riesgo de una agresión sexual y que el hombre (en líneas generales, porque de todo hay) no. Que un atraco puede derivar en un ataque de este tipo, o que a una criatura le pueden echar algo en la bebida, dejarla medio inconsciente y... bueno, ya conocemos el resto de la historia. Hasta ahí, de acuerdo.
Pero permitir o fomentar que la sociedad viva atemorizada es un error. Se empieza por ahí y acabamos agradeciendo ideas como toques de queda, más propios de otros sistemas políticos que hacían que el ciudadano sacrificara su libertad por una sensación de seguridad que igual no se correspondía tanto con la realidad como pudiera parecer. Pensad que hace unos meses, nos dijimos como sociedad que no tendríamos miedo a salir a la calle aun bajo la amenaza de que algún desalmado cogiera un camión y lo estampara contra los transeuntes. O que un puñado de salvajes se liaran a machetazos o a tiros contra inocentes en plena calle.
Recordad que ahí dijimos bien clarito "Yo no tengo miedo".
Aunque hablamos de casos diferentes, para mí la idea de fondo que subyace de todo esto es la misma: estamos hablando de una lucha contra el miedo, de poder vivir nuestras vidas sin que el peligro nos la condicione, porque vamos a ser sensatos: peligro habrá siempre, en mayor o menor medida, a menos que queramos vivir en un eterno estado policial, donde se nos vigile en todo momento (siendo inocentes o no) vaya a ser que nos salgamos del redil un poco más de la cuenta... y ni aun así. No podemos permitirnos esto. No ahora, con todo lo que hemos luchado para tener el modo de vida que tenemos, y con todo lo que nos queda por luchar. Encerrarnos en casa y/o vivir bajo el yugo del miedo no es la solución. Debemos seguir viviendo nuestras vidas y pelear por que esas vidas sean un poquito mejores de lo que son. Cueste el tiempo que cueste. El trabajo o el esfuerzo que cueste. Pero no hacer el juego a aquellos que nos quieren, como sociedad, viviendo asustados.
Porque es mucho más guai que nos digan cuándo y cómo podemos salir a la calle, no sea que nos vaya a pasar algo...
Sigo hablando de cositas que me he encontrado, y aquí viene ya lo chungo y lo peligroso. Ante la famosa sentencia de marras me he encontrado unas dosis bastante razonables (y razonadas) de indignación. Gente que siente que el sistema les ha fallado (y con razón) y que piensan que debe cambiar (de estos me he encontrado menos, pero oye, con más razón que un santo). Hasta aquí, bien. Lo chungo aparece cuando esa indignación avanza un paso más y me encuentro con amenazas. "Ya saldréis", ha manifestado la gente públicamente a los condenados por esta última agresión. "Hemos visto vuestras caras", añaden otros.
Se puede entender la sed de justicia ante una injusticia. Yo el primero, si de a mí hubiera dependido redactar el artículo del código penal que regula esto, a titulo personal os digo que habría encerrado a esos personajes y habría tirado la llave. La cosa es que yo no soy la ley. Ni vosotros tampoco.
Pero una cosa es lo que haría yo, lego en leyes, y otra cosa lo que hace el sistema. Una tercera muy distinta es lo que el sistema debería cambiar, tal y como están postulando otros jueces y algunos políticos que se suman al carr... digooo, que están concienciados con esto. Y sí, debe cambiar, y a lo bestia.
Existe una cuarta cosa que es creerse por encima de la ley cuando uno considera que la ley es injusta. Esa es la justificación del revolucionario de turno, que generalmente ni sabe en qué sistema vive (generalmente pensando que vive en el peor sistema posible, aunque viva en las comodidades del primer mundo) ni se molesta en buscar cambiar las cosas de una forma legítima. Es el revolucionario que se cree que a golpe de grito y alimentando la violencia (aunque sea verbal) arregla las cosas más rápido y puede ir pasando de una injusticia a otra. En plan Castigador.
"Si (a mí me parece) que eres culpable, estás muerto"
Esa gente no piensa que en medios públicos, tales como redes sociales, esas cosas quedan registradas y pueden ser usadas como pruebas ante delitos de amenazas. Tan solo basta con que alguien interponga su debida denuncia en una unidad de delitos informáticos. Y aquí es cuando vendrán las lágrimas de cocodrilo, lloriqueando porque les han metido un purete bueno. Y se dirá que el sistema no funciona, y que es injusto y tal. Que si vivimos en una dictadura, que si detenerte por decir lo que se piensa es de fascistas y las clásicas pataletas de siempre.
Vamos a ser claros, amigos Distópicos: que se haya producido una injusticia o error judicial o lo que sea, en absoluto os justifica a vosotros para poder comportaros como salvajes. Ese sistema del que tanto abjuráis es el mismo sistema que impide que mañana os revienten la cara por la calle si habéis dicho algo por Internet que, sin que lo hayáis previsto, ha sentado mal a cualquier colectivo. Amenazar, por muy noble que sea vuestra causa, es delito. Hacerlo en un medio público, además de ser delito, es una estupidez, porque es como si hubierais firmado la amenaza de vuestro puño y letra, poniendo hasta la fecha. Y aquí no hay prebendas morales, ni justificaciones que valgan: estáis amenazando a otras personas, por muy culpables que sean de lo que hayan hecho, y eso no os exime de lo que habéis hecho.
"Con toa mi polla"
Pero vamos más allá, porque el nivel de vigilantismo del personal está llegando a un punto que empieza a dar miedo. Me encuentro además recetas de cómo preparar esprays de pimienta caseros "para la autodefensa, porque el sistema no nos protege". Y volvemos a lo mismo: el sistema está demostrando que falla, pero vosotros estáis proponiendo salir con armas a la calle. Algo que luego os resulta aberrante cuando lo veis en Estados Unidos (especialmente con las de fuego, se ve que un espray que podría dejarte ciego es menos arma, oye); pero aquí, parece que si tenemos una excusa como "la autodefensa" cambiais vuestro discurso. Hablamos de esprays de pimienta, pero si en lugar de eso se os ocurre llevar navajas encima, lo mismo os parece igual de bien. Así que la solución, según vosotros, es esa. Sin pensar que, gracias a los medios y a las redes sociales, lo que ha venido siendo un caso penal bastante grave, ha desembocado en verdadera histeria colectiva (por favor, no me restreguéis los orígenes machistas del término, que ya me los sé. Uso esto para referirme al "Pánico de masas", si este término está más adecuados a vuestros oídos del s.XXI, donde hay que medir todas y cada una de las palabras que se sueltan) y que puede dar lugar a un montón de "autodefensas" originadas a partir de malentendidos, traducidas en simples y llanas agresiones. Pongo un caso hipotético: yo me pierdo por un barrio y le pregunto una dirección a la primera persona que me encuentre. Esa persona resulta ser una joven que lleva su espray de pimienta casero llevada por el miedo. No llego ni a preguntarle cómo llegar a dónde quiero ir cuando la chica me lanza un chorro de esa cosa y acabo en urgencias. Esta es la clase de cosas a las que nos exponemos, y muchos de vosotros estáis aplaudiéndolas alegremente "por nuestra seguridad".
En medio de un gran aplauso es como mueren las libertades.
Por nuestra seguridad y por proteger a otros estoy viendo cómo estáis cometiendo actos que son abiertamente delictivos, tales como difundir vídeos de agresiones con la expresa idea de "denunciarlos". Parece que no os habéis enterado, o no habéis querido enteraros, de que el único organismo ante el cual puedes denunciar una actividad delictiva es ante las autoridades. Dejaos el rollo de juez, jurado y verdugo, porque no cuela. La última barbaridad que estoy viendo es un vídeo de abusos a menores que la gente está difundiendo indignadísima. Ni siquiera se han puesto a contrastar que el vídeo es antiguo y que el responsable ya está en la cárcel. Tampoco se ha pensado que se está vulnerando la intimidad de una víctima (algo al nivel de coger y subir el vídeo de los Sanfermines con la intención de denunciar a los ya condenados, sin importar que ese vídeo le está jodiendo la vida -aun más- a la víctima). Y nuevamente, estáis poniendo vuestra firmita con vuestra fecha ante cada una de estas burradas que compartís "por la justicia". Porque os pensáis que así salváis el mundo, que así ayudáis a alguien. Que hacéis el Bien. Ni siquiera os da por pensar que lo que estáis haciendo es joder a inocentes, hurgar en el dolor de las víctimas, crear pelotones de linchamiento sobre gente que ya ha tenido que dar explicaciones ante la justicia. Todo porque consideráis que "vuestra" justicia es más que la justicia regente. Y os importa una mierda buscar el modo de que la justicia regente sea más justa o más equitativa. Os da igual pelear el tiempo que sea o esforzaros para que el sistema por fin se adapte a los tiempos que corren. No, lo queréis ya, y rapidito, que hay prisa.
Pues si queréis que os diga lo que me parece, lo que pienso es que a vosotros la justicia os importa una mierda, os pongáis todo lo dignos que queráis poneros. Vosotros no queréis hacer un mundo más justo ni luchar porque el sistema mejore para todos. Lo único que parece que queréis es buscar alguien a quien atizarle mientras seguís fomentando el miedo. La gente ya está bastante acojonada y vosotros, en lugar de esforzaros por combatir el miedo, lo estáis esparciendo como sífilis en una orgía. Estáis permitiendo, si no alentando, actitudes de guerrilla, de justicieros callejeros. Lo próximo que haréis será organizar pelotones en las calles para apalear al que os parezca sospechoso. Estaréis dando vuestro consentiemiento a grupos que actúan de forma paramilitar para "hacer justicia" y os parecerá bien.
Mañana instauran un toque de queda "por nuestra seguridad" y diréis que es lo mejor que se puede hacer. Total, ya habéis votado por la segregación con esa idiotez del "espacio seguro", demonizando y señalando con el dedo a gente que no ha llegado a hacer nada y santificando a otros solo por pertenecer a tal género o grupo social. Unos, unos demonios y otros unos santos. Exactamente la misma actitud que se tuvo en los Estados Unidos con los negros en los 50, a los que acusaban de ser una raza de... sí: delincuentes y violadores. Estáis cayendo en las mismas mentiras y en las mismas mierdas y no solo os está encantando. La estáis manufacturando, empaquetando y vendiendo. Ya veo merchandising al respecto: camisetas con lemas que incitan al odio o señalan con el dedo a quien no pertenece a la Idea Dominante. Manifiestos agresivos en forma de viñetas, chapitas y demás. Alguien haciendo caja con estas cosas y vosotros comprándolas. Así de genial.
Se habla abiertamente de pelotones de linchamiento y los estáis difundiendo porque así os creéis que "se hace justicia", pero luego sois los más demócratas del planeta. ¿Los yankis? Esos son unos animales que tienen pena de muerte y van con una pistola por la calle, oiga. Nosotros, unos santos, porque buscamos defendernos... Oh, espera. Es el mismo puto argumento.
El mismo puto argumento, que veis con dureza en otros países y aquí justificáis.
Tal y como comentaba en mi post anterior, mañana mismo os proponen la idea de La Purga y os parecerá de puta madre, porque ya consideráis que el sistema no funciona, así que os pondréis vuestra mascarita, os haréis vuestros selfis y saldréis a las calles a cargaros a aquel que no consideráis "limpio".
"¿A quién hay que darle hoy?"
A eso de cada semana o cada dos semanas, os dicen a quién odiar, y vosotros lo hacéis sin preguntar, obedientes como puñeteros corderitos: no hace mucho era a una asesina confesa de un pobre niño. De repente, todos sospechabais de ella y la queríais muerta. Aprovechasteis para sacar toda la mierda que teníais dentro, aludiendo a los orígenes latinoamericanos de la asesina confesa, como si eso importara algo, o como si los nacidos aquí no asesináramos a nadie. Habéis participado en fiestas populares donde se queman muñecos con el nombre y apellidos de la susodicha y os habéis amparado en vuestra "libertad de expresión"... cuando en realidad lo que habéis querido decir es que no habéis cogido a la de verdad porque no os han dejado.
Habéis difundido bulos y mierdas sin contrastar "por si acaso". Habéis acusado a gente inocente de crímenes que no han cometido (hace unas semanas la Unidad de Delitos Informáticos insistió en que no se publicara la foto de un hombre acusado de un crimen porque se había demostrado que no era él, pero la gente a su rollo, señalándolo con el dedo) y os ha dado exactamente igual (un segundo caso de alguien que se hizo un perfil falso en Insta con la foto y el número del ex de su pareja, poniendo que daba palizas por dinero, fue superdifundido por todas partes, con amenazas de muerte incluidas, y la gente lo compartió sin preguntarse de dónde coño había salido ese perfil).
La cosa es: fue un error, ¿vale? Pero de los errores se aprende. ¿Lo habéis hecho? Permitidme que lo dude, porque todavía me están llegando muchos avisos de "Difundid la cara de este hijo de puta para que se sepa quién es". Nuevamente, caéis en lo mismo una y otra vez. Solo para que podáis daros palmaditas en la espalda por lo entregados que estáis a eso de hacer just... qué cojones: a atacar a gente.
La clase de cosas que me llevan a pensar que a vosotros la justicia os importa una mierda. Ayudar al prójimo os importa una mierda. Hacer las cosas bien os importa una mierda. Lo único que queréis es tener una excusa para volcar vuestro odio y toda la mierda que lleváis dentro sobre el que toque, a modo de entretenimiento. Os indignáis, muchos de vosotros, porque es lo que se espera que hagáis. Alguien simplemente os señala dónde y allá que vais con vuestra furia, vuestros ataques, vuestra agresividad, vuestras amenazas. Vuestra puta ignorancia y vuestra mala leche de rebaño condensada. Lo único que queréis es tener a alguien a quien odiar. Felicidades, le habéis dado la razón a George Orwell con aquello de los Dos Minutos de Odio. Y es que ni os preguntáis por qué os quieren dirigir, por qué os quieren atemorizar. Por qué os buscan un enemigo cada semana. No os lo preguntáis porque da la impresión de que vosotros mismos sois los que pedís alguien a quien darle de hostias. Sois vosotros los que estáis pidiendo a gritos que os pongan un yugo, que se meen en vuestras libertades, que os ninguneen vuestros derechos individuales y que os vendan un futuro que no vale una puta mierda.
Habéis difundido bulos y mierdas sin contrastar "por si acaso". Habéis acusado a gente inocente de crímenes que no han cometido (hace unas semanas la Unidad de Delitos Informáticos insistió en que no se publicara la foto de un hombre acusado de un crimen porque se había demostrado que no era él, pero la gente a su rollo, señalándolo con el dedo) y os ha dado exactamente igual (un segundo caso de alguien que se hizo un perfil falso en Insta con la foto y el número del ex de su pareja, poniendo que daba palizas por dinero, fue superdifundido por todas partes, con amenazas de muerte incluidas, y la gente lo compartió sin preguntarse de dónde coño había salido ese perfil).
La cosa es: fue un error, ¿vale? Pero de los errores se aprende. ¿Lo habéis hecho? Permitidme que lo dude, porque todavía me están llegando muchos avisos de "Difundid la cara de este hijo de puta para que se sepa quién es". Nuevamente, caéis en lo mismo una y otra vez. Solo para que podáis daros palmaditas en la espalda por lo entregados que estáis a eso de hacer just... qué cojones: a atacar a gente.
Felicidades, genios: vuestra sed de justicia os ha llevado a practicar ese cyberbullying que decís que aborrecéis en las chapitas que os ponéis.
La clase de cosas que me llevan a pensar que a vosotros la justicia os importa una mierda. Ayudar al prójimo os importa una mierda. Hacer las cosas bien os importa una mierda. Lo único que queréis es tener una excusa para volcar vuestro odio y toda la mierda que lleváis dentro sobre el que toque, a modo de entretenimiento. Os indignáis, muchos de vosotros, porque es lo que se espera que hagáis. Alguien simplemente os señala dónde y allá que vais con vuestra furia, vuestros ataques, vuestra agresividad, vuestras amenazas. Vuestra puta ignorancia y vuestra mala leche de rebaño condensada. Lo único que queréis es tener a alguien a quien odiar. Felicidades, le habéis dado la razón a George Orwell con aquello de los Dos Minutos de Odio. Y es que ni os preguntáis por qué os quieren dirigir, por qué os quieren atemorizar. Por qué os buscan un enemigo cada semana. No os lo preguntáis porque da la impresión de que vosotros mismos sois los que pedís alguien a quien darle de hostias. Sois vosotros los que estáis pidiendo a gritos que os pongan un yugo, que se meen en vuestras libertades, que os ninguneen vuestros derechos individuales y que os vendan un futuro que no vale una puta mierda.
Sois vosotros los que estáis pidiendo y contribuyendo al nacimiento de una sociedad totalitaria. Felicidades, porque os está saliendo de puta madre.
"¡TOMAAAAA! ¡OLE MI COÑO PELÚO!"
Quizás es que os habéis pensado que eso de "buscar justicia" (lo entrecomillo porque esto para mí no es justicia, es una puta pantomima que esconde la necesidad de un linchamiento a razón de dos al mes o así), si lo hacéis muchos, vuestros actos os hacen menos responsables. Que eso de tener una buena causa ("¡Por la justicia!") os pone por encima del bien y del mal y que tenéis derecho a pisotear a inocentes, culpables y a cualquiera que se os ponga en vuestro camino para llevarla a cabo. Os meáis en los derechos fundamentales de todo acusado o detenido y dictáis vuestra propia sentencia sin tener ni pajolera de leyes, o de los detalles de los casos que no han trascendido a la luz pública. Pero qué cojones, lo único que sabéis de los juicios es lo que os cuentan los telediarios, aunque sean capaces de manipular toda noticia que se les ponga a tiro con tal de condicionar al personal. Mañana podéis ser vosotros los que acabeis en la picota popular y aun así os la sigue sudando. Os la suda porque os sentís Moralmente Superiores y vuestros actos, por agresivos, antisociales o guiados por la absoluta ignorancia, están plenamente justificados hagáis lo que hagáis. Jodáis a quien jodáis.
Y vuelvo a repetirlo, hacéis todo esto poniendo vuestra firmita digital en ello. Os meáis en la dignidad de los demás, reconocida en nuestra Constitución, amparándoos en un derecho a la libertad de expresión que no contempla ni injurias, ni amenazas.
Os habéis criado en una democracia y se os llena la boca con ella, pero al mismo tiempo apoyáis el vigilantismo, os cagáis en la presunción de inocencia dictando sentencias antes de que se celebren juicios; apoyáis la violencia popular contra alguien que consideráis persona non grata. Amenazáis a aquellos que no siguen Vuestro Santo Credo (o el de Vuestros Santos Cojones, que viene a ser lo mismo). Usáis vuestros derechos para negar los de los demás. Os inventáis derechos que ni siquiera tenéis. Seríais capaces de sacrificar vuestra libertad como individuos o incluso vuestra intimidad (o peor aún, las de otros y sin su permiso) con tal de que aquellos que consideráis "sospechosos" sean detenidos. Os la sopla todo y encima lo ponéis en un medio público para que se sepa que habéis sido vosotros los que lo habéis dicho.
Y yo me pregunto: ¿Dónde cojones tenéis las putas luces?










No hay comentarios:
Publicar un comentario