Hoy me vais a perdonar, pero tengo que decirlo. Eso o reviento.
Pero estoy ya hasta los cojones.
Los tengo inflamados.
Tengo el puto Hindemburg entre las patas.
Antes de empezar a largar hostias a diestro y siniestro, tengo que advertiros de que Rumbo a la Distopía no obedece a credo político alguno, ni recibe subvenciones de ningún colectivo. Aparte de eso, lo que sí ha recibido son algunas críticas por parte de muchos supuestos idealistas que van por la vida enarbolando banderitas y pajeándose ante su propio criterio y que, en el momento en que han leído comentarios en este blog donde todo eso se pone en duda, han lanzado acusaciones de radicalismo. De decir que aquí se ve todo en blanco y negro. Por no agachar la cabeza y dar la razón a la Gente Guai.
Pues a todos esos supuestos idealistas de mente abierta, de los que normalmente paso como de la mismísima mierda (o más, porque a la mierda se la mira para no pisarla) les digo que mejor no sigan leyendo, porque lo mismo les revienta la vena del pedo y se van para el otro barrio.
O bien que lean, que este es un puto país libre (digan ellos lo que digan) y que se ofendan al gusto. Que lloren, que pataleen y que rabien. Por mí como si se masturban contemplando las fotos que añado, me da igual.
Hoy es un día en que ya estoy harto de tener que atender a paños calientes, a tanta soplapollez de corrección política y tanta mierda para que los que sí son unos radicales no se vayan a cabrear. Para que puedan irse a la cama soñando que van a salvar el mundo.
Pues bien, aquí os dejo este mensaje: iros todos a la mierda. Me paso por el culo vuestra tiranía de "El poder es del que más grita". No voy a daros la razón porque no creo que la tengáis. Y con vuestros argumentos de patio de colegio no vais a convencerme. Para eso hace falta un buen razonamiento y todavía nadie ha tenido los huevos de exponerme uno ni siquiera decente. Por tanto, yo de la burra no me bajo, le joda a quien le joda.
Una vez realizada esta declaración de intenciones, empezamos la disección y sodomización de ciertas gilipolleces que me he ido encontrando a lo largo de estos días. De esa clase de cosas que me causan auténtico estupor y, por qué no decirlo, vergüenza ajena. Vergüenza de formar parte de una nación integrada por borregos y lanzaladrillos, que lo único que saben es ladrar.
Ni que decir tiene que no estoy en absoluto de acuerdo con las muestras de violencia ejercidas por las autoridades, ni mucho menos con la política que tanto gobierno como oposición nos han ido metiendo por el culo año tras año. El que quiera ver defensa de esta gentuza, puede unirse a los salvamundos de arriba, que yo mismo les pago los gastos de su viaje sin retorno a tomar por culo.
Pero lo que me revuelve las tripas no es eso, aunque no os lo creáis. Me parece mal, pero no me resulta raro; no, teniendo en cuenta que no es la primera vez en la historia de nuestro país en que sofocan manifestaciones a hostia limpia, o cuando la opinión del pueblo llano importa un mojón zurrido en manteca colorá. Ahora está de moda hablar de la Transición, de Franco y, cualquier día, me hablarán de Fernando VII, pero nadie se acuerda de que cuando se protestó contra la LOU hubo hostias. Cuando se protestó contra la Guerra de Irak hubo hostias. Y hubo gobiernos que hicieron lo que les salió de la mismísima polla.
Darkseid: "Otro vendrá, que bueno me hará..."
Entonces pensaréis que es este Alzheimer histórico (e histérico) y esta tendencia constante a nombrar a Paco lo que me cabrea. Sí, me repatea, pero todavía no es lo que me hierve la sangre.
¿Queréis que os diga lo que es?
La hipocresía.
La cobardía.
Las ganas de echar valores fuera.
La puta ignorancia que destila todo bicho viviente en este país de mierda.
Vamos paso a paso con algunas perlas que me he ido encontrando:
Este país necesita que les devolvamos las hostias: Esta es la clase de comentarios que sólo puede hacer un ignorante. Llamadlo calumnia por mi parte, pero para mí esto no tiene otro nombre. No existe mayor muestra de ignorancia que coger y combatir el fuego con el fuego. No a menos que se quiera entrar en una nueva Guerra Civil.
Esperad, dejaré que algunos rebelditos se masturben pensando en eso y que luego sigan leyendo.
Una Guerra Civil. Qué bonito suena. Qué romántico. Qué heroico.
Qué gilipollas del culo.
No hemos superado la de los años 30 y ya algunos quieren meterse en otra. La mayoría, una panda de niños de papá que han nacido y se han criado en plena democracia y que han visto la guerra en la tele, pensándose que es como en Star Wars: Un mundo ideal donde hay un ejército de buenos peleándose contra uno de malos, donde sólo los malos palman porque no llevan la razón. Donde la gente no pasa hambre, donde los civiles no mueren y donde todo el mundo recibe su castigo.
No se puede ser más subnormal.
Solo un enfermo puede pedir a gritos una guerra. Un enfermo o un ignorante, y me suda el nabo que esté en su derecho de libertad a expresión, porque yo también. Y mi expresión es que ya estoy harto de aberraciones de este tipo. De constantes sobreactuaciones y muestras de ignorancia. Porque luego, si algún día Dios no lo quiera, se monta el cipote, a esos mismos rebelditos de mierda les tocará liarse a tiros con sus amigos, sus vecinos o incluso su familia. Pasarán hambre, violarán a las mujeres de su familia y serán testigos de atrocidades que nadie más en esta puta vida querría ver.
¿Y eso os parece romántico?
¿De verdad queréis esto?
Grecia es un ejemplo a seguir: Más de lo mismo. Grecia no tiene ningún motivo para sentirse orgullosa de lo que está pasando en su país: ellos mismos están al borde de la Guerra Civil, según me llegaron noticias este verano, con grupos de guerrillas organizándose para atacar a la Policía. Con problemas de desnutrición en las calles, pasando hambruna y penurias de todo tipo.
¿Eso es un ejemplo?
¿De verdad queréis ir por el mismo camino que los griegos y ver cómo Goldman & Sachs se queda con nuestro país? ¿De verdad queréis morir a tiros en una esquina?
Muchos diréis que sí.
Yo os diré que eso lo penséis seriamente, con el corazón en la mano y luego me respondáis.
La culpa de todo esto la tienen los políticos: Idealista y molón, pero parcial y simplista, además de ser un comentario de lo más irresponsable. Que nuestros políticos no han dado la talla en sus quehaceres es un hecho, pero no ahora. No sólo en la crisis, sino en los últimos quince o veinte años. Por tanto, estos hechos actuales no son más que el epílogo de casi dos décadas de miseria y pasones de los que casi todo el mundo era consciente pero, a la hora de la verdad, miraba para otro lado.
Hoy por hoy, no os vayáis a creer que las políticas de recorte se le ocurren a un señor en nuestro país que está aburrido y decide joder al prójimo. Esas directrices vienen de arriba. De mucho más arriba.
Para que nos vayamos entendiendo, es Europa quien está implantando la mitad de órdenes referentes a sueldos y horas laborales: no hace mucho, nuestra amiga la Gorda fue la que dijo que los españoles tendrían que apretarse más el cinturón. Fue ella la que dijo que no currábamos las suficientes horas y, cuando vio lo que echábamos, escurrió el bulto hablando de que no éramos lo bastante productivos.
Cambia el gobierno y lo que tenemos son nuevos perros que la señora tiene que amaestrar, imponiendo sus condiciones... pero pensadlo: es la señora Merkel la que manda realmente en Europa?
Pues tampoco. La señora Merkel está cogida por los ovarios por la banca; la banca a su vez anda muy relacionada con las agencias de especulación, y éstas...
¿Alguien sabe quién controla a esas agencias?
Yo tampoco.
Por tanto, la pregunta es: puede que nuestros políticos tengan parte de responsabilidad (la tienen, desde luego), pero no son los que mandan en el circo ni de lejos. Esto viene de mucho más arriba, por lo que tirar piedras contra esa gentuza no es más que intentar derribar una higuera a base de tirarle piedras a las hojas que andan podridas.
Pero, supongamos por un momento que fuese así.
Planteémonos la cuestión de que los políticos fueran realmente el problema. ¿De quién sería la culpa de todo esto, entonces?
Responderé con varias preguntas: ¿Quién ostenta el principio de soberanía en una democracia? ¿Quién pone a los políticos al poder? ¿Quién debería ser el responsable último de que un candidato llegue a la Moncloa?
No me vengáis ahora con chorradas.
A esos tíos los hemos puesto nosotros, bien por confianza ciega o por inmadurez política.
Nuestros votos son los que les han dado ese poder y los que los han puesto en el lugar en que están. Nosotros, esos expertos en votos-castigo, votos-protesta y votos tradicionales. Nosotros, que pensamos en derecha e izquierda como el que es del Madrid o del Barça y votamos a quien sea haga lo que haga, aunque no tenga un triste programa que presentar en las elecciones.
Somos de esa clase de especie cainita que, a la hora de arrimar el hombro para cambiar las cosas, esperamos que venga alguien y nos saque las castañas del fuego. "A mí que me arreglen el país, que si sale bien, me pongo la medalla, pero si sale mal, salgo a la calle a gritar muy fuerte".
Pues no.
Ahora que no me venga ni Dios con quejas ni lloriqueos. Tuvimos la oportunidad de cambiar el sistema bipartidista que nos está machacando desde hace siglos y no lo hicimos porque no nos salió de las pelotas. Ahora todo el mundo se queja, todo el mundo se arrepiente y todo el mundo llora por los rincones, pero para que un gobierno salga por mayoría absoluta, enteraos de una vez, tiene que haberse votado MASIVAMENTE. Ni ley electoral ni putas hostias, que eso se aplica una vez se hace el recuento de cada provincia; si todo cristo vota a lo mismo en cada provincia, ¿qué creéis que obtenemos?
Distopía.
Fueron nuestros votos de castigo los que dieron poder a los partidos que nos han gobernado, no sólo en esta candidatura, sino en las anteriores. En España no se gana las elecciones, sino que las pierde el partido gobernante. Es así y no todo el mundo es capaz de reconocerlo, porque mola mucho más eso de ir de rebelde, de enarbolar banderolas y echarle la culpa a leyes, sistemas y demás cosas. Pero nunca admitir que tenemos una importantísima parte de responsabilidad.
Es por eso por lo que la tercera fuerza más representada en este país es la abstención: nos quedamos en casita viendo la tele y que otros elijan; y como no me va a convencer lo que salga, luego salgo a la calle a protestar. Con dos cojones.
Llegados a este punto, aquellos que no hayáis sufrido una embolia me diréis que la gente está en su derecho de protestar. Que es democrático y tal.
Yo digo que muy bonito, pero esto es como ponerse un condón después de haber follado: estás en tu derecho de hacerlo, pero si coges cualquier cosa o dejas preñada a alguien, no me vengas con lloriqueos, porque tuviste una responsabilidad y la eludiste.
Tener derecho a las cosas no justifica ser un irresponsable, tíos. A ver si lo vamos pillando de una puta vez.
Y es que ya ando harto.
Harto de que todo Cristo se rasgue las vestiduras, chillando, pataleando y llorando, diciendo que vivimos en una dictadura (joder, probad a iros a Iran y comparad sistemas de gobierno... o a Siria, que tampoco andan finos) y creyendo que todo se arregla a golpe de manifestación.
Las manifestaciones están bien, no voy a ser yo quien lo niegue. A veces son hasta necesarias para mostrar el descontento popular... pero sed conscientes de que no son más que actos SIMBÓLICOS. Y los símbolos tienen poder en tanto en cuanto la gente a la que van dirigidos los sepan interpretar. Para un político eso tiene tanto sentido como que todos decidamos vestirnos de rosa chicle un día. Es triste y me duele reconocerlo, pero no tiene sentido práctico. El daño, si véis cómo funciona esto, se hace desde las urnas: demostrando que no nos sentimos representados por el bipartidismo. Que no estamos de acuerdo. No se hace votando a mami cuando papi no me da caramelos.
Hace unos meses tuvimos la oportunidad de echarlos, de cambiar las cosas y no lo hicimos. Ahora esos que votaron al partido gobernante tienen la coherencia donde yo me sé y se hacen los inocentes. Van por ahí diciendo que no veían venir lo que nos iba a caer encima.
Los cojones.
Lo que pasa es que es mucho más fácil creer las mentiras de un candidato, que no es más que un comercial que viene a vendernos la moto. Esta vez ha sido la crisis... cualquier día nos prometen la Segunda Venida de Cristo y me juego lo que queráis que habrá gente quien le vote.
Recordad que, cuando una persona os miente una vez, la culpa es de esa persona; pero cuando os miente varias... la culpa es vuestra. Muchos, muchísimos de vosotros habéis caído en la trampa una y otra vez y lo único que sois capaces de hacer es pasar al lloriqueo barato.
Pues no.
No lloréis como mujeres por lo que no habéis sabido defender como hombres, como dijo la madre de Boabdil a su hijo.
Ea, ea, ea...
Esto es como cuando Franco: El argumento de siempre. Las cosas quieren ir nada más que regular y se menta a Paco, especialmente a manos de gente que ha nacido después de 1976, lo cual ya demuestra mucho la clase de boquita que tenemos.
Pues ya ando quemado de los superliberales que ven enemigos fascistas hasta en las máquinas de refrescos que se estropean, joder. Si eso de mirar atrás constantemente es una señal de progreso, conmigo que no cuenten para darles la razón porque no.
Porque yo ni conocí a ese señor ni ganas. Porque yo he vivido en un sistema en el que no me pegan dos tiros por estar en la calle a las once de la noche. Porque las cosas van mal y eso no lo niego, pero no sé lo que es una dictadura y no tengo los huevos de decir esa clase de salvajadas sin que se me caiga la cara de vergüenza.
Porque yo no necesito un enemigo que lleva fiambre treinta putos años para pensar que las cosas hoy en día no van bien.
Van mal y punto. Un cabronazo que jodió el país hace medio siglo no puede hacer nada porque está muerto y enterrado y, por mucho que lo deseen sus fans y sus peores enemigos (que, para odiarle tanto, lo tienen todo el puto día en la boca, como a la ex a la que no se follaron), no se va a levantar.
No deis más por culo con eso, coño, que os repetís.
Deberíamos acabar con la Policía/ el Gobierno: Otra muestra de subnormalidad e incoherencia, y otra muestra de lo que es una falacia consistente en generalizar los acontecimientos que más cantan por la tele. Dar por hecho que UNA actuación de brutalidad policial es el ejemplo de TODOS los actos que comete la Policía tiene tanto sentido como decir que si entras en un hospital, morirás porque conoces a alguien que palmó en el quirófano por una negligencia médica.
Dar por hecho de que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado son una institución que sobra o a la que se debería aplastar es la respuesta del incompetente mental que no ve más allá de sus sueños de destrucción gratuita.
"Quemar todas las comisarías".
Ole tus cojones; si hacemos eso, ya podemos ir despidiéndonos de lo que sería un sentido del orden en este país; si cogemos y damos boleto a las fuerzas del orden, lo que tenemos en un país donde impera la ley del más fuerte. Donde los crímenes de cualquier índole quedan impunes y donde salir a la calle puede convertirse en una puta aventura.
No me vengáis con la pollada de que los corruptos salen libres y los demás no. Id a las cárceles y veréis cantidad de chorizos y maleantes que están detenidos por motivos más que justificados, y no son ni dos ni tres. Acabar con la seguridad del país implica que gente como esa no volvería a la cárcel y aquí no reinaría la anarquía: reinaría el caos, porque nadie nos defendería del chorizo que llegue y nos pegue cuatro puñaladas en el portal. No es que no lo pillen ni le procesen... es que directamente nadie haría nada.
¿De verdad queréis eso, rebelditos?
Tergiversación: Aquellos que se ponen las mascaritas de Guy Fawkes parece que no se leyeron aquel capítulo de V de Vendetta donde V dice esta frase, ante unos disturbios en Londres: "No, Evie. Esto no es anarquía. Anarquía significa 'sin gobierno' no 'sin ley'. Esto no es anarquía. Es caos"
Supongo que les mola más ponerse la máscara para aprovechar el anonimato y hacer lo que les salga de los cojones, sin responsabilidad alguna...
Ah, ya. Es que se han puesto chungos en alguna manifestación, es eso.
No voy a defender una carga policial donde se dé de hostias al primero que pase de manera desmedida, y el que lo piense no tiene ni puta idea de la persona de la que está opinando; lo que sí diré es que dudo SERIAMENTE que TODOS los Policías sean seres sádicos y malvados salidos de una institución mental a los que les dan una porra y un arma. Tengo mis motivos para creer que los Policías, como seres humanos que son, pueden ser buenas o malas personas y pueden hacer su trabajo mejor o peor. Pero lo que no voy a hacer es usar los errores y las sobreactuaciones de ciertos individuos para condenar a todo un cuerpo que lleva siglos impidiendo que nos matemos unos a otros. No voy a caer en la trampa en que ha caído tanta gente, de emplear esos acontecimientos tan lamentables como carta blanca para pedir devolverles todas y cada una de las hostias que los inocentes se han llevado.
Aunque vayáis de anarkas y os la meneéis con mil chorradas de utopías de niños pequeños, tenemos leyes. A veces se cumplen bien, a veces no tan bien, porque el sistema no es perfecto. Pero lo que no se puede hacer es pedir que el pueblo se tome la justicia por su mano y declare la guerra al sistema.
¿Por qué, pequeños antisistema?
Porque parece que no os queréis enterar, pero el sistema somos todos. Desde el poli que dirige el tráfico (o el que arrea hostias mal dadas) hasta el estudiante, pasando por la limpiadora. Todos conformamos un entramado social, de modo que ir en contra de eso es ir en contra de nosotros mismos. Tirar piedras contra nuestro propio tejado.
El paro y la crisis tienen la culpa de todo esto y nosotros actuamos en consecuencia: Demagógico, por no decir que es la echada de balones hacia fuera del siglo. España tiene una tasa de paro elevada, pero ¿es culpa sólo del gobierno?
Permitid que me ría.
España tiene oficialmente cinco millones de parados... o lo que es lo mismo, de gente que cobra el paro.
Os propongo una experiencia: pasaos una mañana de éstas por algún polígono industrial e intentad buscar aparcamiento.
En mi ciudad natal está jodido del atasco que hay: camiones por todas partes, de gente que está ahí, currando en negro mientras cobra el paro. Esta práctica viene existiendo desde hace siglos: la gente estafa a la Agencia Tributaria cosa mala, con montones de curros no declarados, economía sumergida y trápalas de todo tipo. ¿A quién coño creéis que están engañando? A nosotros... y ninguno lo ha denunciado, porque esos son los "listos", los que curran lo justo y ganan el doble que los demás. En cambio los hemos justificado, diciendo que lo hacen por sus hijos, que más nos estafa el gobierno, etc.
Excusas.
"El sistema me lo debe todo, así que tengo derecho a aprovecharme traperamente de él"
Yo llevo décadas oyendo a la gente que tiene un trabajo fijo quejarse y lloriquear porque les va mal... al tiempo que viven muy por encima de sus posibilidades, debiendo dinero por todas partes, como el caso de un vecino que tuve que se gastó una soberbia pasta en amueblar su casa y el Corte Inglés le perseguía con las deudas. Cada X tiempo, tal o cual establecimiento le embargaba lo que había pagado y vuelta a empezar... pero el señor viviendo a tutiplén.
Y esto fue mucho antes de la crisis.
Somos un país de gañanes y de estafadores, que hemos creído que las arcas del Estado son una fuente inagotable de ayudas de las que podíamos aprovecharnos hasta la eternidad. Muchos son honrados, pero por cada honrado ha habido al menos otro que no lo ha sido, y al menos tres o cuatro que han mirado para otro lado cuando éste ha defraudado al país.
Y es ahora cuando nos llueven juntas todas las hostias.
Pues no.
En fin, creo que hemos llegado al punto en que muchos, fervientes defensores de no sé qué revolución y no sé qué historia superguaish, estaréis buscando piedras para reventarme el coco. Nada os va a impedir hacerlo, porque yo no soy más que uno y vosotros muchos; y como esto es una democracia, cuando muchos dicen algo, por absurdo que sea, resulta que tienen razón.
Pero si todavía os quedan fuerzas para escuchar o para querer entender lo que os quiero decir (que no tiene por qué ser la verdad), os diré que si estais buscando al culpable de todo lo que nos está pasando, no tenéis más que ir al baño y echar un vistazo en el espejo.
Ahí encontraréis parte de la respuesta.









2 comentarios:
Estoy de acuerdo CASI con todo, sólo te voy a matizar un par de cosas:
- No todos los desempleados cobran prestación ni todos ganan dinero en negro.
- Recalco especialmente tres reflexiones: 1. La policía es necesaria y está bien que lo recuerdes; 2. Pedir una guerra es algo más grave que una gilipollez; 3. Mucha gente no sabe dónde meterse después de haber votado al PP. Yo puedo presumir de no haber votado ni "a" ni "b".
¡Saludos!
Cierto, Silvia. No era mi intención decir que TODOS lo hicieran; pero sí una enorme cantidad de gente, que nos ha estafado a todos y ante la cual, hemos mirado para otro lado o incluso aplaudido en algún caso. Si queremos buscar culpables, no están solo arriba: los estafadores y los mangantes están en todos los estratos sociales, sólo que parece que ahora mola mucho más fijarse en los políticos a los que... anda! A los que hemos votado!
(por supuesto, hablo como país; cada individuo deberá apañárselas con su conciencia sobre lo que ha hecho)
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