El Universo DC tiene la particularidad de reinventarse a sí mismo cada cierto tiempo. Maniobra comercial o recurso narrativo, lo cierto es que desde que tuviera lugar la primera gran Crisis, allá por 1985, este fenómeno de reiniciar el universo donde se mueven Superman y compañía se ha convertido en una especie de buque insignia de la editorial. Hasta tal punto que, para hablar con propiedad acerca de tal o cual colección o acerca de tal o cual personaje, hay que referirse a qué punto en concreto de la cronología estamos hablando. Porque no hablamos solo de reiniciar un universo desde su origen: con notable frecuencia, esto implica cambiar conceptos, idiosincrasias e incluso reconstruir personajes o ideas desde cero. Esto puede resultar un poco complicado al lector lego, pero este artículo precisamente tiene la intención de hacer un pequeño acercamiento para novatillos en esto de los cómics de la casa DC.
Para empezar a hablar, tendríamos que situarnos en los años 40, donde tenemos lo que podría ser la "primera generación de superhéroes" o Golden Age. Referente a este tema no hay demasiado que contar, salvo que DC sufre una crisis superheroica allá por los años 50 (la era McCarthy o Caza de Brujas, donde eso de gente enmascarada que luchase por el pueblo sonaba a socialista), lo que hace que sus personajes "caigan en el retiro". No sería hasta la llamada Silver Age, allá por los años 60, cuando somos testigos de la primera "renovación" del elenco habitual de la editorial: personajes de la etapa anterior aparecían con un aspecto más acorde con los tiempos... y con identidades diferentes tras la máscara. Salvando ejemplos muy concretos, como sucedía con Superman o Batman, notamos que Flash ya no es el científico Jay Garrick, sino un CSI llamado Barry Allen. Lo mismo sucede con el primer Green Lantern, que pasa de ser Alan Scott a un tal Hal Jordan.
Este hecho podría haberse quedado en mera anécdota si en la colección de Flash no hubiésemos descubierto que no se trataba de un simple "borrón y cuenta nueva": en un viaje que Barry Allen hace aprendiendo a vibrar en distintas frecuencias, se encuentra con Jay Garrick y tenemos a los Flash de ambas tierras correteando juntos. Esto da una sensación de continuidad que no habíamos visto hasta la fecha, mostrándonos que en realidad no es que los cómics de DC de los 40 pasasen al olvido, sino que teníamos DOS mundos bastante diferenciados: Tierra-1 (donde vivían los personajes de la Silver Age) y Tierra-2 (donde habitaban sus contrapartidas de la Golden Age). Este recurso, lejos de quedarse en la mera anécdota, se continúa explotando a lo largo de los setenta, donde encontramos los cruces entre la Liga de la Justicia de América (Tierra-1) y la Sociedad de la Justicia de América (Tierra-2), que tienen aventuras juntos en un mundo u otro, conociéndose posteriormente todo esto como Crisis en Tierras Múltiples. La cosa no queda aquí, y vemos poco a poco que existen otros mundos paralelos, como Tierra-3 (una tierra donde las contrapartidas de Superman y compañía son villanos que fundan el llamado Sindicato del Crimen), Tierra-X, donde la Guerra Civil americana duró cuarenta años, la tierra de los personajes de Charlton Comics adquiridos por DC (Tierra-4) o el mundo de la Familia Marvel (personajes adquiridos a Fawcett Comics) de Tierra-6.
Los Flash de los dos mundos.
El principio del jaleo.
Con todo este berenjenal de tierras, mundos y dimensiones, llegamos a 1985. Se cumplen cincuenta años de vida de DC y el personal tiene en mente hacer alguna cosilla chula para conmemorarlo. Es entonces cuando se coge por banda a un guionista ya con cierto tirón llamado Marv Wolfman y se le propone ir preparando algo especial. El objetivo, "simplificar" este Universo múltiple y reducirlo a algo más manejable, eliminando personajes redundantes (véanse como ejemplos claros los Superman de Tierra-1 y Tierra-2, que andaban repetidos, cada uno en su mundo con diferencias en edad), cancelando colecciones muy minoritarias o fundiéndolas en colecciones que englobasen a personajes algo más marginales.
Es así como surge Crisis en Tierras Infinitas. En este primer macroevento de DC (digo primer porque la primera vez que TODAS las colecciones de la compañía aparecen relacionadas con los sucesos que se cuentan en esta serie de doce números) se cuenta cómo una amenaza de proporciones cósmicas (una nube de antimateria, concretamente) se empieza a cepillar todo el Multiverso plano a plano. Aquí aparece una figura conocida como el Monitor, que se encargará de hacer frente a esta amenaza, y de paso, a un fulano que se hace llamar Anti-Monitor, que dirá que p'a su puta madre.
Durante esta crisis, se consigue frenar la ola de antimateria, pero con un resultado bastante terrible: aparte de que innumerables mundos paralelos han muerto ya, todas las etapas del tiempo coexisten a la vez. Dinosaurios comiéndose cow-boys y hombres futuristas viendo Stukas alemanes sobre el cielo. Es preciso, pues, un cambio desde la raíz.
Es aquí cuando entra en juego otro personaje (presuntamente secundario para muchos) como es Green Lantern. Si bien Flash ya nos abrió la brecha, de forma literal, a un Multiverso, gracias a Green Lantern (o, más concretamente, a los Guardianes que custodian la energía de su Anillo de Poder), descubrimos que el Multiverso se generó accidentalmente, a causa de un Guardián con pinta de cafre llamado Krona. Este tío tocó donde no debía y acabó provocando un Big Bang que, lejos de destruir el Universo, lo dividió en una infinidad de planos de coexistencia.
Krona: "¿Para qué reventar algo cuando puedo reventarlo, literalmente, TODO?"
Pues bien, precisamente eso es una de las cosas que ha tenido como efecto secundario el mandar a cagar a la nube de Anti-Materia: que lo que es el tejido cósmico del Multiverso ha perdido su estabilidad y tiene los días contados. Hay, por tanto, que viajar a los orígenes del tiempo y evitar que ese Big Bang multiversal (que generó a Monitor y Anti-Monitor) se produzca. Héroes y villanos se unen como nunca, y el resultado es que nace UNA nueva tierra, donde las paradojas han quedado eliminadas y donde los héroes de todos estos planos de existencia, si no han sido eliminados de la continuidad (ver casos como el Robin de Tierra-2, por ejemplo), coexisten en el mismo mundo, aunque en diferentes generaciones. Dicho de este modo, si teníamos hasta la fecha una Tierra-1 con la Liga de la Justicia y una Tierra-2 con una Sociedad de la Justicia, ahora lo que tenemos es que hubo primero una Sociedad de la Justicia, se retiró entre los años 50 y 70, y surgió una Liga de la Justicia más adelante que tomó el testigo. Tras esta primera Crisis podemos decir que se "unifica" todo aquel complejo Multiverso y se opta por una única línea cronológica. La mayor parte de personajes sufren, en mayor o menor medida, remodelaciones en sus historias también. Por ejemplo, asistimos a un "relanzamiento" de Superman (a manos de John Byrne), que se nos muestra algo más humanizado y falible que en su encarnación anterior; en el caso de Batman, nos encontramos con un personaje bastante más oscuro (relanzado por Frank Miller y su antológico Año Uno y continuado por otros autores como Mike Barr con Año Dos). Wonder Woman, por su parte, sería recreada desde el origen, con un enfoque mucho más mitológico que en su versión Pre-Crisis.
Pues así, con la mayor parte de la pandilla.
La siguiente macro-saga que se debería mencionar a continuación es Legends. No es tanto una "Crisis" en el sentido estricto de la palabra (los cifostios pentadimensionales no aparecen aquí), pero sirve para poner de manifiesto el primer crossover centrado en la figura de Darkseid, que será importante en eventos posteriores.
Hablemos un poco de este pollo: Darkseid fue creado en los 70 por la bestia parda de Jack Kirby, un señor que tenía una imaginación que ya quisiéramos los pobres cretinos que le pegamos a esto del lápiz. Fue planteado básicamente como una encarnación del Mal Total y Putoabsoluto, una especie de mastuerzo con cara de piedra que gobierna con puño de hierro el planeta Apokolips... Un mundo infernal, donde la esperanza es un crimen que se paga con la vida y toda forma de vida vive y (muy especialmente) muere para servir a Darkseid. Este tiránico líder es famoso por pasarse siglos tratando de resolver la ecuación de la Anti-Vida, que aparte de tener un nombre que de por sí acojona, le daría más poder del que ya tiene.
En Legends, somos testigos de un plan maléfico-conspiratorio por el cual Darkseid decide aplastar a los héroes de la Tierra de una vez por todas, muy probablemente porque simbolizan todo cuanto él aborrece. Para ello, envía a uno de sus subalternos (un personajillo llamado Glorious Godfrey) a que se disfrace de carismático líder de masas para que los héroes de la tierra sean odiados, temidos y despreciados por el ciudadano de a pie. Dicho de otro modo, arrearle a nuestros amigos de la lycra donde más les duele.
Esta historia, que se cruza con algunas series de DC, concluye con lo que sería la creación de la primera Liga de la Justicia Post-Crisis, que sería escrita por Keith Giffen y J.M.M DeMatteis.
Millenium es el siguiente macro-evento de relativa importancia. En éste nos vamos a encontrar cierto matiz místico-numérico de trasfondo, pero quizás lo que tiene mayor trascendencia en las series con las que se cruza es el concepto del plan de los Manhunters.
Como no me gusta dar por sentado que sabéis de que hablo, os comento que los Manhunters estos son una raza de robots chungos de la muerte creados por los listos de Oa (el planeta que, tras el fracaso que los robots estos supusieron, crearía a los Green Lantern). En algún momento, la Liga de la Justicia original los hubo destruido en el pasado, pero ¡Oh, sorpresa!, que estos cabrones estaban muy operativos y coleando, con un planetoide que usan para viajar por ahí. No contentos con eso, los Manhunters han ido enviando a algunos de los suyos para vigilar a los héroes y conocer sus puntos débiles (en el caso de la recién creada Liga de la Justicia, el Manhunter se hace pasar por un miembro del equipo), o bien para lavar el cerebro a amigos de otros héroes (Superman, por ejemplo, descubriría que su amiga de la infancia, Lana Lang, es una simpatizante Manhunter con el cerebro lavado).
Batalla bestial, palizón a los Manhunters, prosigue la mierda esa místico-filosófica, creando a diez personajes para que sean una nueva raza de Inmortales, y tan rápido pasa esto, tan rápido se olvida.
Pasemos a Armaggedon 2001. Tan penco como su evento predecesor en cuanto a argumento y dibujo, pero no tanto como otras de la época (tal es el caso de Invasion, que no mencionaré aquí por no tener tanta relación en estas Crisis), nos habla de un posible futuro gobernado por un fulano llamado Monarch. En este futuro, un científico echa un vistazo al pasado y descubre que a finales del s.XX, el tal Monarch se cepilló a todo héroe de la época, justo después de que todos se volvieran malosos. Monarch manda a este científico al pasado para llevar a cabo un experimento, y éste a su vez decide averiguar qué puñetas pasó en realidad. La resolución, tras muchas idas y vueltas, resulta ser que el asesino de héroes fue Halcón (del dúo de héroes Halcón y Paloma) que, tras la muerte de Paloma se volvió (más) chalado.
Este macroevento, a decir verdad, no pintaría una puta mierda en este artículo, de no ser porque a continuación viene su secuela, Hora Cero. En esta serie, nos encontramos lo gordo de verdad, que es que Halcón, alias Monarch, evoluciona a lo burro con eso de los poderes temporales para convertirse en Extant, que decide "reescribir" el universo desde sus orígenes básicamente como le sale a él de las pelotas. Al mismo tiempo, nos encontramos con otro factor fundamental, que es que Hal Jordan, el Green Lantern más emblemático de DC, se vuelve majara y es poseído por la criatura Parallax, que también parece haberle cogido el gustillo a eso de reescribir la historia desde el principio. Los héroes, cómo no, se van para él con la sanísima intención de darle unas pocas de hostias en los hocicos, pero no sin antes que el amigo Parallax haga de las suyas y algunos "cambios" se produzcan en el universo, que vuelve a reiniciarse de nuevo.
Hora Cero fue pensada para tapar los agujeros que Marv Wolfman se dejó cuando escribió Crisis en Tierras Infinitas. Así, ciertos "detalles" que quedaron colgando en la era Post-Crisis fueron corregidos, a fin de resultar más lógicos, acorde a según qué visión. El caso más claro se puede ver en Batman que, si bien en el universo Post-Crisis vio morir a sus padres a manos de un asesino común llamado Joe Chill, en este universo post Hora Cero, el pequeño Bruce Wayne nunca logró identificar al asesino de sus padres. De este modo, la cruzada del Murciélago se vuelve mucho más obsesiva, ya que nunca logrará saber si ha acabado con el hombre que le arrancó a su familia o no (eliminando de la continuidad, de paso, lo contado acerca de esto en historias como el ya mencionado Año Dos, que se centraba justo en Joe Chill). Otros héroes como Hawkman, que también habían sufrido ciertas contradicciones a lo largo de los últimos eventos, son barridos del mapa para aparecer años más tarde, con un origen ya unificado.
Vamos a pasar unos añitos más adelante y nos vamos a meter en Crisis de Identidad. Este Macroevento es llamado "Crisis" básicamente por la cara, ya que no se producen cifostios espacio-temporales, aunque he decidido incluirlo aquí porque tiene ciertas reminiscencias (al igual que Millenium) más adelante. Lo importante que tenemos aquí: Sue Dibny, esposa del miembro de la Liga de la Justicia conocido como el Hombre Elástico, es brutalmente asesinada en casa. Esto salta la alarma de algunos héroes, que desconocen la identidad del asesino y se empieza a hablar de un posible "complot" donde la identidad secreta de éstos haya quedado al descubierto. Por otra parte, se empieza a perfilar la figura del villano de segunda conocido como Doctor Luz como posible sospechoso.
La pregunta aquí sería: ¿Un pringao como el Doctor Luz, sospechoso de algo tan cafre como haberse cargado a la esposa de un héroe en su casa? La respuesta es evidente, en el momento en que nos encontramos con un caso de "retrocontinuidad" (es decir, como el universo ha sido reiniciado ya un par de veces, se tapa un hueco con algo que no se había contado hasta ahora): El Doctor Luz ES un pringao, pero no siempre lo fue; de hecho, aquí nos cuentan que fue peligroso hace años, pero cambió a causa de una lobotomía que le causó la hechicera conocida como Zatanna y encubierta por la mitad de la Liga de la Justicia... tras la brutal agresión sexual que la mujer de el Hombre Elástico sufrió a manos del villano en su propia base de operaciones. No es de extrañar, por tanto, que aquellos que fueron cómplices en la lobotomía ahora empiecen a plantearse si los efectos del hechizo han desaparecido...
Esto precisamente empieza ya a sentar las bases del siguiente evento, Crisis Infinita. Éste viene prologado por cuatro especiales conocidos como Cuenta Atrás. En ellos vamos a encontrar cuatro líneas argumentales, aparentemente sin relación entre sí, pero que acabarán desembocando en un tronco común, que será esta Crisis propiamente dicha. Estos arcos argumentales son:
- El Proyecto OMAC
- La Guerra Rann-Thanagar
- El Día de la Venganza
- Villanos Unidos.
Vamos rápido explicando, que si no es fácil perderse.
El Proyecto OMAC es básicamente otra de las pruebas de que nuestro amigo Batman está completamente majara: tras movidones como lo que hemos visto con Crisis de Identidad (donde su memoria TAMBIÉN fue borrada por Zatanna, precisamente por oponerse en firme a la lobotomía del Doctor Luz... pero, por lo que se ve, no fue borrada permanentemente), más otras historias de paranoia mental que no he mencionado aquí (véase JLA: Torre de Babel, por ejemplo), aquí nuestro Caballero Oscuro no tiene otra cosa que hacer que crear un satélite de vigilancia llamado Hermano Ojo, que se dedica a recopilar información de héroes, villanos, personajes varios y posiblemente hasta el butanero de tu barrio. El trasto, para variar, adquiere conciencia de sí mismo y se dedica a crear OMACs, que son nubes de nanomáquinas que se dedican a ir pegándose a la gente. Y de ahí, pues a endiñarle a los superhéroes, que para eso están, para recibir golpes (algo similar a lo ya visto en Millenium, si os fijáis en la analogía). Por medio, nos enteramos de que el satélite en realidad ha sido tomado por la organización Jaque Mate, presidida por Maxwell Lord (antiguo mecenas de la primera Liga de la Justicia Post-Crisis). La movida acaba con una escena preciosa: Wonder Woman rompiéndole el cuello a Maxwell delante de una cámara oculta que retransmite ante el mundo entero.
La Guerra Rann-Thanagar explota la variante cósmica de DC, contándonos que el planeta Rann ha sido desplazado de su órbita y cayendo en la del planeta Thanagar. Unos por otros, la casa sin barrer y todos a tortas. Por medio, los Halcones (Hawkman y Hawkgirl, oriundos de Thanagar... o más o menos) aúnan fuerzas con el héroe de Rann, Adam Strange, para que la cosa no se desmadre más de lo que ya está.
El Día de la Venganza nos cuenta cómo el Espectro, la entidad que viene a personificar la Ira de Dios se vuelve majara en el momento en que la nueva Eclipso lo seduce aprovechando que se ha vuelto a quedar sin huésped humano y le hace pensar que hay que eliminar toda la magia del Universo. Esto provoca que un grupo de segundones de poca monta con cierta relación con la magia se unan donde otros con más "solera" se han arrugado, precisamente para plantarle cara al Espectro.
Villanos Unidos hace referencia a la creación de un Sindicato del Crimen liderado por Lex Luthor. Aquí veremos cómo villanos de mayor o menor alcurnia empiezan a trabajar unidos para intercambiar información y reventarle los morros a los héroes de una vez por todas.
Estos cuatro arcos confluyen en la Crisis Infinita en sí misma, que nos muestra cómo estos cuatro jaleos provienen de una única mano.
Rebobinemos. ¿Os acordáis cuando hablábamos de Crisis en Tierras Infinitas, donde os conté que el Multiverso había sido reiniciado como un único Universo singular, y que los personajes redundantes habían sido eliminados? Bien, esto es mayoritariamente cierto, pero con algunas excepciones: véase el Superman de Tierra-2, la Lois Lane de Tierra-2, el hijo de Lex Luthor de Tierra-3 y el Superboy de Tierra-Prima. Estos cuatro resultaron acabar en una especie de "limbo" o dimensión de bolsillo precisamente para evitar ser barridos de la continuidad. A lo largo de todo este tiempo, han estado observando cómo el Universo DC se ha ido volviendo más salvaje. Resumamos lo ya visto: Sue Dibny, esposa del Hombre Elástico, asesinada y unos años atrás, brutalmente violada. Héroes lobotomizando a un villano. Wonder Woman matando a Maxwell Lord a sangre fría. Batman, majara perdido y conspirando contra sus propios compañeros. Y antes de eso, más cosas bonitas: el propio Maxwell Lord volando la cabeza del héroe conocido como Blue Beetle de un disparo. Superman muerto por Doomsday. La espalda de Batman, quebrada a manos de Bane. El segundo Robin, literalmente molido a palos por el Joker. Green Lantern poseído por Parallax, justo después de que Coast City fuese arrasada. Es un universo cada vez más decadente y el propósito es enmendarlo, trayendo de vuelta Tierra-2. Y si al hacerlo tienen que destruir lo ya establecido y matar a toda forma de vida, pues oiga, para hacer una tortilla hay que romper los huevos.
Ni que decir tiene que esto les sale rana, pero durante la confrontación el tejido del Universo vuelve a quebrarse, dividiéndose en 52 tierras paralelas.
52 es justo el nombre del siguiente evento, del que lo único que corresponde decir es que se refiere a las cincuenta y dos semanas que el mundo vive sin sus héroes principales (Superman, Batman y Wonder Woman), que han decidido tomarse un retiro "para pensar", tras la que han ido liando a lo largo de los últimos años.
Llegamos pues a Crisis Final. Nuevamente, el amigo Darkseid salta a la palestra, contándonos que ya ha tenido huevos de resolver la ecuación de la Anti-Vida. ¿Qué hace con ella entonces?
Lo habéis adivinado: joder al prójimo.
Este evento anda relacionado con la guerra que acontece entre los Nuevos Dioses (compañeros y enemigos de Darkseid, así para resumir) y con el resultado nada predecible de que éstos están tiesos y los malos han ganado, aunque Darkseid queda hecho fosfatina. Por tanto, habrá resuelto la ecuación de marras, pero necesita un cuerpo en el que reencarnarse.
Lo encuentra en la Tierra, sitio en el que nos enteramos de que el hijo de Darkseid, Orion (un verraco con bastante mala leche que pelea junto a los buenos) ha sido asesinado de un balazo. Durante la investigación, descubrimos varias cositas más: por ejemplo, que la bala tiene un origen cuántico. Es decir, que te pega un tiro en un año y cuando impacta lo hace cincuenta años antes.
No es el único en palmar, porque casi a la par, lo hace también el corazón de la Liga de la Justicia, el Detective Marciano, a manos de un grupo de villanos de segunda dirigidos por otro villano de poca monta conocido como Libra. El dato curioso, que Libra (creado como un mediamierda allá por los 70) aquí tiene como un tono más "poderosillo" y posee acceso a una tecnología demasiado megachunga para ser humana.
Bingo: es tecnología de Apokolips, el mundo hogar de Darkseid.
Sumad dos más dos.
A esto añadidle el hecho de que las pruebas del asesinato de Orion apuntan, de modo inverosímil, al Green Lantern Hal Jordan, que éste resulta no tener coartada, y ya tenemos la suma matemática hecha:
Conspiración del copón.
Por su parte, nuestro experto oficial en conspiraciones, Batman, se huele de qué va la tostada y empieza a sospechar de la Green Lantern que acusa a Hal Jordan. Al estar sobre la pista correcta, es secuestrado con un rayo teleportador y nuestro Murciélago favorito es apartado de la movida. Sin embargo, no todo es tan malo, porque en estas idas y venidas regresa de entre los muertos alguien a quien creíamos que no íbamos a ver en mucho tiempo: Barry Allen, el segundo Flash, muerto durante la primera Crisis y al que vimos de pasada en Crisis Infinita, pero por cuyo regreso casi nadie apostaba, en realidad.
La cosa se pone fea a partir de aquí, justo en el momento en que Wonder Woman va a investigar una devastada Blüdhaven a manos del monstruo Chemo. Justo ahí resulta haber un portal dimensional que nos trae de vuelta a una vieja conocida: la heroína antes conocida como Mary Marvel ahora aparece totalmente desconocida, y mucho menos heroína. Su mente ha sido corrompida por el lavado de cerebro made in Apokolips. Se pelea con Wonder Woman y el resultado es que le pone un casco bastante feo con el que consigue controlar su mente. Ahora, no es que su mente pertenezca a Darkseid por culpa del puñetero casco: es que ahora ella ES Darkseid.
Wonder Woman, junto con alguno más, son solo los primeros de todo un ejército de Darkseids que va surgiendo por aquí y por allá, llegando a dejar lo que es la Tierra hecha unos zorros. Por medio nos hemos enterado de que la movida de los cascos solo ha sido una de tantas: también han usado la ecuación Anti-Vida para propagarla por medio de cualquier trasto electrónico y convertir al humanoide medio en un zombi fan de Darkseid.
Ni os imagináis la batalla que se monta.
Mientras Superman anda por universos paralelos salvando gente (otro de los que desaparece durante esta crisis), Batman llega a liberarse de su presidio para enfrentarse a un reencarnado Darkseid... o intentarlo, porque aquí el Caballero Oscuro parece morir fulminado por el villano.
La guerra se recrudece y Wonder Woman es liberada; utilizará su lazo de la verdad para liberar la consciencia de Darkseid de su huésped humano y mandarlo a hacer gárgaras de una vez.
Durante todo esta marimorena que nos encontramos, descubrimos que el Monitor que se sacrificó para salvar al mundo durante las Crisis en Tierras Infinitas resultó no ser tan único como se suponía... y que hay al menos un Monitor por cada una de las cincuenta y dos tierras que surgieron a partir de Crisis Infinita.
La Noche Más Oscura surge prácticamente como epílogo de Crisis Final y, al mismo tiempo, de la saga de Green Lantern La Guerra de los Sinestro Corps. De lo que nos hemos ido enterando de este último evento es que el espectro de luz verde que servía como energía a los Green Lantern se ha dividido en un espectro emocional, que corresponde con diferentes colores. Así, tenemos los ya clásicos Verde (Voluntad) y el Amarillo (Miedo), a los que se les suman el Azul (Esperanza), el Rojo (Ira), el Violeta (Amor), el Índigo (Compasión) y el Naranja (Codicia). Al final de esta saga nos enteramos de que, aparte de todos estos, hay un octavo tono del espectro emocional, el Negro, que simboliza la Muerte... Y alguien, aparentemente algún Guardián de Oa rebelde, ha decidido levantar de entre los muertos a todo un escuadrón de Black Lanterns con la intención de aplastar toda forma de vida de la galaxia. Tropecientos héroes y villanos a los que creíamos muertos resucitan con un aspecto bastante macabro para unirse a una guerra sin cuartel. Esto desemboca en la aparición de una Linterna Blanca, que tiene el don de la vida y la resurrección.
Esto nos lleva de cabeza a El Día Más Brillante, donde seguimos los eventos de la Linterna Blanca: gracias a esta, descubrimos que doce héroes y villanos han recibido el don de la resurrección a cambio de que cumplan un propósito específico. Entretanto, tenemos que los Nuevos Guardianes (o sea, los fulanos que recibieron Anillos de colorines en su momento) tienen una misión propia: si bien cada Anillo de Poder, del color que sea, está sujeto a una emoción concreta, resulta que además están sujetos a una Bestia a la que deben controlar. A una de ellas ya la conocemos: Parallax, que es la bestia que poseyó a Hal Jordan, es la que regenta el Anillo Amarillo. Al Verde le corresponde Ion, que es una entidad que ya ha aparecido poseyendo a algún Green Lantern en el pasado, pero de buen rollito. Pues como esas dos, para todas las demás, solo que con bastante mala baba destilada. ¿El responsable de todo esto? Pues, como puede verse, las cosas en el Universo DC raramente se quedan en el tintero: Krona, el que ya metiera la zarpa en su día al crear accidentalmente el Multiverso, reaparece con un cuerpo algo menos mastuerzo que en su encarnación original y sigue dispuesto a dar guerra.
El último macroevento del Universo DC original es conocido como Flashpoint. En este vamos a ver cómo Barry Allen (recordemos, el segundo Flash, fallecido durante la primera Crisis y vuelto a la vida en Crisis Final) anda pelín desubicado. Normal, con la cantidad de jaleos que se ha perdido por haberse pasado muerto casi veinte años. Más desubicado se encuentra al despertarse en un mundo que no reconoce, donde la Liga de la Justicia no existe, Batman en realidad es Thomas Wayne y no su hijo, que murió asesinado en un callejón junto a su esposa, Europa se ha hundido en el océano, y donde lo único que queda del viejo continente son las Islas Británicas, tomadas por las Amazonas. Algo (o alguien) ha cambiado la historia y a Barry le da la nariz de que ha sido el Flash Reverso, que ha andurreado jugueteando con el tiempo por ahí, precisamente para que la creación de la Liga de la Justicia jamás tuviese lugar. Nuestro amigo el velocista intentará arreglar la cosa, pero como ya viene siendo costumbre, nunca se arregla un Universo en una crisis de esta, o no del todo: el resultado es que surge, ¡SÍ! Un Nuevo Universo DC, donde se mezclan las tres vertientes que la editorial tenía hasta ahora: El Universo DC de toda la vida, el Universo Vertigo (la línea para adultos de DC, donde podíamos encontrar a personajes como John Constantine, la Cosa del Pantano o The Sandman) y Wildstorm, que era una línea con cabeceras que iban por su cuenta, sin relación directa con DC (como Planetary o The Authority). Barry Allen, tras haber hecho lo que ha podido, despierta en un Nuevo Universo, pero recordando todo lo sucedido. Como nota curiosa, encontramos que Batman vuelve a ser Bruce Wayne. Gracias a la información dada por Flash, éste supo lo que iba a pasar y sacrificó su vida por su hijo.
Y esto es, yendo muy deprisa y omitiendo detalles de menor importancia, un repaso de todos los eventos gordos que ha ido publicando DC desde 1985 en adelante. Como habéis podido ver, he omitido cosas menores, como el caso de Invasión u Nuestros Mundos en Guerra, para centrarme en aquellos que han causado verdaderamente una huella firme en el Universo de la editorial. Como este artículo está pensado para lectores novatillos, supongo que los más avanzados entenderéis que haya simplificado tanto el asunto. Pese a eso, entiendo que la lectura de este artículo resulte un poco complicada, ya que hablamos de un resumen de una cantidad muy grande de material.
En cualquier caso, si os surge alguna dudilla, no dudéis en plantear cuestiones en los comentarios. Lo peor que puede pasar es que no sepa responderlas y os quedéis igual que como estabais.
Pues así, con la mayor parte de la pandilla.
La siguiente macro-saga que se debería mencionar a continuación es Legends. No es tanto una "Crisis" en el sentido estricto de la palabra (los cifostios pentadimensionales no aparecen aquí), pero sirve para poner de manifiesto el primer crossover centrado en la figura de Darkseid, que será importante en eventos posteriores.
Hablemos un poco de este pollo: Darkseid fue creado en los 70 por la bestia parda de Jack Kirby, un señor que tenía una imaginación que ya quisiéramos los pobres cretinos que le pegamos a esto del lápiz. Fue planteado básicamente como una encarnación del Mal Total y Putoabsoluto, una especie de mastuerzo con cara de piedra que gobierna con puño de hierro el planeta Apokolips... Un mundo infernal, donde la esperanza es un crimen que se paga con la vida y toda forma de vida vive y (muy especialmente) muere para servir a Darkseid. Este tiránico líder es famoso por pasarse siglos tratando de resolver la ecuación de la Anti-Vida, que aparte de tener un nombre que de por sí acojona, le daría más poder del que ya tiene.
En Legends, somos testigos de un plan maléfico-conspiratorio por el cual Darkseid decide aplastar a los héroes de la Tierra de una vez por todas, muy probablemente porque simbolizan todo cuanto él aborrece. Para ello, envía a uno de sus subalternos (un personajillo llamado Glorious Godfrey) a que se disfrace de carismático líder de masas para que los héroes de la tierra sean odiados, temidos y despreciados por el ciudadano de a pie. Dicho de otro modo, arrearle a nuestros amigos de la lycra donde más les duele.
Esta historia, que se cruza con algunas series de DC, concluye con lo que sería la creación de la primera Liga de la Justicia Post-Crisis, que sería escrita por Keith Giffen y J.M.M DeMatteis.
Aquí, Darkseid. Todo lo que tiene de feo lo tiene de hijoputa.
Millenium es el siguiente macro-evento de relativa importancia. En éste nos vamos a encontrar cierto matiz místico-numérico de trasfondo, pero quizás lo que tiene mayor trascendencia en las series con las que se cruza es el concepto del plan de los Manhunters.
Como no me gusta dar por sentado que sabéis de que hablo, os comento que los Manhunters estos son una raza de robots chungos de la muerte creados por los listos de Oa (el planeta que, tras el fracaso que los robots estos supusieron, crearía a los Green Lantern). En algún momento, la Liga de la Justicia original los hubo destruido en el pasado, pero ¡Oh, sorpresa!, que estos cabrones estaban muy operativos y coleando, con un planetoide que usan para viajar por ahí. No contentos con eso, los Manhunters han ido enviando a algunos de los suyos para vigilar a los héroes y conocer sus puntos débiles (en el caso de la recién creada Liga de la Justicia, el Manhunter se hace pasar por un miembro del equipo), o bien para lavar el cerebro a amigos de otros héroes (Superman, por ejemplo, descubriría que su amiga de la infancia, Lana Lang, es una simpatizante Manhunter con el cerebro lavado).
Batalla bestial, palizón a los Manhunters, prosigue la mierda esa místico-filosófica, creando a diez personajes para que sean una nueva raza de Inmortales, y tan rápido pasa esto, tan rápido se olvida.
Los Guardianes de Oa (los enanos de la derecha) son famosos por toquetear lo que les sale de los huevos "por mantener la paz" y, muy especialmente, de cagarla. Prueba de ello, los Manhunters (izquierda), que por poco se cargan a todo bicho viviente.
Pasemos a Armaggedon 2001. Tan penco como su evento predecesor en cuanto a argumento y dibujo, pero no tanto como otras de la época (tal es el caso de Invasion, que no mencionaré aquí por no tener tanta relación en estas Crisis), nos habla de un posible futuro gobernado por un fulano llamado Monarch. En este futuro, un científico echa un vistazo al pasado y descubre que a finales del s.XX, el tal Monarch se cepilló a todo héroe de la época, justo después de que todos se volvieran malosos. Monarch manda a este científico al pasado para llevar a cabo un experimento, y éste a su vez decide averiguar qué puñetas pasó en realidad. La resolución, tras muchas idas y vueltas, resulta ser que el asesino de héroes fue Halcón (del dúo de héroes Halcón y Paloma) que, tras la muerte de Paloma se volvió (más) chalado.
Este macroevento, a decir verdad, no pintaría una puta mierda en este artículo, de no ser porque a continuación viene su secuela, Hora Cero. En esta serie, nos encontramos lo gordo de verdad, que es que Halcón, alias Monarch, evoluciona a lo burro con eso de los poderes temporales para convertirse en Extant, que decide "reescribir" el universo desde sus orígenes básicamente como le sale a él de las pelotas. Al mismo tiempo, nos encontramos con otro factor fundamental, que es que Hal Jordan, el Green Lantern más emblemático de DC, se vuelve majara y es poseído por la criatura Parallax, que también parece haberle cogido el gustillo a eso de reescribir la historia desde el principio. Los héroes, cómo no, se van para él con la sanísima intención de darle unas pocas de hostias en los hocicos, pero no sin antes que el amigo Parallax haga de las suyas y algunos "cambios" se produzcan en el universo, que vuelve a reiniciarse de nuevo.
Hora Cero fue pensada para tapar los agujeros que Marv Wolfman se dejó cuando escribió Crisis en Tierras Infinitas. Así, ciertos "detalles" que quedaron colgando en la era Post-Crisis fueron corregidos, a fin de resultar más lógicos, acorde a según qué visión. El caso más claro se puede ver en Batman que, si bien en el universo Post-Crisis vio morir a sus padres a manos de un asesino común llamado Joe Chill, en este universo post Hora Cero, el pequeño Bruce Wayne nunca logró identificar al asesino de sus padres. De este modo, la cruzada del Murciélago se vuelve mucho más obsesiva, ya que nunca logrará saber si ha acabado con el hombre que le arrancó a su familia o no (eliminando de la continuidad, de paso, lo contado acerca de esto en historias como el ya mencionado Año Dos, que se centraba justo en Joe Chill). Otros héroes como Hawkman, que también habían sufrido ciertas contradicciones a lo largo de los últimos eventos, son barridos del mapa para aparecer años más tarde, con un origen ya unificado.
Parallax: "Superman, no me toques los cojones, que te arreo".
Vamos a pasar unos añitos más adelante y nos vamos a meter en Crisis de Identidad. Este Macroevento es llamado "Crisis" básicamente por la cara, ya que no se producen cifostios espacio-temporales, aunque he decidido incluirlo aquí porque tiene ciertas reminiscencias (al igual que Millenium) más adelante. Lo importante que tenemos aquí: Sue Dibny, esposa del miembro de la Liga de la Justicia conocido como el Hombre Elástico, es brutalmente asesinada en casa. Esto salta la alarma de algunos héroes, que desconocen la identidad del asesino y se empieza a hablar de un posible "complot" donde la identidad secreta de éstos haya quedado al descubierto. Por otra parte, se empieza a perfilar la figura del villano de segunda conocido como Doctor Luz como posible sospechoso.
La pregunta aquí sería: ¿Un pringao como el Doctor Luz, sospechoso de algo tan cafre como haberse cargado a la esposa de un héroe en su casa? La respuesta es evidente, en el momento en que nos encontramos con un caso de "retrocontinuidad" (es decir, como el universo ha sido reiniciado ya un par de veces, se tapa un hueco con algo que no se había contado hasta ahora): El Doctor Luz ES un pringao, pero no siempre lo fue; de hecho, aquí nos cuentan que fue peligroso hace años, pero cambió a causa de una lobotomía que le causó la hechicera conocida como Zatanna y encubierta por la mitad de la Liga de la Justicia... tras la brutal agresión sexual que la mujer de el Hombre Elástico sufrió a manos del villano en su propia base de operaciones. No es de extrañar, por tanto, que aquellos que fueron cómplices en la lobotomía ahora empiecen a plantearse si los efectos del hechizo han desaparecido...
Zatanna: "Um, Doctor Luz, delincuente, violador, asesino en potencia... Un formateo en su cerebro y lo convertiré en un cretino de marca mayor".
Atentos al detalle de que Batman está justo detrás...
Esto precisamente empieza ya a sentar las bases del siguiente evento, Crisis Infinita. Éste viene prologado por cuatro especiales conocidos como Cuenta Atrás. En ellos vamos a encontrar cuatro líneas argumentales, aparentemente sin relación entre sí, pero que acabarán desembocando en un tronco común, que será esta Crisis propiamente dicha. Estos arcos argumentales son:
- El Proyecto OMAC
- La Guerra Rann-Thanagar
- El Día de la Venganza
- Villanos Unidos.
Vamos rápido explicando, que si no es fácil perderse.
El Proyecto OMAC es básicamente otra de las pruebas de que nuestro amigo Batman está completamente majara: tras movidones como lo que hemos visto con Crisis de Identidad (donde su memoria TAMBIÉN fue borrada por Zatanna, precisamente por oponerse en firme a la lobotomía del Doctor Luz... pero, por lo que se ve, no fue borrada permanentemente), más otras historias de paranoia mental que no he mencionado aquí (véase JLA: Torre de Babel, por ejemplo), aquí nuestro Caballero Oscuro no tiene otra cosa que hacer que crear un satélite de vigilancia llamado Hermano Ojo, que se dedica a recopilar información de héroes, villanos, personajes varios y posiblemente hasta el butanero de tu barrio. El trasto, para variar, adquiere conciencia de sí mismo y se dedica a crear OMACs, que son nubes de nanomáquinas que se dedican a ir pegándose a la gente. Y de ahí, pues a endiñarle a los superhéroes, que para eso están, para recibir golpes (algo similar a lo ya visto en Millenium, si os fijáis en la analogía). Por medio, nos enteramos de que el satélite en realidad ha sido tomado por la organización Jaque Mate, presidida por Maxwell Lord (antiguo mecenas de la primera Liga de la Justicia Post-Crisis). La movida acaba con una escena preciosa: Wonder Woman rompiéndole el cuello a Maxwell delante de una cámara oculta que retransmite ante el mundo entero.
KRAKA.
Superman: "Pero tía, te has pasado..."
Wonder Woman: "Este le va a tocar er coño a su puta madre".
La Guerra Rann-Thanagar explota la variante cósmica de DC, contándonos que el planeta Rann ha sido desplazado de su órbita y cayendo en la del planeta Thanagar. Unos por otros, la casa sin barrer y todos a tortas. Por medio, los Halcones (Hawkman y Hawkgirl, oriundos de Thanagar... o más o menos) aúnan fuerzas con el héroe de Rann, Adam Strange, para que la cosa no se desmadre más de lo que ya está.
El Día de la Venganza nos cuenta cómo el Espectro, la entidad que viene a personificar la Ira de Dios se vuelve majara en el momento en que la nueva Eclipso lo seduce aprovechando que se ha vuelto a quedar sin huésped humano y le hace pensar que hay que eliminar toda la magia del Universo. Esto provoca que un grupo de segundones de poca monta con cierta relación con la magia se unan donde otros con más "solera" se han arrugado, precisamente para plantarle cara al Espectro.
Villanos Unidos hace referencia a la creación de un Sindicato del Crimen liderado por Lex Luthor. Aquí veremos cómo villanos de mayor o menor alcurnia empiezan a trabajar unidos para intercambiar información y reventarle los morros a los héroes de una vez por todas.
Estos cuatro arcos confluyen en la Crisis Infinita en sí misma, que nos muestra cómo estos cuatro jaleos provienen de una única mano.
Rebobinemos. ¿Os acordáis cuando hablábamos de Crisis en Tierras Infinitas, donde os conté que el Multiverso había sido reiniciado como un único Universo singular, y que los personajes redundantes habían sido eliminados? Bien, esto es mayoritariamente cierto, pero con algunas excepciones: véase el Superman de Tierra-2, la Lois Lane de Tierra-2, el hijo de Lex Luthor de Tierra-3 y el Superboy de Tierra-Prima. Estos cuatro resultaron acabar en una especie de "limbo" o dimensión de bolsillo precisamente para evitar ser barridos de la continuidad. A lo largo de todo este tiempo, han estado observando cómo el Universo DC se ha ido volviendo más salvaje. Resumamos lo ya visto: Sue Dibny, esposa del Hombre Elástico, asesinada y unos años atrás, brutalmente violada. Héroes lobotomizando a un villano. Wonder Woman matando a Maxwell Lord a sangre fría. Batman, majara perdido y conspirando contra sus propios compañeros. Y antes de eso, más cosas bonitas: el propio Maxwell Lord volando la cabeza del héroe conocido como Blue Beetle de un disparo. Superman muerto por Doomsday. La espalda de Batman, quebrada a manos de Bane. El segundo Robin, literalmente molido a palos por el Joker. Green Lantern poseído por Parallax, justo después de que Coast City fuese arrasada. Es un universo cada vez más decadente y el propósito es enmendarlo, trayendo de vuelta Tierra-2. Y si al hacerlo tienen que destruir lo ya establecido y matar a toda forma de vida, pues oiga, para hacer una tortilla hay que romper los huevos.
Ni que decir tiene que esto les sale rana, pero durante la confrontación el tejido del Universo vuelve a quebrarse, dividiéndose en 52 tierras paralelas.
Superboy de Tierra-Prima, hasta los cataplines de ver las burradas de la Nueva Tierra de DC.
En sus ojos podemos leer las palabras: "¡MIERDA DE REALITIES! ¡QUE VUELVAN LOS CONTENIDOS DE CALIDAD!"
52 es justo el nombre del siguiente evento, del que lo único que corresponde decir es que se refiere a las cincuenta y dos semanas que el mundo vive sin sus héroes principales (Superman, Batman y Wonder Woman), que han decidido tomarse un retiro "para pensar", tras la que han ido liando a lo largo de los últimos años.
Llegamos pues a Crisis Final. Nuevamente, el amigo Darkseid salta a la palestra, contándonos que ya ha tenido huevos de resolver la ecuación de la Anti-Vida. ¿Qué hace con ella entonces?
Lo habéis adivinado: joder al prójimo.
Este evento anda relacionado con la guerra que acontece entre los Nuevos Dioses (compañeros y enemigos de Darkseid, así para resumir) y con el resultado nada predecible de que éstos están tiesos y los malos han ganado, aunque Darkseid queda hecho fosfatina. Por tanto, habrá resuelto la ecuación de marras, pero necesita un cuerpo en el que reencarnarse.
Lo encuentra en la Tierra, sitio en el que nos enteramos de que el hijo de Darkseid, Orion (un verraco con bastante mala leche que pelea junto a los buenos) ha sido asesinado de un balazo. Durante la investigación, descubrimos varias cositas más: por ejemplo, que la bala tiene un origen cuántico. Es decir, que te pega un tiro en un año y cuando impacta lo hace cincuenta años antes.
No es el único en palmar, porque casi a la par, lo hace también el corazón de la Liga de la Justicia, el Detective Marciano, a manos de un grupo de villanos de segunda dirigidos por otro villano de poca monta conocido como Libra. El dato curioso, que Libra (creado como un mediamierda allá por los 70) aquí tiene como un tono más "poderosillo" y posee acceso a una tecnología demasiado megachunga para ser humana.
Bingo: es tecnología de Apokolips, el mundo hogar de Darkseid.
Sumad dos más dos.
A esto añadidle el hecho de que las pruebas del asesinato de Orion apuntan, de modo inverosímil, al Green Lantern Hal Jordan, que éste resulta no tener coartada, y ya tenemos la suma matemática hecha:
Conspiración del copón.
Batman: "Os lo estaba diciendo. Joder, os lo estaba diciendo. Que había algo gordo montao por alguna parte, pero como a mí nadie me escucha, así nos va. ¡Así nos va!"
Por su parte, nuestro experto oficial en conspiraciones, Batman, se huele de qué va la tostada y empieza a sospechar de la Green Lantern que acusa a Hal Jordan. Al estar sobre la pista correcta, es secuestrado con un rayo teleportador y nuestro Murciélago favorito es apartado de la movida. Sin embargo, no todo es tan malo, porque en estas idas y venidas regresa de entre los muertos alguien a quien creíamos que no íbamos a ver en mucho tiempo: Barry Allen, el segundo Flash, muerto durante la primera Crisis y al que vimos de pasada en Crisis Infinita, pero por cuyo regreso casi nadie apostaba, en realidad.
La cosa se pone fea a partir de aquí, justo en el momento en que Wonder Woman va a investigar una devastada Blüdhaven a manos del monstruo Chemo. Justo ahí resulta haber un portal dimensional que nos trae de vuelta a una vieja conocida: la heroína antes conocida como Mary Marvel ahora aparece totalmente desconocida, y mucho menos heroína. Su mente ha sido corrompida por el lavado de cerebro made in Apokolips. Se pelea con Wonder Woman y el resultado es que le pone un casco bastante feo con el que consigue controlar su mente. Ahora, no es que su mente pertenezca a Darkseid por culpa del puñetero casco: es que ahora ella ES Darkseid.
Wonder Woman, junto con alguno más, son solo los primeros de todo un ejército de Darkseids que va surgiendo por aquí y por allá, llegando a dejar lo que es la Tierra hecha unos zorros. Por medio nos hemos enterado de que la movida de los cascos solo ha sido una de tantas: también han usado la ecuación Anti-Vida para propagarla por medio de cualquier trasto electrónico y convertir al humanoide medio en un zombi fan de Darkseid.
Ni os imagináis la batalla que se monta.
Mientras Superman anda por universos paralelos salvando gente (otro de los que desaparece durante esta crisis), Batman llega a liberarse de su presidio para enfrentarse a un reencarnado Darkseid... o intentarlo, porque aquí el Caballero Oscuro parece morir fulminado por el villano.
La guerra se recrudece y Wonder Woman es liberada; utilizará su lazo de la verdad para liberar la consciencia de Darkseid de su huésped humano y mandarlo a hacer gárgaras de una vez.
Durante todo esta marimorena que nos encontramos, descubrimos que el Monitor que se sacrificó para salvar al mundo durante las Crisis en Tierras Infinitas resultó no ser tan único como se suponía... y que hay al menos un Monitor por cada una de las cincuenta y dos tierras que surgieron a partir de Crisis Infinita.
Wonder Woman a lomos de un pitbull de guerra gigante y con un casco a la última moda de Apokolips, que tiene conexión a Radio Darkseid las veinticuatro horas del día.
Lo más de lo más.
La Noche Más Oscura surge prácticamente como epílogo de Crisis Final y, al mismo tiempo, de la saga de Green Lantern La Guerra de los Sinestro Corps. De lo que nos hemos ido enterando de este último evento es que el espectro de luz verde que servía como energía a los Green Lantern se ha dividido en un espectro emocional, que corresponde con diferentes colores. Así, tenemos los ya clásicos Verde (Voluntad) y el Amarillo (Miedo), a los que se les suman el Azul (Esperanza), el Rojo (Ira), el Violeta (Amor), el Índigo (Compasión) y el Naranja (Codicia). Al final de esta saga nos enteramos de que, aparte de todos estos, hay un octavo tono del espectro emocional, el Negro, que simboliza la Muerte... Y alguien, aparentemente algún Guardián de Oa rebelde, ha decidido levantar de entre los muertos a todo un escuadrón de Black Lanterns con la intención de aplastar toda forma de vida de la galaxia. Tropecientos héroes y villanos a los que creíamos muertos resucitan con un aspecto bastante macabro para unirse a una guerra sin cuartel. Esto desemboca en la aparición de una Linterna Blanca, que tiene el don de la vida y la resurrección.
¿Qué? ¿Hasta los cojones de zombis? Pues en DC también los tenéis a punta pala. En la foto, el amigo Nekron, jefecillo de toda esta panda de empijamados fantasmales.
Esto nos lleva de cabeza a El Día Más Brillante, donde seguimos los eventos de la Linterna Blanca: gracias a esta, descubrimos que doce héroes y villanos han recibido el don de la resurrección a cambio de que cumplan un propósito específico. Entretanto, tenemos que los Nuevos Guardianes (o sea, los fulanos que recibieron Anillos de colorines en su momento) tienen una misión propia: si bien cada Anillo de Poder, del color que sea, está sujeto a una emoción concreta, resulta que además están sujetos a una Bestia a la que deben controlar. A una de ellas ya la conocemos: Parallax, que es la bestia que poseyó a Hal Jordan, es la que regenta el Anillo Amarillo. Al Verde le corresponde Ion, que es una entidad que ya ha aparecido poseyendo a algún Green Lantern en el pasado, pero de buen rollito. Pues como esas dos, para todas las demás, solo que con bastante mala baba destilada. ¿El responsable de todo esto? Pues, como puede verse, las cosas en el Universo DC raramente se quedan en el tintero: Krona, el que ya metiera la zarpa en su día al crear accidentalmente el Multiverso, reaparece con un cuerpo algo menos mastuerzo que en su encarnación original y sigue dispuesto a dar guerra.
La Linterna Blanca tiene un puntillo a lo Martillo de Thor, la espada Excalibur o la moral del ciudadano medio:
No la levanta cualquiera.
El último macroevento del Universo DC original es conocido como Flashpoint. En este vamos a ver cómo Barry Allen (recordemos, el segundo Flash, fallecido durante la primera Crisis y vuelto a la vida en Crisis Final) anda pelín desubicado. Normal, con la cantidad de jaleos que se ha perdido por haberse pasado muerto casi veinte años. Más desubicado se encuentra al despertarse en un mundo que no reconoce, donde la Liga de la Justicia no existe, Batman en realidad es Thomas Wayne y no su hijo, que murió asesinado en un callejón junto a su esposa, Europa se ha hundido en el océano, y donde lo único que queda del viejo continente son las Islas Británicas, tomadas por las Amazonas. Algo (o alguien) ha cambiado la historia y a Barry le da la nariz de que ha sido el Flash Reverso, que ha andurreado jugueteando con el tiempo por ahí, precisamente para que la creación de la Liga de la Justicia jamás tuviese lugar. Nuestro amigo el velocista intentará arreglar la cosa, pero como ya viene siendo costumbre, nunca se arregla un Universo en una crisis de esta, o no del todo: el resultado es que surge, ¡SÍ! Un Nuevo Universo DC, donde se mezclan las tres vertientes que la editorial tenía hasta ahora: El Universo DC de toda la vida, el Universo Vertigo (la línea para adultos de DC, donde podíamos encontrar a personajes como John Constantine, la Cosa del Pantano o The Sandman) y Wildstorm, que era una línea con cabeceras que iban por su cuenta, sin relación directa con DC (como Planetary o The Authority). Barry Allen, tras haber hecho lo que ha podido, despierta en un Nuevo Universo, pero recordando todo lo sucedido. Como nota curiosa, encontramos que Batman vuelve a ser Bruce Wayne. Gracias a la información dada por Flash, éste supo lo que iba a pasar y sacrificó su vida por su hijo.
Corre, corre, que te van a echar el guante.
Y esto es, yendo muy deprisa y omitiendo detalles de menor importancia, un repaso de todos los eventos gordos que ha ido publicando DC desde 1985 en adelante. Como habéis podido ver, he omitido cosas menores, como el caso de Invasión u Nuestros Mundos en Guerra, para centrarme en aquellos que han causado verdaderamente una huella firme en el Universo de la editorial. Como este artículo está pensado para lectores novatillos, supongo que los más avanzados entenderéis que haya simplificado tanto el asunto. Pese a eso, entiendo que la lectura de este artículo resulte un poco complicada, ya que hablamos de un resumen de una cantidad muy grande de material.
En cualquier caso, si os surge alguna dudilla, no dudéis en plantear cuestiones en los comentarios. Lo peor que puede pasar es que no sepa responderlas y os quedéis igual que como estabais.














No hay comentarios:
Publicar un comentario