miércoles, 11 de diciembre de 2013

Escupiendo Rabia: Absurdismo laico




Pues no, amiguetes. No teníamos bastante ya con el creciente aumento de los grupos radicales religiosos. Sí, de esos que proliferan cual champiñones, vendiéndote salvación divina a cambio de devoción absoluta a vete-a-saber-qué-culto. No eran suficientes majarones de la talla de ese que venía diciendo que jugar a videojuegos era pecado y no sé qué más idioteces basadas en el odio hacia los que son diferentes (cebándose a lo bestia en el colectivo homosexual, por la puta cara) y luego predicando el "Amooorrrrr a Dios", como si eso de amar lo hubieran inventado ellos. Tampoco bastaba que la Gran Franquicia de Dios siguiera erre que erre diciéndole a la gente cómo y con quién debe follar y negándose a admitir como válido el uso de anticonceptivos, mientras cosas tan lindas como el SIDA y las enfermedades venéreas campan por el planeta, por no mencionar una superpoblación de tres pares de cojones (y en aumento) que a ver cómo capeamos de aquí a tres generaciones o cuatro. O que haya payasos que vayan por la vida con la misión de obligar al prójimo a creer en Dios y, no contentos con ello, obligar al Estado a que todo se haga por pelotas según su credo religioso, como si tuviésemos un culto oficial que todos tuviésemos que seguir.

No era suficiente que surgieran no sé cuántos grupúsculos que van de paganos por la vida, sacándose ritos de la manga y poniéndole el "precristiano" por delante para darle solera al tema y parecer como más interesantes. Grupitos de estos que te salen con un rollo new age de lo más molón y que a la primera de cambio se hacen los ofendidos en el momento en que alguien les dice "pues oye, yo creo en lo mío" y los llaman borregos, conservadores y no sé qué idioteces más. De esos que te vienen con el rollito "No sabes nada, Jon Nieve" y que te obligan a pensar que tus creencias están equivocadas porque no son lo bastante espirituales o porque no tienes la mente lo bastante abierta. Como dando a entender que eres imbécil, así en fino.

No estábamos ya hasta los mismísimos cojones de tanto radical religioso-filosófico-espiritual-inserte-aquí-su-credo que ahora nos llegan los super ateos de toda la vida y se nos ponen en el mismo plan. Con esto no me refiero a la persona que niega la existencia de cualquier entidad superior, deidad o como se quiera llamar, que para eso existe la libertad de culto y cada uno reza lo que le da la gana, como si no quiere rezar nada, ojo. No, me refiero a esos que por lo que se ve, no están contentos con ser ateos (lo dicho, algo de lo más respetable) y tienen que andar demostrándolo las putas veinticuatro horas del día, propagando además tanto odio irracional hacia los que no son de su forma de pensar como aquellos a los que ellos mismos se pasan todo el santo día criticando. Porque se ve que eso de ser ateo, como insinúan algunos, no te vuelve ni más inteligente ni te hace menos gilipollas: se puede ser el mismo imbécil redomado, solo que sin creer en Nada superior.


Traduzco esta frase, que resume todo un sistema de creencias para mucha gente, sin pararse a pensar que son exactamente iguales a lo que critican. Desde el otro extremo, pero calcaditos en modo y actitud: "Denuncia a los cristianos evangelistas, predica el ateísmo a todo el que se encuentra". En la camiseta, "Soy ateo, debate conmigo".


A tales extremos llega la estupidez supina del ser humano que ahora nos salen con coger y "laicizar" términos y conceptos que tienen un origen principal (y no solo principal, sino únicamente) religioso.
Antes de que empecéis a cargar las piedras, vamos por partes: por un lado es cierto que lo que viene siendo el culto católico-cristiano-apostólico-romano-lavado-y-a-máquina ha tenido los santísimos (nunca mejor dicho) huevos de adueñarse de unos cuantos conceptos que eran anteriores a su época e insertarlos como el que no quiere la cosa en su credo, véase el caso del matrimonio que, con el paso de los años, se ha ganado la posibilidad de celebrarse por lo civil. En esto tengo que decir que claro, aquí sí tiene sentido que haya matrimonios civiles, ¿por qué? Porque el matrimonio puede ser un sacramento, pero antes de ese concepto (es decir, antes de la implantación del cristianismo) ya había uniones entre dos personas. La gente se une, se arrejunta, se casa y demás, por lo que es de cajón que eso quede institucionalizado y regulado por alguna parte, tal y como contempla nuestro Código Civil.

Esto se hace por todas partes, en todas las culturas. Ha venido siendo así toda la vida y es lógico que esté reglado.
Por cierto, no me preguntéis por la cara de la chica de la izquierda. Supongo que no le hacía mucha gracia pasarse toda la mañana escuchando a su madre diciéndole lo bien que le quedaba el tocado.
Yo tendría la misma cara de estar en su situación.


Más curioso (y descarado) es el caso de las ceremonias fúnebres, donde sí hemos visto que el culto de los amigos del crucifijo sí se ha impuesto un poco por cojones: a menos que usted forme parte de alguna iglesia concreta y ésta se encargue de los ritos de paso, le echa usted pelotas si quiere ser enterrado sin ceremonias, sin su cruz en el ataúd y sin que tenga que haber un oficio fúnebre presidido por un sacerdote (con o sin misa completa, el cura anda por ahí). Poco a poco, por las noticias que me han ido llegando, van surgiendo cementerios laicos, lo que me parece no solo respetable, sino justo. De momento son pocos, pero bueno, todo se andará dependiendo de cómo vaya evolucionando la mentalidad humanoide de este país de salvajes.

¿Dónde está, pues, el objetivo de este artículo? ¿Dónde está la crítica entonces?
La absurdez completa nos la encontramos en el momento en que, no contentos con luchar por lo que es justo, una panda de radicalillos, de esos que van a voz en pecho gritando "Oiga usteeeed, que yo soy ateoooo" (entre paréntesis "Y más que usted y que todos los demás"), se encaraman a la parra y le meten el pepinazo al asunto de tal manera que la cosa pierde el norte. Me refiero, claro está, en el momento en que ahora deciden laicizar conceptos como el del bautismo y, por lo visto también, también la comunión.

Analicemos el concepto de bautismo en sí. Para aquellos que no andéis del todo puestos en el tema, es básicamente un ritual por el cual una persona (hoy en día recién nacidos, pero no siempre fue así... Véase que Cristo se inició en el bautismo ya crecidito, y como él, unos cuantos más) entra en el seno de un culto. Hay bautismos en el judaísmo, el cristianismo e incluso en cultos derivados de esta rama, como sucede entre los evangelistas. En resumidas cuentas, es un acto ESTRICTAMENTE religioso, donde no hay concepto civil por ninguna parte: no hay unión entre personas ni (por suerte) la diña nadie.
Y es justo aquí donde surge la chorrada padre: que ahora te llegue un grupo de señores, hasta las cejas de ideología supermolona, soterrando un odio cerval a todo lo que huela a incienso y te digan que quieren hacer una propuesta para que haya una ceremonia laica de esto tiene tanto sentido como pensar en hacer un exorcismo si no se cree ni en el Diablo ni en las Fuerzas del Mal, o en lo sobrenatural, siquiera. Que me vengan con la monserga de convertirlo en el "Acto civil de puesta de nombre y presentación en sociedad" no hace sino acentuar la soberana ridiculez que resulta de todo esto. Caballeros, para ponerle el nombre a un pelón recién parido a este mundo de soplagaitas lo único que ha venido haciendo falta hasta ahora es inscribirlo en el puto Registro Civil, en el acta de nacimientos. Nada más. Términos burocráticos e imbecilidades varias para quedar guai por la otra ventanilla, gracias.


Puestos a soltar memeces, podemos hacer también exorcismos por lo civil. Podríamos llamarlos "Actos de desahucio de entidades incorpóreas que ocupan ilegalmente entidades corpóreas".
Si a esto le añadimos la moda de irse luego de tapas o montar un banquete, con sarao y díllei incluido, fijo que más de uno y más de dos agolpan los juzgados pidiendo "Uno de esos".


Otra cosa, claro está, es lo que ha venido surgiendo en algún que otro debate previo a este artículo: que esto no sea más que otra excusa barata para pegarse la juerga padre. Y oiga, pegarse la juerga padre es de lo más respetable, que nadie diga lo contrario porque mentiría. Aunque muchos de nosotros estemos en el puto paro, no lleguemos a fin de mes y tengamos tantas deudas que debamos hasta callarnos. La juerga es la juerga y no hace daño a nadie, salvo quizás a uno mismo si se pasa con el alpiste.
No, la ridiculez padre es coger e institucionalizar la excusa para pegarse la juerga; es decir, mucho de boquilla y decir que qué subnormales son los cristianos esos, que le echan agua a un enano que berrea como un becerro en celo y luego todos a comer, para luego coger y hacer justo lo mismo pero oye, con una gran diferencia: que no hay un cura por medio. Para todo lo demás, exactamente la misma mierda.

Pero aquí no queda la cosa, que conforme voy leyendo por ahí, veo que esto no se limita solo al concepto del bautismo, no. La comunión también se puede laicizar, lo que hace ya que los huevos se te descuelguen de la hernia que te causa la risa.
A ver, pipiolos: la comunión es otro concepto ÚNICAMENTE religioso, más concretamente cristiano. No es que los malvados curas se hayan adueñado de nada ni leches en vinagre. Es que ese concepto, si no lo inventaron ellos (que me extrañaría, considerando que tradicionalmente se asume su origen en la Eucaristía de Cristo en la Última Cena) está claro que lo acuñaron como propio. Le deis las vueltas que le deis, es un rito religioso puro y duro: explicadme si no cómo coño se laiciza un concepto como el de "Recibir el cuerpo de Cristo y entrar en unión con él". Sorprendedme: ¿Acaso estáis pensando en poner por el Código Civil un concepto por el cual el ciudadano entre en común unión (de aquí la palabra) con el Estado?
Según leo en artículos tan alucinantes como este,

el alcalde de la localidad mentada en él argumenta esto: "Desde el Ayuntamiento, no queremos negar a las familias y a los niños la posibilidad de hacer este tipo de fiesta laica cuando convenga y soliciten las familias". Dicho de otro modo, es coger un rito religioso y hacerlo laico básicamente para que el personal tenga una excusa para pegarse la fiesta padre, sin más. Lo de "Establecimiento de valores laicos", unas líneas más abajo, es algo que causa puta risa si lo vemos en este contexto: los valores laicos consisten en que la Iglesia esté separada del Estado, no que toda puta fiesta ahora se tenga que hacer por lo civil. Este argumento tiene tanta validez como coger y oficializar y volver laica la Navidad, la Hánuka o incluso el Día de Todos los Santos.

"Venga, vamos a hacer un Bar Mitzvah laico cuando los chiquillos alcancen la mayoría de edad. Y en vez de leer la Torah, que eso apesta a religión, que lean la Constitución. Total, puestos a leer tochos en los que solo creen unos pocos elegidos, ¿qué más da?"


A ver si nos enteramos de una puta vez, porque parece que algunos o no lo pillan o viven en un universo paralelo: la religión está para quien quiera creer en ella y a día de hoy, nadie te pone una pistola para que sigas un culto concreto. Que lo de bautizar a los niños de pequeños sin que tengan conciencia de lo que es ni para elegir no es precisamente santo de mi devoción, pues soy el primero en decirlo y me parece justo que esas cosas vayan cambiando. ¿Pero que me vengan ahora con estas soberanas chorradas, en plan guai de la vida, para querer separarse del origen católico de este país (ojo, digo origen, no religión oficial, porque eso no existe: somos un país de origen católico nos guste o no, creamos o no. Tenemos festividades y ritos de origen religioso, que podemos celebrar o no, pero negar que existen porque odiamos a los curas es simplemente ridículo), para luego seguir celebrando sus rituales religiosos?
No, amigos, esto no funciona así: si yo me voy a un Burger King no pido un Big Mac. Y si soy vegetariano, estoy en mi derecho de pedirme una ensalada, o bien en mi derecho de no entrar, que nadie me obliga. Imitar (porque esto es lo que es, ni laicizar ni pollas) ceremonias solo por la fiesta y justificarla por medio de la intolerancia (de la que éstos se quejan cuando los católicos más beligerantes los llaman rojos y otras chorradas de la prehistoria es la misma que profesan sobre la gente que tiene fe en algo y, más concretamente, hacia cualquier institución que la regule) dice mucho de la mentalidad de este país. Dice mucho de esa santa costumbre que tenemos de hacer el idiota y, no contentos con ello, enorgullecernos y convertirlo en todo un movimiento social.
Puestos a poner algo por lo Civil y viendo esa tendencia galopante que tenemos a la mongolada compulsiva, todavía me pregunto por qué no han dado prioridad a hacer una ceremonia civil de Exaltación de la Idiotez Española. Al menos sería una ceremonia honesta y sincera.

4 comentarios:

Gissel Escudero dijo...

¡Ja ja ja! Me gustó tu definición de exorcismo laico :-D

Rumbo a la Distopía dijo...

Lo peor es que, viendo cómo se están poniendo de imbéciles por aquí a la hora de oficializarlo todo e inventarse nombres políticamente correctos para cualquier estupidez, no sería ni tan descabellado :P

Anónimo dijo...

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Jeux d'animaux

Rumbo a la Distopía dijo...

Sorry, Anna. I'm afraid that's what you get, but thank you for the feedback anyway!