Si bien en mi anterior post de esta sección estuve diseccionando un poco la actitud del "tolerante de mente abierta", nueva raza urbana que está empezando a esparcirse por este país, en este post toca analizar la clase de lindezas que se están dedicando estos señores a hacer en aras de la paz, la justicia y la pizza con anchoas. La última, asaltar supermercados para dar de comer a los pobres.
Con dos cojones.
Al ver estas cosas, tenemos al romántico de turno: ese señor o señora que piensa que el mundo es un lugar de blancos y negros, donde los malos se reúnen en oscuras salas para dominar el mundo mientras se ríen diciendo "buajajaja" y los buenos siempre ganan. Ese personaje inocente que piensa que un delito es menos delito si lo respalda una buena intención. O el que el delito es menos delito si hay otros arriba que hacen cosas peores.
Esa gente tiene la desfachatez de hablar de justicia y de su falta de ella.
Vamos a ver si nos vamos enterando, señoras y señores: que los de arriba son unos hijos de la grandísima puta y que se dedican a exprimirnos día sí y día también es un hecho.
También es un hecho que la gente lo está pasando mal y que la situación es cada día más difícil. Ningún problema en aceptar eso.
Lo que no me sale de mis cojones es coger y justificar un DELITO. Me da igual lo mucho que gane un Carrefour o un Mercadona, eso no hace que ROBAR sea menos DELITO. Aquí no hay ni fines ni putas hostias: el que roba se convierte en un ladrón, y la persona que sufre el asalto (cajeros, encargados, etcétera) es una trabajadora también. ¿O es que en ellos no se piensa cuando se habla de los derechos de los trabajadores? ¿Ellos sí pueden ser asaltados y los demás no?
Y es que ya estoy HARTO de esa especie de doble rasero que los Luchadores por la Libertad aplican para sí mismos, y lo diferente que es ese baremo hacia los demás: yo puedo robar en un supermercado por la libertad y la igualdad, pero ojo, que no se les ocurra detenerme, porque la ley la han inventado los fascistas y en la Policía nada más que hay hijos de puta. Que detengan a otros pero a mí no, porque tengo derecho a hacer lo que estoy haciendo.
Lo que se viene llamando, desde la Noche de los Tiempos, La Ley del Embudo.
Para unos, el lado ancho y para otros, el estrecho.
"Todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros".
Pues a mí esto me da ASCO. Puro y verdadero ASCO.
Es usar la crisis y las medidas draconianas de recorte que estamos sufriendo para involucionar, para volver al estado salvaje. Al pillaje y a la violencia.
Revestidlo con fines nobles.
Usad la palabrería que os salga de los cojones para creeros héroes e iros a casa pensando que sois unos héroes. Lo digo y lo diré siempre: un héroe es aquel que lucha por su país para mejorarlo; el que usa su cerebro, su arte o su habilidad para mejorar las cosas, para dar aliento a los oprimidos e inspirar a la gente para que el sitio donde vivimos sea mejor, o menos mierda de lo que ya es.
Un héroe es una persona responsable, no aquella que usa la política del miedo y la situación actual como excusa para hacer el salvaje. Me la suda eso de "acciones pacíficas"; no confundamos la no violencia con la heroicidad o con el buen hacer, porque eso es caer en la falacia más indignante que ha parido madre. Alguien que roba o hurta no necesariamente tiene por qué ser violento y no por ello es menos criminal. Si a alguno de vosotros os entra un caco en casa en mitad de la noche, como me pasó a mí hace algunos años, entenderéis lo que digo. Sin violencia, desde luego, pero no por ello menos dañino ni terrible. Un extorsionador también es pacífico y no por ello una gran persona. Mucho menos un héroe.
Un tío que te llama a las cinco de la mañana y se pone a describir como toca la zambomba mientras piensa en ti igual no es algo violento en sí mismo, pero no por ello tiene que ser agradable.
Ni tiene por qué gustarnos.
Joder, es que ni siquiera es legal.
Pero ¿tenemos que permitirlo porque no nos crucen la cara a guantazos?
¿Tenemos que poner buena cara acaso?
Y es que ahora lo que se lleva es justificarlo todo. Los delitos son menos delitos si hacemos apología de algo. Joder, yo me planto mañana en la tienda de cómics donde compro mi material habitual y la atraco; pues lo mismo es menos delito si, por esa regla de tres, digo que lo hago para luchar contra el abuso de las grandes editoriales y distribuidoras.
Si para protestar contra el uso de esclavos en el tercer mundo en nuestra industria textil cojo y quemo un Zara con todos los empleados dentro, igual es menos delito: eso de que mueran veinte o treinta personas tiene menos valor si digo que lo he hecho por los pobres niños de Indonesia, ¿no?
El pueblo empieza a pasar hambre.
Nos han jodido, pues claro que empieza a pasar hambre: a causa de los hijos de puta que vosotros habéis votado o que habéis contribuido a que estén ahí, bien por vuestro voto castigo, por vuestra pasividad, por vuestra puta ignorancia al no bajaros de la burra con el bipartidismo. La habéis cagado como país y, ¿ahora queréis resarciros a golpe de saqueo? ¿Es ese vuestro concepto de responsabilidad? ¿De heroísmo? ¿Es así como queréis pasar a la historia?
Os voy a decir una cosa sobre ese heroísmo y sobre esa lucha de derechos por la cual tanto cacareáis: mucha, mucha gente está en paro y llevan años intentando buscarse la vida de un modo HONRADO. No han necesitado dar sentido a sus vidas berreando consignas insertadas por vete a saber quién. A diferencia del yonki de barrio, no se han dedicado a abrir coches "porque tienen que buscarse la vida", sino que están ahí, día a día, peleando como unos putos campeones para salir adelante, ellos y sus familias. Si tienen que hurgar en la basura de los supermercados cuando estos cierran (suelo verlos con frecuencia), lo hacen, pero no se dedican ni a practicar asaltos ni a hacer el gilipollas. No hacen de su condición algo que proclamar a los cuatro vientos, ni se dedican a cagarse en los muertos de la Policía cada vez que ven a un tipo de uniforme.
Y es que hay mucha gente, a diferencia de los guerrilleros de barrio, que está harta de la manipulación de los sindicatos (como este que ha organizado el asalto, yendo de guai por la vida). Está hasta los mismísimos huevos de que un puñado de hijos de puta, que con levantar el puñito y decir que luchan por el currela, ya se sienten realizados... pero que luego son como otro partido político más, que viven chupando de subvenciones y organizando huelgas a toro pasado. Con liberados sindicales que se dan golpes de pecho en las manis, pero de los que nadie se acuerda cuando llega la nómina a final de mes y, comparando, se da uno cuenta de que el trabajador de verdad no ha cobrado el día de la manifestación y el liberado sí.
Y esos cabrones encima tienen las pelotas de ir asaltando supermercados para "ayudar al trabajador". Cometiendo delitos, enviando colegas a distraer a la Guardia Civil y, más flagrante todavía, pavoneándose de ello ante los medios, diciendo que el verdadero criminal es el gobierno y los bancos.
"Pues sí, yo ordené la muerte sin juicio de Osama, pero como soy demócrata y soy oficialmente molón, no pasa absolutamente nada. Es más, soy un puto héroe, ¿sabes?"
Genialmente explicado, Os... digo, Obama...
"Es que ellos roban más, así que si lo hago yo no pasa nada".
Esa es la actitud, sí señor. Comportarse como en un puto partido de fútbol, donde si uno no alcanza el hi-score ya lo tiene todo permitido. Como los otros son peores, lo que yo haga mola más; y si encima lo revisto de un rollito solidario (aunque en el fondo me importe una putísima mierda, o no), mejor que mejor: ya tendré toda una legión de zombis que me comerán el rabo día sí y día también. Mi nombre quedará al lado de señores tan ilustres como Pancho Villa o el Che Guevara... que no tengo ni puta idea de quiénes fueron realmente, pero mola tenerlos en la camiseta.
"Es que es por una buena causa".
Claro que sí. Y cualquier día de estos, veremos que no es suficiente para solucionar el problema; entonces, ¿qué haremos? ¿Volvemos a épocas más salvajes, donde cada uno cogía lo que quería y el único límite estaba en la fuerza? ¿Mandamos a la mierda las leyes (que, por poco que nos gusten, insisto: son lo único que nos separa del caos y la locura) y convertimos esto en el país de "hago lo que se me pone en los cojones sin rendirle cuentas a nadie"?
Decidme entonces cuánto tardaremos en volver al feudalismo. En que los más débiles, harto del pillaje de aquellos que dicen proteger al pueblo, necesiten la ayuda de otros más fuertes que los defiendan. Y decidme, entonces, en qué momento alguno de esos fuertes decidiría que la única manera de salvar al país es salvarlo de sí mismo.
Es en épocas de miedo y caos cuando ciertos sectores extremistas comienzan a cobrar poder, alimentando el odio de las masas y ganándose su lealtad a base de prometer una revolución que cambiará el mundo. Un sistema nuevo que aplaste a esta mediocridad establecida. Se hablará del poder para el pueblo, de una revolución social que nos traerá de vuelta a la gloria y a la utopía.
Os pedirán, como precio irrisorio, que sacrifiquéis vuestra individualidad y vuestro libre pensamiento, porque son lujos que no se pueden permitir en etapas de crisis. Os alimentarán con el odio a los que no quieren participar en ese sistema, animándoos a denunciar a los disidentes. Y no sentiréis ni represión ni vuestras libertades coartadas, como está sucediendo ahora, porque creeréis que esa revolución popular es lo que el país necesita.
Empezarán a vigilaros, no vaya a ser que os desmandéis o que cambiéis de opinión y no os importará, porque estaréis de acuerdo en que un sistema así debe mantenerse, pese a sacrificar vuestra intimidad y pese a que siempre sospechen de vosotros.
Orwell decía que el Gran Hermano nos vigilaba.
Nietzsche decía que nosotros hemos matado a Dios.
Creo que nosotros hemos creado al Gran Hermano.
Y llegará el punto en que apenas recordéis lo que habéis dejado atrás: veréis el mundo pasado como un lugar oscuro y tenebroso, donde todos erais prisioneros de un Sistema Diabólico que os oprimía y os hacía pasar hambre; donde absolutamente todo iba mal. En este nuevo sistema nadie podrá quejarse, nadie podrá ser infeliz.
Porque, según vosotros, cualquier revolución es válida.
Cualquier cosa que no sea lo que tenemos ahora mismo es mejor, por definición. Basta con usar palabras como solidaridad, democracia, y revestirlo todo con ideales que hacen que el siglo XXI parezca el siglo XV. Todo muy cool, todo muy futurista.
Igualitario.
Libertario.
Ecológico.
Cagalógico.
Y diréis que exagero, pero pensad en cuánta gente no está abogando ya por esto.
Cuántos no quieren una revolución al precio que sea.
Decidme cuántos no han perdido ya el norte, pensando que lo que necesitamos es hacer arder el país, liarnos a tiros y matarnos los unos a los otros, como si no hubiésemos aprendido una puta mierda de lo que pasó en el puto 36.
"¡GUERRRAAAAAAAAAAAAAAAAARRRGGHHHHH!"
Con esa tendencia creciente a la violencia por la violencia (aunque digáis que sois pacíficos), de odio a un sistema del que formáis parte (aunque lo neguéis), con esa filosofía de que el fin justifica los medios y que todo vale para alcanzar el objetivo logrado (caiga quien caiga, aunque sean inocentes); con esa armadura moral que os exime de todo pecado, toda culpa y que, no sólo os libera del crimen, sino que os convierte en héroes, ya lo tenéis todo hecho: ya no sois víctimas. Jamás habéis sido inocentes, os pongáis como os pongáis; sois contendientes en una guerra que vosotros, al poner a los bastardos que nos controlan en el poder (aunque lo neguéis), habéis provocado.
Tal vez no lo creáis, no queráis creerlo o simplemente prefiráis ignorarlo, pero vosotros sois tan responsables de esta mierda como los de arriba. La diferencia, si acaso, es que los de arriba pegan más fuerte y saben cubrirse mejor las espaldas, pero nada más.
Y ahora que no os han arreglado el país, como creíais (y como queríais), la solución es la de la pataleta. La del puteo. La de cometer delitos "por una buena causa". Si os detienen por ello, es que el sistema es de fascistas, de tiranos, de opresores.
No, vosotros jamás tenéis la culpa, pobrecitos míos.
Habéis nacido sin mácula.
Actuáis sin mácula.
Hagáis lo que hagáis, siempre podéis enarbolar vuestras banderas, levantar vuestros puños, entonar vuestros cánticos o pregonar vuestros lemas. Podéis cagaros en los muertos de los demás, acusarlos de gilipollas, subnormales o lo que os salga del culo. Podéis incluso dedicaros a ridiculizarlos, putearlos o incluso amenazarlos.
Sabéis lo que son esos actos en realidad, ¿no?
Si no lo sabéis o no os atrevéis a decirlo, no os preocupéis, que ya me encargo yo.
Símbolos, oraciones, mantras, Inquisiciones y Cruzadas. Eso es lo que son.
Sois una puta nueva religión de fanáticos, de los que creen que van a salvar el mundo.
Otros iluminados que se creen que tienen a un Dios de su parte (aunque este Dios no tenga nombre ni aparezca en ningún texto sagrado, es obvio que actuáis como el que sigue ciegamente a una entidad) y que, gracias a ello, todo acto (por delictivo o dañino que sea) queda disculpado.
"Hoy he saqueado un supermercado por la mañana. A mediodía le he pegado una paliza al cajero de un banco y he sacado tropecientos millones de la caja fuerte. Luego he estrellado un camión de estiércol en un un Pull & Bear, me he zumbado a dos de las dependientas; por la tarde le he pegado fuego a un McDonalds y por la noche he mandado al hospital a un poli de un ladrillazo en la cara.
PERO NO PASA NADA, PORQUE TENGO UNA BUENA CAUSA".
Pues bien, yo seré un radical (muchos me pueden llamar así por no lamerle la punta de la polla al Pensamiento Cool Rebeldito de Moda; sin embargo NO es radical decir sólo lo bueno de un ideal, callarse lo malo y agachar la cabeza ante tal o cual Plataforma, Movimiento, Organización u Orden de Caballería, fíjate tú) me declaro apóstata de esta religión. Yo no voy a ser otro más de los que se dediquen a arrojar piedras, acuchillar al prójimo y a amenazar a aquellos que no forman parte de "mi" movimiento. No tengo el suficiente estómago para gritar por las libertades y al mismo tiempo pisotear las de los demás. Si vosotros queréis encomendar vuestro criterio personal, vuestra opción al librepensamiento en aras de lo que os dicen los que más chillan y los que más chapitas tienen en la camiseta, adelante. Hacedlo. Uníos al rebaño y llamad borregos a los demás, que en vuestro derecho a creeros el puto ombligo del mundo estáis.
Pero lo digo una vez y las que hagan falta.
Ni se os ocurra tocarme los cojones, que ya me tenéis más que harto.







4 comentarios:
Hombreeee, por fin una opinión en todo internet que no alaba el atraco (QUE ES UN JODIDO ATRACO, JODER) del supermercado. Es increíble al nivel al que estamos llegado, estamos volviendo a los dos bandos y a acusarnos los unos a los otros. Qué ganas de guerra tiene el personal. No aprendemos de nuestra historia.
¡Besos!
Es que ando ya hasta los cojones de justificar un atraco con fines "BENÉFICOS". Nadie ha preguntado al líder del sindicato cuánto cobra? Lo digo porque con su sueldo igual no habría hecho falta llegar a eso y él solito podría haber pagado esos artículos...
'Toy de acuerdo, Javi. Ninguna causa es lo bastante buena para pisotear derechos ajenos o quebrantar leyes. Es más: la mayor parte de las causas que he visto son meras excusas para justificar acciones reprobables, no causas verdaderas.
Pues todavía hay gente que está justificando a este tipo porque lo que ha "expropiado" (o sea, robado, que para usar eufemismos valemos todos) para dárselo a los pobres. Ninguno de esos guerrilleros de los de ladrido y gruñido contra este sistema represor ha mencionado lindezas como que este señor ha estado cobrando dos sueldos incompatibles durante una buena temporada aludiendo a que "No se dio cuenta". La excusa más molona es que ahora dice que dona prácticamente todo su sueldo: o sea, que además de (según él) currar por amor al arte, debe ser de letras puras para no saber administrarlo y, en vez de usar parte de ese sueldo que dona e invertirlo en comprar la comida, coge, lo dona TODO y roba el resto.
Y la gente le está aplaudiendo llamándolo héroe... porque hay otros que lo hacen peor que él. En serio, esto ha perdido el norte por completo y ya no hay quien lo pare...
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