Hace ya tiempo que este blog no se pone reflexivo, así que aprovechando que tenemos ya algo más de un añito de vida, convendría hacer balance de lo que ha supuesto todo este desfile de salvajadas que os habeis ido tragando a lo largo de todo este tiempo.
En muchos aspectos, no puedo ocultar mi decepción. Y os explico por qué:
Cuando se fundó Rumbo a la Distopía y era probablemente el Blog Menos Leído de la Red (hoy en día simplemente es un blog que se lee poco), el objetivo era tan claro como lo es hoy en día. Sólo haced trabajo de hemeroteca y echad un vistazo a frases que son recurrentes en la mayor parte de los posts, y no (sólo) porque mi estilo sea machacón y repetitivo.
Me gustaría que alguien hiciese un recuento alguna vez de cuántas veces he empleado la expresión "Pensad en esto". Me gustaría que alguien encontrase la cantidad de veces que he mencionado expresamente que el Pensamiento Único es de las peores cosas que pueden pasarnos, porque el ser humano es una criatura plural y no una colonia de hormigas.
De verdad, me encantaría que alguien hiciese una estimación de la cantidad de veces que os digo que penseis por vosotros mismos. Que no os dejeis embaucar, ni por mí (especialmente por mí) ni por nadie. Que analicéis, reflexioneis y contrasteis opiniones desde TODOS los puntos de vista posibles.
Me gustaría incluso que alguien buscase la cantidad de veces que, cada vez que he expuesto algún dato, he invitado a la gente que tenga datos que los contrasten a que venga y me lo diga expresamente. Buscad simplemente la frase "Si me equivoco en esto, por favor, corregidme". Creo que no aparece ni una ni dos veces, sino unas cuantas más.
Sé que muchos lo habeis hecho, por lo que me alegra saber que este blog no sirve para que alguien me dé la razón (siempre he considerado que si hay algo más arriesgado que ver la vida desde los ojos de un loco, es precisamente seguir a un loco ciegamente).
Otros, mucho me temo, creo que no habeis entendido el objetivo; o, dicho de otra manera, he fallado yo al intentar expresarlo.
Catacrás.
Sospecho que muchos de vosotros pensais que lo que digo es verdad, o en el mejor de los casos, me refleja tal y como soy: creeis que la pasión y la vehemencia a la hora de atacar o defender una idea se equipara con verdadero odio. Es muy fácil asumir que todas y cada una de mis palabras reflejan mi forma de ser al cien por cien y que soy una especie de criatura que vive en una cueva amargada. Que la Rabia (o la impotencia) hacia un mundo injusto que parece desear autodestruirse está patente las veinticuatro horas del día. Es un pensamiento razonable. Incluso lógico. Pero, ¿qué es lo que digo siempre?
No os creais todo cuanto leeis. Ni siquiera en este blog.
Con esto no digo que os esté mintiendo deliberadamente, ni mucho menos, pues ese tampoco es mi objetivo. No debeis olvidar jamás que la verdad y la mentira tienen por qué ser polos intrínsecamente opuestos de un continuo (de hecho, casi nunca deberían polarizarse las cosas; a temas como la política o cualquier opinión ante algún tema social me remito). Vedlo de esta manera: lo que leeis aquí, más que mentiras, son formas personales de ver el mundo. Pero mi percepción, mucho me temo, no tiene por qué ser la Verdad; del mismo modo que la percepción que causo sobre vosotros puede ser perfectamente errónea. Tal vez no soy tan inteligente como creeis que soy. Tal vez no he aprovechado tanto los estudios que me pagó mi familia con sus esfuerzos tan bién como parece. Tal vez mi experiencia de la vida sea incluso menos que la vuestra y ni siquiera os lo hayais planteado.
Otra cosa, sin embargo, es que esteis de acuerdo con lo que digo... pero eso sigue sin darme el don de la Razón Absoluta. Cuanto mayor me hago, más pienso que eso no existe, o no existe en los términos que conocemos. Que todo, absolutamente todo, proviene de la perspectiva que estemos empleando. Y que todo, absolutamente todo, tiene cosas buenas y cosas malas. Esa es la explicación por la cual habéis visto que en unos posts he defendido algunas ideas o colectivos, y en otros, he hecho críticas bastante duras hacia los mismos.
El símbolo del Yin y el Yang. Cuando iba al instituto, un chaval de mi clase (que en paz descanse) me explicó en qué consistía, a su manera: "Hay algo malo en todo lo bueno, hay algo bueno en todo lo malo". No estoy del todo seguro de que este concepto tenga una explicación tan sencilla, pero la verdad es que lo que me dijo, a su modo, me fue útil.
Y es por eso por lo que me siento un poco decepcionado. La Distopía no es un blog que contenga las respuestas a nada (¡Ojalá!), pero sí tenía como objetivo que os hiciesesis preguntas. Como ejemplo os pongo aquel famoso del verano pasado, cuando la famosa crisis de los controladores aéreos: medio país cagándose en la puta madre de estos tíos, y lo primero que hizo este blog fue exponer el punto de vista de ellos (y no por arte de magia ni porque sea más guai que los demás, sino gracias a una amiga que encontró esa información y la compartió), resaltando aquello con lo que estaba de acuerdo y contrastándolo con lo que no me convencía (a mí, personalmente). ¿Por qué? Porque no existe el Pensamiento Único. Porque llevo un año entero intentando convenceros de que, si no tenéis vuestras propias ideas, os convertís en gente manipulable. En marionetas de intereses mucho más grandes que no tienen más objetivo que hacer que no penseis. Que acepteis. Que obedezcais. Ese es precisamente el sentido del nombre de este blog: Rumbo a la Distopía.
Ya os lo conté en su momento: un lugar en que no existe variedad de pensamiento, por muy bueno que sea ese pensamiento regente es el paradigma de aberración, de contra-natura. Ya os remití a Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, donde la gente estaba obligada a ser feliz, sin tener que luchar siquiera por su propia felicidad. Sin sacrificio. Por cojones.
No sé qué os parecería a vosotros esa descripción del mundo. A mí me aterraba. El ser humano jamás ha sido así. Coged cualquier libro de filosofía (no hace falta que nos metamos en uno complicado, probad con algo sencillo como uno de los de Bachillerato, o con El Mundo de Sofía, novela que detesto desde el punto de vista literario, pero a la que respeto como manual de la Historia de la Filosofía) y comprobareis las distintas corrientes de pensamiento que ha habido a lo largo de los siglos. Luego, si queréis, planteaos cuánta gente de a pie pudo estar más o menos de acuerdo o más o menos en contra, y cuáles fueron sus diferentes puntos de vista.
La riqueza de pensamientos e ideas del ser humano es (o debería ser) algo imposible de cuantificar.
Ver ciertas actitudes lleva a imaginar que hoy en día a esta estatua de Rodin, más que conocerla como El Pensador, se la acabará llamando "El hombre que se quedó sin papel higiénico y no tenía a quién llamar".
Y sin embargo, últimamente no veo más que discusiones porque el tener opiniones diferentes no mola. Todos sabemos que es difícil encajar ideas que no casan con las nuestras (y yo el primero, que superioridad moral por mis cojones, todo hay que decirlo), pero lo que me parece total y absolutamente deleznable no es eso: es el hecho de que por haber contraste de ideas, eso suponga automáticamente que ambas tengan que aplastarse mutuamente, como en una puñetera pelea de perros. Cada día que pasa, veo opiniones más categóricas y con menos argumentos, basadas en la filosofía del "porque yo lo digo y si no estás de acuerdo, eres malo/idiota/no tienes ni puta idea". Cada vez más veo discusiones de lo más tontas y más faltas de respeto a la persona con la que se habla, sólo por pensar de otra manera.
Y a esto lo llamais debate.
Otros incluso enarbolais la bandera del respeto y la libertad, pero no sois capaces de entender un hecho simple: incluso la persona con ideales más contrarios a los vuestros puede enseñaros algo. Incluso más que aquellos que tenéis al lado todo el santo día y que se pasan la vida dándoos la razón.
Tesis-Antítesis-Síntesis. Ya he hablado de esto antes, pero he fallado al expresarme.
Es así con todo. El otro día estaba hablando con una amiga sobre ciertos ideales políticos (no procede explicar cuáles), y esta amiga mía, que es muy jovencita, pero a la que considero una criatura de lo más inteligente, me contó algo de un modo que me resultó interesante: "Las ideas no pueden venir en packs. Asumir una tendencia política no es malo, pero no se puede perder el propio criterio; lo suyo sería incluso que una persona estuviese de acuerdo con una facción política en unas cosas y con otra en otras, pero no aceptarlo absolutamente todo sin pararse a pensarlo siquiera".
Igual os parece una chorrada, pero os vuelvo a remitir a lo que os he dicho arriba: el ser humano es plural, y se entiende que no hay (o no debería haber) dos personas que coincidan absolutamente en todo. Exactamente del mismo modo que tampoco tiene mucha lógica que dos personas discrepen absolutamente en todo. No os limiteis a la política en este último planteamiento: pensadlo a escala global.
Y día a día me siguen llegando testimonios de amigos que, por no defender todas y cada una de las ideas de tal o cual persona, son "rojos", "fachas", "antidemócratas" o Dios sabe qué más. De amigos que pierden el encanto y la ilusión original de participar en una red social por eso de conocer gente con gustos afines, o bien descubrir cosas de cuya existencia no tenía ni idea, porque cada vez que abren la boca los acribillan. Porque al parecer, unos sí pueden expresar sus ideas, pero si otros dicen que no las apoyan, o que esos ideales conllevan algunas ideas o prácticas que consideran erróneas, ya está mal. Porque toda crítica, por constructiva y razonada que resulte, se tiene que tomar como un ataque directo, personal y malintencionado. Porque según parece, nos tienen que gustar a todos las mismas cosas (y con la misma pasión desenfrenada, rozando incluso la obsesión), o somos unos ignorantes. Una vez más, Pensamiento Único. Mentalidad de Bloque. Packs de ideas de seis en seis, como las birras. Y a más de uno les hacen el mismo efecto.
De modo gratuito, puede usted llevarse este bonito pack de ideas. 33 centilitros de pensamiento enlatado al vacío en cada unidad.
No sé cómo lo veis vosotros. Yo, al menos (y, como siempre digo, esto no es más que mi opinión, que puede o no coincidir con lo que sea cierto, pero nadie opina por mí ni me dice lo que tengo o lo que no tengo que pensar), no lo entiendo. Yendo más allá, incluso puedo decir que es algo que me aburre soberanamente: comprobar que mi nihilismo cada día está más demostrado de modo empírico al ver que a la gente le gusta aplastar, física o moralmente, a los que tengan al lado. Que el ser humano cada vez me parece un ser menos civilizado y que la mal llamada Era de la Información en realidad podría llamarse de otros modos. Dejo aquí unos ejemplos que se me ocurren:
La Era del Despelleje (consistente básicamente en el "Nosotros somos buenos; los demás, malos, muy malos".
La Era de la Intimidación Ideológica (búsquese una idea divergente, hágase piña junto con las ideas convergentes, y aplástese a la primera en función de gritar más y de ser más gente)
La Era de la Lógica Circular ("Lo que yo pienso es lo que mola, y como mola es lo que pienso yo")
La Era del Cruzado Sin Argumentos (defiéndase una idea hasta sus últimas consecuencias, sin considerar el más mínimo error o punto negativo de ésta; luego, atáquese toda idea contraria, divergente, o simplemente que no case con la lógica encorsetada del Cruzado, que llega al punto de moverse más por cuestiones de fe que por pararse a pensar lo que defiende)
"No le gustó la peli de Manolito Gafotas"
"Pues no, no me gustó. La vi vacía"
"¿Pero cómo puedes decir eso?"
"Pues que no me gustó. El argumento me pareció plano, las situaciones predecibles, la dirección simple, la fotografía muy básica y el reparto, en general, poco creíble"
"Eres un inculto y un subnormal que no tiene ni puta idea de cine"
"Pero oye, que yo aprendo mucho viendo Días de Cine..."
"¡Nos suda la polla! ¡Somos más que tú, y además más fuertes! ¡Así que o nos das la razón o te vas calentito a casa!"
Y podría seguir así hasta la eternidad.
Quizás ahora entendais por qué, pese a tener más lectores, no haya cambiado el subtítulo del blog: "Posiblemente, el blog menos leído de la red". Es cierto que ahora pasa por más ojos que al principio, pero... ¿Implica eso una lectura? ¿Una internalización? ¿O este pequeño blog de opinión no es más que una voz que predica en el desierto?
Yo no diré ni que sí ni que no abiertamente; tan sólo expondré mi más escéptica duda.
En cuanto a vosotros, queridos Distópicos, os dejaré la pregunta en el aire, como siempre. Y, como siempre también, sois libres de opinar y dar vuestro punto de vista.
Antes de responder, de todas maneras, os dejo algunas preguntas más, para que reflexioneis sobre el tema que aquí se está tratando, con la firme intención de dejar claro que no es en absoluto un debate fácil:
¿Hasta qué punto creéis que nos pertenecen nuestros pensamientos? ¿Que somos tan libres como realmente creemos ser?
¿Que lo que creéis que está bien o lo que está mal, coincide con la visión global del mundo? Y, de no coincidir, ¿seguiríais pensando que la vuestra es la válida? De ser así, ¿qué diferencia vuestras ideas como válidas de las otras?
Cuando formais parte de un grupo o colectivo de cualquier tipo, ¿aceptáis todas y cada una de las ideas que se exponen sin preguntas, o sois de aquellos que se detienen a pensar antes de aceptar? De formar parte del último grupo, ¿qué os sucede cuando habéis expresado abiertamente vuestras discrepancias? ¿Cómo os han hecho sentir?
"No tengo nada que hacer aquí"
También es cierto que el ser humano es social por naturaleza, o bien eso es lo que nos quieren hacer creer (yo a veces tengo mis dudas, cuando pongo las noticias) y a veces es cierto que tenemos que ceder un poco... lo que me lleva a otra pregunta: ¿Dónde está el límite entre ceder y comulgar con ruedas de molino? ¿Dónde está el límite entre respetar la opinión contraria (cosa que es incluso recomendable) y directamente bajarse los pantalones, agachar la cabeza y aceptarla, aunque por dentro seamos totalmente contrarios a ella?
Como digo, son muchas preguntas, y me temo que ninguna de fácil respuesta. Ojalá, y lo digo muy en serio, alguno de vosotros sea capaz de encontrar la respuesta; yo, entretanto, seguiré aquí sentado, predicando en el desierto, diciendo exactamente lo que pienso, sin deberle nada a nadie y contemplando cómo esta especie se acuchilla a sí misma día sí y día también.
Y sí. Como podeis ver, este blog ha cometido errores desde su mismo comienzo. Y no, eso no quiere decir que no pensemos enmendarlos.
No hemos nacido para rendirnos.







10 comentarios:
¡Hola! Como diría Jack el destripador, vayamos por partes:
1. Llevo poquito tiempo leyendo tu blog, pero lo que llevo leído me agrada. No obstante, para que veas que me pueden extender el carné de rebelde, me niego a contar cuántas veces has dicho qué en entradas anteriores, que yo soy de letras XD
2. La psicología individual no tiene nada que ver con la psicología de grupo. No es momento de contarte mi CV y no creo que importe demasiado, baste decir que cursé algunas comunes con psicología y una de esas comunes fue "Psicología Social I". Esa materia me impactó de por vida. Échale un ojo al experimento de "la cárcel de Standford" y entenderás por qué. Está más que demostrado que el sentimiento de pertenencia a un grupo es una necesidad de filiación tan fuerte que puede "formatearnos" el disco duro mental si nos dejamos.
3. Última consecuencia de esto: ni siquiera quienes pelean por ser más independientes, por tener más criterio propio, lo consiguen absolutamente.
4. Otra cosa que aprendí en esa materia es que debatir, tal y como lo entendemos, es una actividad completamente inútil, porque nuestra tendencia es utilizar toda la información que nos da el contrario de manera selectiva para que siga justificando ese modo de pensar que no nos gusta por motivos racionales, sino emocionales. Sí señores, la mente es un ordenador superpotente que trabaja al servicio de lo que se le canta a nuestras tripas. Entonces, no escuchamos a fondo al otro, buscando qué puede aportarnos, nuestra tendencia será utilizar cuanto diga a nuestro favor.
5. Deberíamos relativizar la importancia de eso a lo que llamamos "tener la razón". Sentir que la llevamos, que hemos "vencido" dialécticamente nos puede hacer sentir genial, pero realmente no sirve para nada e incluso es un estorbo. ¿Para qué tener la razón si luego no podemos hacer nada con ella? Bueno, sí, podemos hacer algo, disfrutar con un vídeo que pienso dejarte a modo de conclusión y que espero que te agrade: http://www.youtube.com/watch?v=hFR6Ymn7Ho4
¡Nos leemos!
PD. Espero no haberme hecho muy coñazo XD ¡Te pasa por tirar a los lectores de la lengua!
Hombre, estoy de acuerdo contigo. Pero te aseguro que me lo he pensado antes de estar de acuerdo contigo. Y cuando no estoy de acuerdo contigo... no te preocupes, no le pediré a mi dragón que te arranque la cabeza :-D
Como siempre, interesantes aportaciones. Sí, Silvia, ya tenía constancia del experimento de Stanfdord (no soy psicólogo, pero alguna cosilla suelta aprendí haciendo primero de Psicología :D). Lo de la pertenencia al grupo es algo muy cierto; supongo que si se suman además conceptos de la Red como el de anonimato, deberían explicar (que no justificar) ciertas actitudes. Es en la periodicidad y en el radicalismo desenfrenado que se está respirando últimamente por todas partes en lo que me estoy centrando.
Por cierto, imagino que habrás visto la película de El Experimento, donde se recrea precisamente lo de la cárcel de Stanford... resulta curioso que no les haya dado (que yo sepa) por hacer una versión americana. ¿Tal vez tienen miedo de que Philip Zimbardo les denuncie tras exponer claramente que el principio ético de la psicología experimental de "toda persona que se somete a un experimento debe salir de éste indemne y sin secuelas de ningún tipo" se fue un poco al garete con dicho experimento? (en la versión alemana, al menos, pone de manifiesto que dicho experimento antes de abordarse resultó ser una tremenda cagada desde el punto de vista metodológico al escaparse por completo de su control. No tengo claro si sucedió así en la vida real; sólo recuerdo que tuvieron que pararlo).
Gissel, precisamente de ti sabía que tú serías de las primeras en exponer una idea contraria o divergente si se diera el caso (de hecho, más de una vez ha sucedido) :D
Y, a las dos: como siempre, agradezco la aportación. Silvia, no tengas miedo de enrollarte a la hora de comentar. Yo, de hecho, lo agradezco. Señal de que tienes algo que decir ;)
Pues te sorprenderá saber que no he visto la película (habrá que verla, tengo que aumentar mi cultura cinematográfica) lo que vi fue un documental que hicieron sobre el asunto como información complementaria cuando estuvimos estudiando el caso. La cagaron tremendamete con el diseño del experimento, pero su justificación es que a ellos no les cabía en la cabeza cómo evolucionaron las cosas. Para quien no conozca el tema: a los sujetos de experimentación se les eligió aleatoriamente, se les dividió en dos grupos y se se les planteó un enorme juego de rol muy parecido a Gran Hermano: un grupo haría de policías y los otros harían de presos. Los policías tenían uniforme,horario y gestionarían totalmente la cárcel. Los presos perdían su nombre, a partir de aquel momento a cada uno se le asignaba un número, estaban allí a tiempo completo y llevaban otro uniforme. Los policías tenían total libertad de maniobra, pero a los presos se les permitía salir del experimento en cuanto quisieran: sólo tenían que avisarlo con un pulsador. En el experimento estaba previsto que el grupo de policías se propasara; al fin y al cabo se trataba de un experimento sobre los efectos del poder. Lo que no se esperaba era que los presos, pudiendo defenderse abandonando el experimento, NO LO ABANDONARAN por más barbaridades que les hicieran. Los experimentadores tuvieron que cortar el estudio cuando se dieron cuenta de que los presos estaban totalmente indefensos ante los policías. Ambos grupos salieron marcados psicológicamente de aquel estudio de por vida. ¿A que da qué pensar? Pues te diré más, aunque este sea uno de los estudios más famosos en esa línea, no es precisamente el único. La psicología hace no demasiados años cruzaba continuamente la línea roja :)
Algo había leído, sí. El famoso experimento aquel de las descargas eléctricas falsas ante preguntas equivocadas también tuvo lo suyo. Es curioso cómo lo enfocó mi facultad, porque nos dijeron que BAJO NINGÚN CONCEPTO un sujeto en un experimento puede salir con secuelas físicas o mentales, pero en ningún caso oímos crítica alguna ante la metodología de estos casos concretos. Creo que el rollo ultraconductista que se traían y su afán por autoafirmarse como "investigadores" quedó demasiado de manifiesto por parte de algunos profesores. Con esto no digo que todos fuesen así, pero los que nos mostraron (casi con orgullo) este tipo de prácticas fueron en parte uno de los motivos por los que decidí que no quería seguir en una facultad que veía al paciente como "una cosa para experimentar con ella"...
O me has leído la mente o los profesores son clones XD sí, también vi de una el experimento ese de aprendizaje con descargas, otro de uniformes y uno muy simpático acerca de cómo la opinión grupal influye en la invididual. Ya sabes, hay grupo de gente reunida observando una gráfica, les preguntan cuál es de las dos barritas la más larga siendo una ostensiblemente más larga que la otra y ahí estaba el pobre individuo con quien experimentaban todo confuso porque todos los demás decían ver las barritas iguales, hasta que al final votaba que eran iguales sin que lo fueran XD Si esto pasa con algo que salta a la vista, qué no pasará con otros asuntos menos claros.
¡¡Ja ja!! Pues a mí lo de las barritas no me habría pasado. Yo habría pedido una regla para demostrar que mi percepción del espacio era mucho mejor que la del resto del grupo (algo en onda Sheldon Cooper, que no tiene problemas en pensar que él tiene la razón y todos los demás están equivocados). Pero claro, tengo la ventaja de llevar muchos años siendo una cerebrito :-P Eso da confianza ante la presión de grupo.
El aislamiento es una experiencia de la que se puede aprender mucho. Que sepas que también la sufrí. Con lo sociable que se me ve ahora, estuve solica entre los 12 y los 16 años. Ahora, en cuanto huelo que un grupo me esta manipulando, me encierro a comerme el coco, aclaro mis ideas y ya ahí no hay quien me las toque. A veces los demás sólo sirven para confundirte XD (esto me quedó prepotente, je)
Bue, considerando cómo andan los sistemas educativos, no es de extrañar que una sola persona pueda tener la razón en un grupo de diez. Si eso parece prepotente... mala suerte.
Y ya no solo el sistema educativo: hoy en día la sociedad te impone que, si aquello que se piensa no está respaldado por chorrocientas personas (aunque eso sea tan "ético" como acusar públicamente a la gente de crímenes antes de que el Estado los encuentre culpables), no sirve o no es políticamente correcto. Parece que el librepensamiento es algo en más en desuso todavía últimamente... y encima se le tilda de prepotente y otras palabras feas con connotaciones políticas igualmente absurdas. Así nos va.
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