martes, 23 de junio de 2020

Escupiendo Rabia- La Revolución de los Hipócritas, o El Ataque de los Borregos



Hace ya unas cuantas semanas, nos enteramos del asesinato a manos de la policía de un hombre negro, cómo no, en Estados Unidos. Nada nuevo, 20 días antes, otro había sido tiroteado en el mismo país. Y si empezamos a echar la vista atrás solo a nuestra historia reciente, a lo largo de toda la administración Obama fue igual o incluso peor, digan lo que digan del Ex-Presidente Chachiguai, o diga él mismo lo que diga, que ya sabemos que para lucirse en un programa de entrevistas y ponerse bien puesto ante la prensa, el amigo Barack es único. Porque seamos, honestos, aquí el coleguita no tuvo cojones de meterle mano a los asesinatos raciales, pero ahora viene diciendo lo mal que lo hacen los demás. Si eso no es tener una cara durísima, no sé yo lo que es.


—Bueno, señor Obama, ¿cuál fue su política para acabar con la brutalidad policial en su país?
—Decir que está mal.
—¿Y con los abusos sexuales acaecidos en Hollywood?
—Decir que está mal.
—¿Y qué piensa usted de la administración actual?
—Pues, claramente, que no está haciendo lo suficiente para que los ciudadanos libres de Norteamérica puedan gozar de sus derechos en total igualdad, tal y como corresponde a la nación más democrática del mundo.
—Gracias por iluminarnos con sus sabias palabras, señor Obama. No sabríamos que hacer sin usted como brújula moral.


En este último caso, la indignación acabó por saltar y se empezaron a producir disturbios. Al ver aquello, no pude evitar acordarme de lo de Rodney King, allá por el 91, cuando se produjo la famosa Batalla de Los Angeles: a lo largo de seis días, las calles de los barrios negros de esta ciudad literalmente ardieron y se produjeron violentísimos enfrentamientos con la policía. Fue toda una guerra urbana que tarde o temprano acabaría por repetirse, si las leyes en Estados Unidos (oficialmente no racistas) seguían con la costumbre de mirar para otro lado con la brutalidad policial que las fuerzas del orden gastan allí con sus colectivos más desfavorecidos (negros e hispanos, principalmente).

Eso fue lo que pensé en un principio, que la gente desfavorecida así tenía que estar de harta para coger y salir a manifestarse y enfrentarse con la policía con las secuelas de una pandemia global todavía en el aire. Que bastante hartos de miedo a no volver a casa al venir de trabajar tenían que estar para protagonizar enfrentamientos una vez más, como casi 30 años después de lo de Rodney King.
A la semana o así, me vi forzado a cambiar de opinión.


Mi cara fue algo así, y no por gusto. Yo en un principio pensaba que era casi lógico que la gente, ya hasta los huevos de todo, acabara saltando...
Pero luego he visto lo que he visto y estoy flipando de la vergüenza ajena.
Seguid leyendo y os cuento.


Empiezo a explicar un poco, antes de que algún inútil que no sabe leer me tache de racista, porque la cosa no va por ahí ni por asomo.
Volvamos a lo de Rodney King: como ya he contado, este hombre fue molido a golpes por cuatro policías que lo amarraron tras salir de su coche. Tenían motivos para detenerlo, sí (conducción temeraria y, según rezaban informes, abuso de drogas y robo con violencia mientras se saltaba la condicional), pero EN CASO ALGUNO para apalearlo una vez lo hubieron reducido. Mucho menos entre cuatro tíos contra uno solo y amarrándolo con una cuerda, como si fuera un animal.
Hace cosa de un año, pude estudiar un poco más de cerca el caso, y por qué condujo esto a la tristemente célebre Batalla de Los Angeles: ¿fue por la brutalidad en sí? Pues, aunque parezca sorprendente, no fue por eso, o no del todo. A lo largo de ese estudio, llegué a ver entrevistas a gente que vivió aquello de cerca, y la respuesta fue como poco curiosa: según contaban, lo que les indignó no fue la paliza a un hombre negro y atado a manos de cuatro oficiales armados; eso ya lo vivían a diario, y lo tenían ya (fijaos hasta qué punto estaba la cosa) medio normalizado. Lo que realmente indignó a la población negra fue que, para variar, esto se hubiera grabado (era el 91, por aquel entonces no teníamos el tema Orwelliano que tenemos ahora, donde nos grabamos hasta cagando), hubiera saltado a los medios... y el sistema, con todos sus huevos toreros, hubiera absuelto a los policías que mandaron a King al hospital (salvo a uno de ellos, al parecer). O sea, ya no fue por el abuso como tal, que de por sí estaba mal, sino por la desfachatez del sistema a la hora de tratar el asunto.


"Pues claro que eran inocentes esos tíos, se estaban defendiendo de un negro atado y puesto de rodillas en el suelo, juas juas juas"


El segundo punto es que las protestas fueron localizadas en la zona y durante varios días. Muy, muy localizadas, si se me permite decirlo. Continuando en mi investigación, los testigos de la Batalla de Los Angeles comentaban que los protagonistas de los disturbios quemaron establecimientos, sí, pero ojo, no cualquiera: dejaron por completo intactos los establecimientos de la gente negra que llevaba viviendo y trabajando toda la vida en los barrios; lo que quemaron fueron los establecimientos de las franquicias y de aquellos a los que consideraban "invasores". Algo que, así contado, puede sonar como muy racista con los blancos... pero bastante lógico si vemos las cosas en su contexto: tú formas parte de una raza o colectivo y día sí y día también ves la opresión a tu gente con una impunidad que sobrepasa ya la cara dura. Muelen a palos a uno de los tuyos, y te lo ponen en la tele en prime time. Y encima te dicen, con toda la cara, que esos que por poco lo matan no hicieron nada malo y que podrían seguir patrullando tu barrio, con la posibilidad de repetirlo con tus amigos, tus hijos o contigo mismo si les diera la gana. Lo lógico es que, si encima provienes de un entorno marginal, con unas desigualdades sociales que flipas, no quieras ver ni en pintura a uno solo de "los otros".
No defiendo esto, pero es la única explicación que le encuentro. Y no es una explicación que me resulte descabellada, oye.




A menos que mi navegador favorito me haya colado un bulo (cosa que nunca, nunca, descartaré), de esta guisa estaba Los Angeles cuando aquello. Así de parda se lió, y más.


Volvamos a 2020, como digo, 30 años después de aquello. Desde entonces, y con el auge de las cámaras en los dispositivos móviles, hemos venido viendo cómo la historia se ha llenado de Rodney Kings. Padres de familia, ya no apaleados, sino tiroteados en sus coches porque iban a sacar la documentación de la guantera y el agente de gatillo fácil de turno se pensaba que era un arma. Chavales que salían a correr y a los que les vaciaban un cargador en el pecho porque los sheriffs del pueblo dieron por sentado que corría por estar robando. Gente detenida porque según el poli de turno un negro no puede llevar un buen coche a menos que sea robado. La lista es tristemente larga.


Y fijaos si lo tenemos internalizado, que se hacen chistes acerca de eso en pelis como Capitán América: Soldado de Invierno y los entendemos perfectamente, sin que nos los tengan que explicar.
Solo recordad la escena que Nick Furia va en coche y se le cruza la policía con intención de pararlo. La cara de hastío de Samuel L. Jackson en esta escena, lo dice todo: "Ya están parándome otra vez por ser un negro conduciendo un cochazo".


Y sin embargo, estalla con el caso de George Floyd. Insisto, veinte días antes otro negro fue tiroteado delante de una cámara y la repercusión mediática fue la habitual: es decir, a todo el mundo le pareció muy mal, se pusieron un par de miles de RIPs en las redes sociales y a los dos días la gente se olvidó... hasta que sucedió esto y, de pronto, todo el mundo pareció volverse loco, como si otras víctimas no hubieran tenido nombre y Floyd sí.
Una vez más, parece que alguien elige a una víctima al azar de muchas y decide ponerla como símbolo de todas las demás. Un símbolo algo extraño, porque aunque se dice que con Floyd son ya demasiadas (lo cual es sobradamente cierto, no hay más que ver las noticias sobre esto a lo largo de los últimos años), raramente se menciona a cualquier otra, anterior o posterior a él. No, después del asesinato de Floyd, vengo a referirme. Las consignas son el ya famoso "I can´t  breathe" ("No puedo respirar", en homenaje a las últimas palabras del hombre, el cual no fue el primero en decirlas, siquiera), que la gente empieza a repetir de una manera que me mosquea. No por el hecho de simbolizar una protesta, cosa que entiendo, sino por el hecho de que, cuando repites una palabra o una frase cientos de millones de veces, en plan mantra, pierde todo significado original y acaba por convertirse en algo que no es más que un sonido.



Nótese que el único afroamericano muerto al que se ha mencionado después de Floyd (asesinado antes que éste, quiero decir) se le ha recordado porque dio la casualidad de que pronunció esas mismas últimas palabras poco antes de morir. Ya parece que si te matan antes que a Floyd y no sueltas la consigna antes de que acaben contigo, tu vida no parece contar tanto.
De hecho, algunos medios, en un alarde de subnormalidad congénita, están rebuscando AHORA a esas víctimas y diciendo que también dijeron esa frase, como si eso fuera lo importante.

Esto me lleva a pensar que la protesta racial, necesaria como el respirar desde hace ya como 60 años, si no tiro de historia ya antigua, parece estar afranquiciándose, con sus lemas y su merchandising. Con sus estandartes y sus buques insignia, representados por unos cuantos individuos en concreto a los que se eleva a la categoría de iconos, y obviando a toda una masa real de gente que ni tiene nombre ni cara porque queda cómodamente "representada" por dichos iconos. Algo cómodo y simple... y tan frívolo y con el mismo mal gusto como vender camisetas de Kurt Cobain con su fecha de nacimiento y muerte impresa a la semana de que el pobre hombre se volase la cabeza con una escopeta.


No es coña. Esta foto acabo de encontrarla en Amazon.
Venden la camiseta por 20 euros.


Esto se vendía a unas 1500 pelas en la época en la que iba yo al instituto.
Era flipante ver cómo, apenas unas semanas después de que muriera el líder de Nirvana, medio instituto la llevaba puesta, oye.



Con la revolución digital esto no mejora y no es que haya más sentido común: ahora cualquier movimiento o revuelta se globaliza y, lo que es peor: en cualquier lucha social, del tipo que sea, encontramos gente o grupos que parecen adueñarse de la lucha en sí y declarar que ésta "les pertenece", cuando en realidad es al revés: por identificado que te sientas con una causa, jamás de los jamases ésta te pertenece o puedes decir que es tuya; tú perteneces a ella y tú eres una pieza para que esta lucha salga adelante... pero una lucha o una causa no puede ser nunca una posesión, como algunos sostienen. Algunos que, si escuchamos sus discursos, suelen ser siempre los más beligerantes y aquellos cuyo mejor argumento es señalar enemigos con el dedo y echarles la culpa de todo mal. Sin aportar absolutamente ninguna solución (porque consideran que esa no es su tarea, lo cual también es un argumento muy simple) ni ninguna alternativa más allá que manifestar su odio.
Y he aquí la paradoja: muchos de los que buscan sentirse reconocidos por la sociedad y tener los mismos derechos y oportunidades, al mismo tiempo, lo hacen odiando a esa sociedad por no entenderlos. Dicho de otro modo, buscan ser reconocidos y aceptados por una sociedad a la que ellos mismos admiten odiar y no aceptar.


"Quierooo... No, exijooo, que toda esa sociedad formada por malnacidos, hijos de puta, desgraciados y montones de mierda con patas me respete. No solo que me respete; exijo que me acepte y alabe cualquier puta cosa que yo diga o haga, que para eso soy una persona oprimida. Nada más que por eso, a mí se me tiene que dar la puta razón en todo, joder. Y exijo también derecho de pernada. Me apetece follarme por todos los agujeros del cuerpo a las hijas de los opresores para luego darles una paliza y tirarlas a una cuneta. Porque sí, porque me lo merezco."
Este es el nivelito de más de uno y más de dos.


Pero volvamos una vez más al tema, porque tiene miga.
La cosa no termina con unas protestas raciales que, en lugar de producirse solo en Minneapolis, la ciudad natal de Floyd durante varios días, saltan al resto del país durante semanas, no. Un tiempo después, nos enteramos de que, no teniendo bastante con que ciertos grupos se proclamen dueños de la causa e instiguen todo esto (grupos a los que ni conozco, ni sé de dónde han salido, y mucho peor: no sé quién los financia realmente), las protestas saltan al resto del planeta y aquí es donde me explota el cerebro.
Cuando los atentados de las Torres Gemelas en 2001, por ejemplo, sí recuerdo que hubo manifestaciones por todo el mundo en repulsa al terrorismo y, más concretamente, contra la guerra que se avecinaba como consecuencia. Pero fue algo global, en el sentido de que el atentado del World Trade Center no era tanto un atentado como una declaración de guerra contra el estilo de vida occidental. La cantidad de muertes no se vieron como un problema de gestión interna estadounidense, sino como una amenaza a todos y cada uno de los civiles que vivían en según qué hemisferio del planeta.
Cuando los atentados del 11-M en Madrid, fue similar, aunque ya algo más moderado: aparte de nuestros homenajes locales en Atocha, si la memoria no me falla, hubo cientos de muestras de condolencia en todo el mundo en las embajadas españolas.


Tampoco vamos a ser bestias y decir que no se debe homenajear a los muertos. Todo lo contrario, ante espectáculos de barbarie de este tipo, es cuando creo que los humanos (o al menos, los que creemos que la humanidad es algo más que caminar sobre dos patas y limpiarse el culo después de cagar) debemos unirnos por una causa común.


He puesto dos casos más o menos graves, con un elevado número de muertos para hacernos una idea de lo que es la proporción: en ninguno de ambos casos hubo saqueos masivos que duraron varios días; y, fijándonos en el elevadísimo número de muertos, la cosa en ningún momento dejó de verse como un ataque externo. O sea, que lo que les pasó a las víctimas del World Trade Center, Atocha, Londres y, más recientemente en el tiempo, París, Barcelona o Londres de nuevo, se vio como algo que te puede pasar a ti o a mí, independientemente de quién nos gobierne o de las leyes que tengamos.


Esto fue lo que se montó cuando los atentados de Atocha: un número más que considerable de gente saliendo a las calles pidiendo paz y demostrando que no se debía ceder al terror.
Algo que jamás, en la vida, me oiréis criticar.
De hecho, yo mismo estuve en la manifestación que tuvo lugar en mi ciudad y jamás me arrepentiré de eso.


El caso de George Floyd, aunque no deja de ser grave, no puede verse al mismo nivel ni de broma: para empezar, porque es un caso claro de una horrible gestión interna que lleva arrastrándose por un país en especial desde hace ya mucho, y de una cultura que ha dejado claro que tiene muy insertada en su ADN una visión racista del mundo. Manifestarse por ella allende sus fronteras tiene tanto sentido como manifestarse en Suecia por la corrupción de los políticos españoles, o manifestarse en Portugal por el auge de los grupos de filiación totalitarista en Grecia.
Y no lo hacemos porque nos parece absurdo, ¿verdad? Sin embargo, con esto a muchos les ha faltado tiempo para salir a manifestarse en nuestro país, cuando una semana antes esos mismos se reían de la gente del barrio de Salamanca por (atención) saltarse el protocolo de la pandemia por protestar para que les abrieran los grandes comercios.
Yo lo mismo es que no estoy tan chupiguaimente concienciado o es que se me escapa algo, pero saltarte un protocolo por pandemia está mal, y que tengas una causa más chupiguai que el prójimo no te salva de contagiarte. No es un antibalas, como tampoco lo era ponerse una banderita nacional a lo Superman y cantar el himno. Con esto... ¿se me está diciendo que unos tienen derecho a manifestarse saltándose las normas y otros no, dependiendo lo que que simpatice su ideología con la ideología de moda en el momento?


Si acaso, puedo entender las protestas en Francia, donde esto ha reavivado la muerte de un joven negro a manos de la policía.
Y ni por esas, porque los franceses pueden tener todos los defectos del mundo, pero institucionalizar el racismo... puedo equivocarme, pero diría que no es propio de ellos.

Pero ya no hablo solo de manifestarse, lo cual puede estar más o menos abierto a discusión; hablo ya de cómo ha ido degenerando la cosa hasta convertirse en un puto sinsentido. Se ha pasado ya de luchar contra el racismo contra los negros en EEUU para globalizar la movida y hacer una lucha contra la esclavitud a escala "global" (un poco más abajo entenderéis por qué entrecomillo esta palabra) y ya no basta con protestar por el tema de las vidas de los negros al otro lado del planeta, no. Ahora la modita es irte para Bélgica y tirar estatuas de Leopoldo II (monarca del país allá por el s.XIX) porque era un monarca racista. Irse también para estatuas de Colón, a lo largo y ancho del planeta porque algún subnormal insiste en que ese hombre fue un genocida. Esta mañana mismo veo cómo ayer se pintarrajeó una estatua de Cervantes con la leyenda "Asesino" sobre su efigie. Otra de Junípero Sierra tuvo menos suerte y fue abiertamente derribada.


Esto es Londres, ante la estatua de Churchill. Así se recuerda al hombre que impidió que los británicos hoy en día estén hablando en alemán.


Una vez más, el fanatismo y la ignorancia vuelven a rebrotar, y las masas son azuzadas como auténticos rebaños de borregos por vete tú a saber quién, que les ha dicho a quién tienen que odiar, pero ni se ha molestado en explicarles muy bien por qué. Ni puta falta que les hace, porque la gente, ese rebaño de lemmings descerebrados que se arrastran por nuestro planeta, no necesita explicaciones, solo necesita a alguien contra quien cargar su frustración y a quien culpar de la miseria que es su vida. Poco más que animales que caminan sobre dos patas que se contentan con un puñado de mentiras y tergiversaciones para soltar su odio y toda la mierda que tienen dentro de la cabeza. Gentuza miserable que no tiene nada mejor que hacer con su vida que destruir lo que han creado otros, solo porque un desconocido les ha dicho que así serán mejores personas.


Esto, según he podido comprobar, es Edimburgo, ante la estatua de Robert Bruce, el famoso Braveheart, que se enfrentó, irónicamente, a los ingleses.
Ahora los libertoides y los chupihippies le hacen la rosca a los americanitos y a toda esa mierda de superioridad moral.
Triste, viniendo de Escocia, que siempre ha tenido fama de resistir frente a los tiranos.


Y, por supuesto, cada vez que el fanatismo surge, el primero en caer es el arte.
Tiene gracia pensar en ello: mucho putear a los nazis porque quemaban libros, y aquí tenemos a un puñado de anormales que hacen exactamente lo mismo. Con ese afán por reescribir la historia según una ideología de piruletas y unicornios, arremeten contra artistas y personajes históricos por no amoldarse a según qué patrañas modernikis de superioridad moral de s.XXI que les han metido en la cabeza. Muy valientes todos, meándose en la historia para "abolir la esclavitud", pero yéndose a tirar estatuas o a pintarrajearlas con sus Adidas puestas y filmándolo todo desde sus móviles de última generación.

Llamo a esas mierdas con patas hipócritas y me quedo más corto que su cerebro: hay que tener unos cojones como la Basílica de San Pedro de gordos cada uno para protestar contra la esclavitud de hace 200 o 500 años y grabándolo todo con un móvil o escribiendo desde sus ordenadores, como si los aparatos electrónicos que usamos, la ropa que vestimos, o la mitad de los enseres que manejamos no estuvieran hechos por esclavos. Sí, muy valientes atacando la estatua de un rey muerto, pero no teniendo los huevazos de irse a Indonesia o la puta China a cerrar una fábrica a hostias limpias. Es mucho más diver irte siempre a atacar a aquellos que no pueden defenderse.



Pequeño inciso para volver a Norteamérica e ilustrar esta idea: hace unos días, la policía mató a otro hombre negro llamado Rayshard Brooks; este, a diferencia de los demás, había robado un arma táser a uno de los agentes y la disparó contra ellos, por lo que la policía sí usó la fuerza letal de una forma (a mi juicio) razonable, para variar... que tampoco nos vamos a ir al otro extremo y darle besitos a un tío que está disparando a la policía (aunque sea con un táser), no sea que nos acusen de lo que esté de moda acusarnos.
El caso es que, habida cuenta de esto, los manifestantes cogieron y quemaron el restaurante de comida rápida del que venía el fallecido, como si el susodicho restaurante tuviese culpa de aquello.
Y esto encima nos tiene que parecer bien, oye.

Se ha puesto muy de moda propagar la leyenda negra del Imperio Español, diciendo que eran unos violadores y unos genocidas, pero callándose como putas en cuaresma ante las barbaridades perpetradas por el Imperio Holandés, o el Británico. Sí, el Imperio Británico; ese del que proceden culturalmente los estadounidenses, esos campeones del genocidio y el racismo. ¿O es que nadie se ha preguntado por qué apenas quedan Amerindios en el norte de América, mientras que desde Mexico hasta la Patagonia hay, no solo mestizos, sino tribus enteras de indígenas?
La respuesta os la comento, para aquellos que no la sepáis: porque los ingleses fueron unos putos genocidas, y aquí sé muy bien de lo que hablo, porque es una de las cosas que estudié en la universidad: fueron los que infectaron las mantas con viruela y se las entregaron a los indios; fueron los que esquilmaron recursos y mataron bisontes (principal sustento de este pueblo) por diversión. Los que allá por dónde iban, no solo en América, sino también en Egipto, Australia o la India, trataban a los nativos como unos putos lacayos, de los que se reían y humillaban cada vez que podían. Eran los que pagaban por cabelleras de indios muertos como si se tratara de una población de animales que había que contener. Esos eran los ingleses, y de esa gentuza provienen culturalmente los americanos. Los que importan toda la mierda que os coméis a cucharadas y que os creéis a pie juntillas.


"Venga, chaval, es la hora de comerte tu ración de mierda propagandística que putea a los españoles y les echa la culpa de todos los males de la sociedad del s.XXI"


Fue por culpa de auténticos bastardos como Guillermo de Orange, allá por el s.XVII, principios del XVIII, cuando se puso de moda decir que el Imperio Español era el culpable de todo mal. Qué casualidad que esto lo dijera el rey de un imperio rival, ¿eh? Qué casualidad que una estirpe de miserables que legalizaron la piratería en el mar o el esclavismo con negros proveniente de África, de pronto fueran unos santísimos varones que iban por la vida dando lecciones de moral a los demás, acusándonos a nosotros de algo que no era ni cierto.


Este soplapollas traicionó a Felipe II y acabó en el trono de Inglaterra. Para justificar su traición, no tuvo nada mejor que hacer (porque tampoco es que hiciera nada mucho mejor) que deslegitimar al rey que estaba traicionando.
No soy el mayor fan de Felipe II, debo decir. A mí me parece uno de los mierdas más grandes que ha parido madre en este páis... pero si lo vas a poner a parir, hazlo por lo que ha hecho y no te inventes idioteces, campeón.
Si vas a traicionar a alguien porque es un cabrón, no te hace ni puta falta inventarte nada. Y si, pese a todo, lo haces... lo mismo es que tú eres más cabrón que al que estás traicionando.


El genocidio en las Indias. De ese genocidio me río yo, y os cuento por qué: está precioso que un genocida le diga a los demás lo genocidas que son, cuando ha matado a todo Cristo para quedarse con su tierra... pero cuando te coges las leyes españolas de la época, te das cuenta de que todo es un engañabobos para que el más ignorante se ponga su chapita de Unamunito y diga que le duele España, o para que el iletrado de turno diga "Es que ustedes los españoles tienen la culpa de todo".
Mira, no.
Precisamente el Imperio Español, de las primeras cosas que hizo cuando llegó a América fue ayudar a las tribus indígenas, porque no vivían en paz, como dicen, no. Vivían sometidas a los propios imperios locales, que tenían como elevadísima costumbre comerse a sus esclavos o sacrificarlos a sus dioses arrancándoles el puto corazón del pecho mientras todavía latía. No voy a entrar en el discurso de superioridad moral diciendo que eran una cultura deleznable, porque sería ver las cosas por completo descontextualizadas, pero sí diré que NO vivían en paz. Así que eso del pobre indio que estaba jugando al hulahop en la selva, que un buen día vio como un puñado de hombres blancos llegaron para destrozar, arrasar y sembrar la muerte, como que no.
El hombre blanco, en esta zona, lo que hizo fue evitar que otros indígenas destrozaran, arrasaran y sembraran la muerte sobre sus vecinos.
Le joda a quien le joda, miles de personas en Latinoamérica hoy en día le deben su existencia a esos que llaman "monstruos".


A mí me encanta cuando me viene alguien y me dice "Es que tus antepasados hicieron tal o cual en mi tierra".
Ante eso, yo pregunto: "Oye, ¿tu apellido cuál es?"
Normalmente, la respuesta es un apellido español.
Ante eso, contesto: "Entonces, no son mis antepasados; son los tuyos. Los míos se quedaron en España, lo que demuestra que yo viva aquí, y que tú vivas en tu país con un apellido español".
Aun de ser cierto que hubiéramos cometido un genocidio: yo me crié a finales del s.XX, joder. No soy responsable de lo que hicieran mis padres antes de nacer yo, voy a serlo de algo que pasó hace medio milenio.


Pero es que voy más allá. Esclavitud, ¿verdad? Los que hablan de eso, parece que no han oído hablar nunca de las Leyes de Indias, donde se reconoce a los nativos americanos (los llamados "indianos") como ciudadanos del Imperio Español de pleno derecho. De haber sido un imperio esclavista, para empezar, apenas quedarían personas en el planeta con sangre india en sus venas. No habría habido el mestizaje que es innegable en toda Sudamérica (gente con rasgos claramente indios, pero con apellidos españoles como Mendoza o Pacheco), y desde luego no quedarían tribus libres hoy en día, como las que podemos encontrar en Argentina, Perú o zonas del Amazonas que en su día no pertenecían a Portugal... porque los habríamos esclavizado a todos hasta la muerte, o hasta que nos diera por liberarlos, y no fue así.


Indígenas en América del sur,  foto (presuntamente) reciente. Estos son Yanomamis, que viven entre Venezuela y Brasil. Es en la actualidad cuanto están siendo perseguidos... pero han sobrevivido hasta ahora. De ser cierta la leyenda negra, posiblemente no habríamos podido tener ni una foto de ellos, porque no habrían llegado vivos a ella.


Reserva india en América del Norte. A los pocos indios que quedan por allí arriba los tienen viviendo en putos campings.



La propaganda se ha llegado a retorcer hasta el punto de decirnos que nosotros hasta llegamos a traficar con negros, como en la mierda esa que rodó Spielberg de Amistad, según el director, basada en hechos reales (eso sí, no habla de la manipulación ideológica y sensiblera a la que el amigo Steve suele someternos cada dos por tres en sus pelis). Tiene cojones que un país (o dos, si contamos con que los Estados Unidos hicieron exactamente lo mismo después de liberarse del yugo británico, yendo encima de señores ilustrados) que ha ido pisoteando a todo el que pilla, considerándose con el derecho a hacerlo, que se ha pegado como 300 años o más tratando a negros e indios como alimañas y monos, que separase, ya en los años 50 del s.XX, a negros de blancos en sus propias tierras "por seguridad" tenga el cuajo para señalarnos A NOSOTROS con el dedo desde una superioridad moral más falsa que una polla de goma. Esos que tenían a negros secuestrados trabajando en plantaciones de algodón; esos que violaban a esclavas en sus propias casas y tenían hijos de ella, y que encima eran presidentes de los Estados Unidos, vienen ahora a inventarse mierdas y decir que Colón era un genocida.


Aquí, Thomas "Follaindias" Jefferson, uno de los Padres Fundadores de los Ilustrísimos Estados Unidos.
A este no se le llama racista ni se tiran estatuas suyas. Qué cojones, ni se le tose y se le ve como a un santo varón.
Porque con este SÍ que hay que ver las cosas en su contexto.
Los que vienen de otros países, unos tiranos todos y unos monstruos.


Y sigo porque el tema da para mucho. Una de las cosas más guais era decir que los españoles se iban a las Indias a violar nativas impunemente. Que llegaban, se bajaban del caballo, veían allí a la chica maya lavándose en el río y la abrían de patas entre cuatro hasta matarla, y que no pasaba nada.
Pues atentos, que precisamente Isabel la Católica fue la que se encargó de penalizar la violación en las Indias, tal y como estaba penalizada en la madre patria. Aquí entra en juego el expertito en historia de postureo, que es el primero en decirte que la Edad Media era anarquía y que los nobles y los caballeros tenían como misión explotar a diario al pueblo, que vivía comiendo mierda, sin que hubiese ley alguna más que la de la fuerza.
Eso es lo que te dice un ignorante que se ha leído Los Pilares de la Tierra o Juego de Tronos y se piensa que todo lo que sale es verdad, salvo lo de los dragones, que ya canta mucho.
Pues va a ser que sí, que existían fueros y tratados, y penalizaciones bastante severas a aquellos que se los saltaran. Y sí, claro que hubo violaciones en las Indias, como también las hubo en la madre patria o (ejem) el norte de América, que parece que allí arriba eran todos unos putos santos; la sutil diferencia es que nosotros las penalizábamos y las castigábamos, tal y como hacemos hoy en día. Con mejor o peor suerte, con sentencias más justas o menos, pero el concepto aparece en las leyes como algo punible. Mejorable, sí, pero existente. En América del Norte podías violar a una negra o incluso a una india y me contáis si había ley alguna que amparase a esas pobres criaturas. No, porque ni siquiera tenían el estatus de persona, así que por favor, NO ME JODÁIS.


Tampoco soy el mayor fan de Isabel la Católica, ojito. Pero tengo que decir que ella vivió antes que el señor Jefferson y promulgó leyes que el Ilustradísimo Presidente y Padre Fundador de Los Santísimos Estados Unidos de la Puta América de los Cojones, como casi 300 años después, ni se planteaba. Y, con todo lo fanática y nazi que se empeñan en decir que era, en este asunto la historia ha demostrado que era menos racista que algunos que iban de ilustrados.
Al menos ella sí entendía que los indios eran personas, o al menos, ese rango social les atribuía.
En Estados Unidos harían falta siglos para que se entendiera que negros o indios eran también ciudadanos de pleno derecho.
Pero sí, venga, que los españoles somos siempre los que vamos por detrás en todo, que es lo que nos meten con cucharones a diario.


La estupidez continúa y ya no solo veo ataques a figuras ilustres de nuestra historia, como Cervantes, tildado ahora de "Asesino", imagino que por haber participado en Lepanto contra el Imperio Otomano (pelear contra otro imperio que amenaza tus fronteras y tu modo de vida te convierte en un genocida... pues oye, no quiero ni imaginarme lo que pensarán de Viriato), porque por otra cosa... pues como que ahora mismo como que no caigo. Si es por eso, hay que decir que fue tan asesino como aquellos que son prácticamente enrolados a la fuerza en un ejército para luchar en una guerra que no han elegido. Añado que Dios no quiera que a ninguno de estos genios que van por ahí profanando estatuas de artistas mañana los llamen a filas para pelear como sucediera en Vietnam, por ejemplo. Las risas serían tremendas, cuando todos estos guerreritos sociales volvieran a casa después de haber vivido mil atrocidades y otros guerreritos sociales se dedicasen a escupirles a la cara en el aeropuerto.
Debo decir que el que haya profanado la estatua de Don Miguel, aparte de ser un analfabeto, un vándalo, un borrego y un soplapollas, posiblemente es hasta antisemita. Muchos estudiosos sospechan el origen judío de Cervantes, así que ponerle una pintada acusándolo de nazi, como he visto, es un doble combo de déficit cromosomático galopante.



¿Queréis que hablemos de antisemitismo? Venga. Os paso aquí las fechas de expulsión de los judíos en Europa:
España: 1492
Francia: 1182 (la primera), seguida de otras en 1306, 1321 y 1394
Inglaterra: 1290
Austria: 1421
Ducado de Parma: 1488
Ducado de Milán: 1490.
No fuimos los últimos en hacerlo (eso corresponde a Orán, en 1669), pero desde luego que no fuimos los primeros. Ni los únicos. Después de 1492, al menos otros 10 reinos lo harían también.
Y esto sin meterme en los pogromos, en los cuales los rusos fueron auténticos maestros, sin olvidar a polacos, rumanos, o incluso argentinos.

Otros tantos están cayendo en esta pantomima "global" (supongo que con lo que dije de China e Indonesia entendéis por qué lo entrecomillo) son gente como Churchill, que también tuvo ciertas caídas racistas, según dicen, pero que nadie ve que precisamente luchó para que el racista más gordo de todos no se quedase con Europa; sin embargo, no veo que ninguno de estos tontos del culo se vaya contra Lincoln que, lucharía contra la esclavitud, sí, pero tiene registradas declaraciones donde en caso alguno aceptaba el matrimonio de negros y blancos por considerar "inferiores" a los primeros. Fíjate cómo se putea al Imperio Español por algo que no hizo, pero se barre debajo de la alfombra con los padres fundadores de una patria de hijos de puta.


“I am not, nor ever have been, in favor of bringing about in any way the social and political equality of the white and black races … I am not nor ever have been in favor of making voters or jurors of Negroes, nor of qualifying them to hold office, nor to intermarry with white people; and I will say in addition to this that there is a physical difference between the white and black races which I believe will forever forbid the two races from living together on terms of social and political equality. And inasmuch as they cannot so live, while they do remain together there must be a position of superior and inferior, and I as much as any other man am in favor of having the superior position assigned to the white race.”- Abraham Lincoln, texto extraído de Los Debates entre Lincoln y Douglass, hacia 1858.

Traduzco:

"No estoy, ni he estado nunca, en favor de traer en caso alguno la igualdad política y social entre blancos y negros... como tampoco he estado en favor de que los negros voten o sean miembros de un jurado, ni de cualificarlos para que tengan puestos importantes, ni de casarse con gente blanca. Y añadiré que hay una evidencia física entre blancos y negros, que creo que prohibirá siempre que vivan en términos de igualdad política y social. Y no pueden convivir así, mientras lo hagan debe haber una posición de superior e inferior, y estoy a favor de que la posición superior sea para la raza blanca."

Pero no, las estatuas de este fulano tampoco se tocan, porque a este sí hay que verlo en su contexto.
Claro que sí.
Claro.
Claro.


Hijos de puta que abren campos de concentración cada vez que les da la gana, sin que la comunidad internacional les tosa, véase Guantánamo... pero es que pocos se acuerdan ya de los campos de concentración que se abrieron tras el ataque de Pearl Harbor, cuando se detuvo ilegalmente a miles de ciudadanos japoamericanos (o sea, americanos de nacimiento y de pleno derecho, pero de origen japonés, o bien los japoneses de origen, pero nacionalizados como americanos) como sospechosos de posible espionaje en favor de Japón. Y no quiero ni pensar en la cantidad de chinos, coreanos o asiáticos en general que fueron a parar a estos campos porque los tomaron por japoneses.
Y esto no fue en la Edad Moderna, fue entre 1942 y 1948.


Quizás el próximo paso sea borrar fotos como esta de archivos y bibliotecas para que los hijos de puta estos puedan decir que nunca hicieron nada malo y la culpa pueda ser siempre de los demás.
Y sí, los llamo hijos de puta una, mil y las veces que haga falta: un país que detiene a gente solo por su raza, sin haber cometido delito alguno es un país dominado por hijos de puta.
Pero si encima ese país va de santo y se dedica a señalar con el dedo a los demás por lo racistas que son, cuando no han hecho ni la mitad, ya no son solo unos hijos de puta.
Son unos hijos de la grandísima puta y yo me cago en ellos, en sus putas madres, en sus putos padres y en toda su puta estirpe.


La cosa es que da igual, aquí tenemos una nación dominada por hijos de la grandísima puta, que se piensan que sentarse en el Despacho Oval les da derecho a ir jodiendo al prójimo, invadiendo países, amenazando o asfixiándolo económicamente con bloqueos, y que encima los demás tenemos la culpa de algo que pasó hace más de 500 años y que encima no fue ni como ellos lo venden. Esa es la nación que nos está metiendo mierda todo el santo día, haciéndonos sentir culpables de cosas que, aun en el caso de que hubieran sido ciertas, ya no son nuestra responsabilidad. Hace mucho que dejaron de serla: las colonias españolas se fueron independizando a lo largo de todo el s.XIX y desde entonces se gestionan ellas solitas. Han tenido más de 200 años para ponerse al día y los problemas actuales que puedan tener (corrupción, guerrillas, narcotráfico) en absoluto pueden achacarse a un Imperio del que se independizaron hace dos siglos.
Sin embargo, muy poca gente se pregunta por qué esos países, con toda la riqueza de recursos que poseen, jamás levantan cabeza. Nadie parece preguntarse quién arma y entrena a todas esas guerrillas, o quién es el que compra la mayor parte de la droga que venden sus narcotraficantes, incentivando así su hegemonía.


"Buenos días, ¿ha oído hablar de nuestro paquete de oferta para luchar contra el comunismo?"


No, es muchísimo más fácil seguir el hashtag de la semana, ponerte una chapita y quedar con tus colegas para tirar la estatua de alguien que te han dicho que es malo, aunque no hayas visto un libro de historia ni por el forro y no tengas ni pajolera idea de quién es. Es mucho más guai y muchísimo más valiente, dónde va a parar, cagarte en alguien que ya está muerto y no puede defenderse, que en irte para que el que construye tu ordenador o el móvil desde el que te haces los selfis. Del que fabrica tus Adidas o tus Calvin Klein. Es cojonudo ir de revolucionario por la vida, con tu puñito en alto y recitando las consignas que te han metido con cucharón y que ni siquiera entiendes realmente, antes que resistir de verdad y luchar contra problemas que son reales.
Vais de libertadores, pero si le preguntaseis a cualquiera de los esclavos que viven para trabajar hoy en día, os dirían que sois unos soplapollas. Que no habéis hecho una puta mierda para liberar a nadie. Que a lo único a lo que os habéis dedicado es a saquear (lo cual propicia que los esclavos tengan que trabajar aún más para recuperar la producción, muy inteligentes, chicos) y a haceros fotitos para que todo el mundo os vea. A intentar reescribir la historia en lugar de crear historia para un futuro mejor.


"¡Que no, leches, que la historia es la que es! ¡Que reescribirla al final acaba trayendo más problemas! ¡Que al final siempre pasa lo que pasa, que llega uno, la reescribe creyéndose que así está mejor... y acaba haciéndola a SU conveniencia!"


Lo único que os diría ese esclavo es que vuestra revolución es la de la hipocresía. Que no sois más que los borreguitos de alguien que ni sabéis quién es, que os está manejando y no sabéis ni por qué. Que lo que hacéis no importa una mierda, ni a los que se supone que estáis salvando (bien porque hace siglos que murieron, bien porque están en otros países que os importan un huevo), ni a los que os están dirigiendo.
Alguien dice "Mierda" y vosotros decís "Amén".


"Venga, otra cucharadita más de mierda. Una por paaapaaaa...
Oootraaa... por maaamaaa..
Esta otra, por las vidas de los negros que hace tres días te importaban una mierda...
Esta otra, por los pobres indígenas...
Y AHORA VETE A QUEMAR UNA BIBLIOTECA, HIJO DE PUTA"


Entretanto, seguramente, alguien estará ya orquestando nuevos lemas, nuevas consignas. Estará esperando al próximo mártir para azuzaros como fieles perros. ¿Cuál será el próximo objetivo? ¿Quemar bibliotecas, porque los libros los escriben los opresores? ¿Arrasar con el cine, porque no os sentís lo bastante representaditos o dicen palabritas feas que ofenden vuestros sentimientitos? ¿Destruir museos, porque no van con la ideología de robots subnormales que estáis aceptando a diario?
Contadme, mentes privilegiadas, ¿así es como estáis salvando el mundo, tapándoos los ojos ante lo que no os interesa y tapándoselos a los demás para que vean solo lo que queráis que vean? ¿Esto es por lo que tenemos que daros las gracias para que vuestro ego sufra una erección?
Lucháis por la libertad, decís, pero a lo que os dedicáis es a aniquilar todo aquello que os han dicho que no os gusta.


"Después de la pausa publicitaria, os informaremos de lo que os gustará esta semana y de la ideología que tenéis que abrazar con vuestra vida. Y tras eso, la lista de gente a la que hay que odiar y vapulear en todas las redes sociales. Tomad nota, porque si no participáis en el linchamiento, como siempre, se os considerará simpatizantes y seréis linchados vosotros también".


Lucháis por la gente, sí, pero por gente muerta por la que ya no podéis hacer nada, mientras ignoráis a  los vivos, mirando para otro lado y aprovechándoos de ellos.
Vais de héroes, pero hasta ahora lo único que habéis demostrado es una constante apología del odio y la violencia. Encima, desde la ignorancia y la hipocresía.
Vais de librepensadores pero os estáis comiendo toda la propaganda que cae en vuestras manos, estáis repitiendo consignas como papagayos. Atacáis sin pensar, al que os señalan con el dedo. Os sueltan cuatro datos mal contados y os los creéis.
Os creéis unos justicieros, pero vuestro sentido de la justicia se basa en demonizar al que os venden como "El enemigo" e ignorar las burradas que perpetran aquellos que defendéis.
Y os vais cada noche a la cama pensando que, con gente como vosotros, el mundo será un lugar mejor.
Pues con "libertadores" como vosotros, que los dioses nos pillen confesados, en serio.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Escupiendo Rabia- Anatomía de un confinamiento (IV): Colectivos de putos ignorantes



La desescalada continúa, con más o menos una mitad del país pasando de fase, mientras que la otra tiene que tomar nota de las cositas que tiene que ir mejorando. Nada nuevo bajo el sol, que nuestra nación se divida en dos una vez más... esta vez se divide, ya no entre gente de izquierdas o de derechas. Cuando hablamos de una emergencia sanitaria, queda claro (o debería quedar claro) que un virus no entiende ni de ideologías, ni de identidades, ni de territorios, ni de supremacismos de ningún tipo.
Entre lo que sí entiende es entre la gente que toma precauciones y los putos descerebrados que se toman el brazo entero cuando les dan un dedo. Sí, hablo de nuevo de todos esos soberanos soplapollas que se pensaron que la desescalada supuso la derrota definitiva del virus y se fueron de botellón, a la playa o a hacer el gilipollas sin absolutamente ninguna precaución.


Esto es mi ciudad. Pueden pareceros dos fotos sacadas de contexto, pero es que en mi propia calle he llegado a ver esta actitud. Y van llegando más y más fotos.
¿Que luego hay gente que está respetando las medidas? Sí, y mucha.
Pero por culpa de la gentuza que se está tomando esto a cachondeo, seguiremos enterrando gente.
Y tardaremos más en salir.
Y si estuvieran desinformados, pues todavía, pero es que nos sale información por las orejas diciéndonos QUE NO PODEMOS RELAJARNOS.
Mi valoración de esto, estrictamente personal, que podéis o no compartir: si saben que pasarse las medidas por el forro los arriesga a ellos y a otros, lo hacen y les da igual, son unos hijos de la grandísima puta.


Pero ojo, que estos no son los únicos idiotas que están surgiendo hasta de debajo de las piedras. Ojalá, pero no: parece ser que los mongolos y los que parecen hijos de hermanos se multiplican como putos herpes genitales. Porque víricos son tanto o más que el COVID (que ya es decir) y tocan los cojones de una forma que resulta ya vergonzosa.

Véase el caso de los tontos del culo que están diciendo que el COVID no existe y que no es más que un experimento social. Que es mentira que haya muerto gente, que todos y cada uno de los informes que van llegando son una invención y que en realidad esto es para tenernos distraídos.
Mira, macho, no me jodas.
Que aquí el geniecillo conspiranoico no conozca a nadie que haya muerto o haya sido contagiado no quiere decir que no exista, ni que los demás no conozcamos ningún caso. A mí entorno cercano, por ejemplo, no le ha afectado (que yo sepa), pero eso no quiere decir que yo no haya oído de gente cercana a amigos que sí haya muerto.
Y antes de que algún anormal quiera cuestionar esto, sí: conozco bien a mis fuentes, y no: no trabajan para el sistema de una forma tan implicada como para que el presi les haya escrito diciendo que propaguen falsas noticias sobre muertos, así que vamos a dejarnos ya de payasadas.


"Llo en ezo no creo, to hes mentira"
Bueno, que tú no creas no quiere decir que no exista.
Esto no es Harry Potter, donde no pronunciar el nombre de algo que no te mola lo borra de la existencia.


Amparándose en un más que cuestionable derecho a la libertad de expresión, todos y cada uno de estos anormales, que hace dos meses estaban en casita tan acojonados por no pillar el coronavirus como el que más, ahora asoman la patita por las redes sociales diciendo que todo es mentira. Sí, ahora que el riesgo es menor y que las muertes y los contagios, por suerte, están descendiendo. Cojones como los del caballo de Espartero, y un morro como el cemento.
También pueden argumentar la excusa de que si salían los detenían los perros del poder, que queda súper antisistema y de guerrillerito de sofá.
Y de puto soplapollas, ya de paso.

Lo más fuerte de todo esto ya no es que suelten todas estas lindezas cuando todavía estamos enterrando víctimas, no. Lo que me parece asquerosamente vergonzoso es que las sueltan sin absolutamente ninguna evidencia que respalde estos argumentos. Lo único que sueltan, esgrimiéndolo como un yonki una navaja es el manido y trillado ya "Despertad".
¿Que despertemos de qué, panda de retrasados? ¿Del poco sentido común que nos queda? ¿Lo dejamos todo y os seguimos a vosotros con vuestras teorías de mierda, que sonrojarían al puto Iker Jiménez?



De hecho, ni el puto Iker, al que le gusta más una conspiración que a un servidor unas tetas copa D, ha negado el virus.
Algunos es que son más ikeristas que el propio Iker.


Y es que es muy triste que un puñado de desgraciados que quieren notoriedad en el mundillo de las redes sociales empiecen a inventarse mierda solo para que otro puñado de desgraciados les dé una palmadita en la espalda; también cabe, para mayor sonrojo todavía, que encima lo hagan por buscar bronca, o causar disensión en una sociedad que, en líneas generales, estaba siendo bastante concienciada y luchando por una causa común.
Supongo que algunos, con tal de nadar contra corriente, hacen lo que sea y dicen lo que sea. Porque tienen que sentirse especialitos y diferentitos, diferentes del rebaño humano que les mira como apestados.


"Nadie piensa como yo. Soy tan diferente. Soy tan guai".
Nadie piensa como tú porque tienes el cerebro lleno de mierda. Y no eres diferente por tener ideas mejores, sino porque son a todas luces ridículas.


Esto, para ir argumentando un poco, aparte de cagarme en la madre de la imbecilidad humana, parte de un principio falaz tan gordo como el cipote de un cachalote, que es considerar que todo lo que sea un pensamiento colectivo es erróneo por definición, así como creerse que por pensar diferente uno está en lo cierto.
Eso no es ser un librepensador, es ser un gilipollas.
No eres más librepensador por oponerte a TODO lo que piensa la mayoría, alma de cántaro. Lo eres cuando niegas que la mayoría tenga automáticamente la razón en todo por ser mayoría.
Dicho de otro modo, que la mayoría piense algo puede ser correcto o no, pero ni es correcto ni deja de serlo por definición. Y que tú lleves la contra a cosas que ya se han demostrado como evidentes y asumidas, sin aportar pruebas o argumentación de ningún tipo, no te convierte en ningún sabio. Lo que te convierte es en un puto ignorante que no sabe ni dónde tiene la puta cara.


"Tres por dos es igual a siete. Yo suspendía matemáticas, pero como tengo derecho a opinar, pues oye, lo digo y me tenéis que dar la razón, que estáis todos dormidos y viviendo en Matrix".
Lo sentimos, algunos antes que coger e inventarnos unas reglas matemáticas nuevas para que a un tonto del culo se le suba el ego, preferimos ajustarnos a las ya existentes y considerar que el tonto del culo es tonto del culo y punto.
A ver si ahora tenemos que andar ajustando la realidad entera para que un puñado de ignorantes y analfabetos no sientan vulnerada su autoestima.


Para algunos, este principio de búsqueda de la verdad parece saberles a poco y optan por algo que se mea en el principio de cualquier principio científico, de toda lógica y hasta de cualquier rasgo de una inteligencia superior al nivel del Neanderthal. Lo explico de forma resumida, pero para entendernos, el planteamiento científico (o, en líneas generales, el de la búsqueda de una certeza, lo que nos adentraría incluso en disciplinas como la filosofía) consiste en tomar una serie de datos y plantear según qué hipótesis que, por medio de un análisis más exhaustivo, llegar a algo que puedas tomar como una conclusión. Dicha conclusión NO es necesariamente la realidad, pero sí te acerca a una idea más o menos razonada en la que basarte, quedando siempre abierta la posibilidad de añadir más datos en el futuro para poder confirmar o refutar la idea. Dicho de otro modo, se analiza la realidad y se saca una conclusión más o menos evidenciada de ella.



No hace mucho, individuos de este calibre sostenían teorías tan alucinantes como que los negros eran genéticamente inferiores. Y también se escudaban en sus libertades, y en argumentos como que aquellos que sostenían que sus teorías eran aberrantes y enfermizas les coartaban sus derechos y los perseguían.
Algunos de ese palo siguen existiendo hoy en día, pero no llevan togas blancas.
No voy a decir que los pseudocientíficos de hoy vayan por la vida pidiendo ejecutar negros o lo que sea, o no todos al menos... pero sí voy a decir que pecan exactamente del mismo nivel de ignorancia.


Lo que hacen aquí los genios es justo al revés: plantean una conclusión y tergiversan lo que se les pone por delante, o bien niegan lo que no les interesa para que la realidad se amolde a ella. Aquí podemos incluir a lumbreras como los antivacunas o los terraplanistas. Seres que, tras ciertos siglos de evidencias, ahora vienen refutando cosas que ya teníamos tan asumidas tras una literatura científica más larga que la polla de Nacho Vidal.
¿Tienen ellos alguna sola evidencia que refute cálculos matemáticos, estudios científicos y evidencias empíricas?
Oh, sí, claro que la tienen: esa evidencia se llama "Te están mintiendo, abre los ojos". Consiste en un razonamiento mamporrero, basado en hablar desde la total y más absoluta ignorancia y apelar a la presunta ignorancia de los demás, pero sin aportar nada más.


Algunos parece que no han superado que Expediente X se cancelase.


Genios como estos son los que están diciendo que el COVID es mentira y que en China nunca murió nadie. Que la OMS está comprada por vete tú a saber quién y que los gobiernos se están poniendo TODOS de acuerdo para tenernos en casa... sin consumir y sin producir.
Vamos a analizar esto, porque el planteamiento tiene miga:
En un mismo país, gobiernos de izquierdas no se ponen de acuerdo con gobiernos de derechas. Si nos movemos más allá de las fronteras, tenemos que cada país hace las cosas sin importarles joder al prójimo. Tensiones diplomáticas que de vez en cuando estallan porque algún mandatario se ha calentado el pico y ha dicho algo que no debía. Todos y cada uno de los países de este planeta llevan desde hace mucho, mucho, buscando la manera de producir más. Generar más riqueza y competir con los demás. Aunque en muchos casos suponga empobrecer a la gente de a pie, ningún país opta por enriquecer al país en sí mismo. Incluso en el caso de que la riqueza esté concentrada en oligarquías o grupos corporativos, necesita siempre mano de obra que trabaje para él, que recoja la materia prima, produzca y comercie. Que ofrezca a mano servicios para que esa maquinaria industrial funcione.
Pues bien, todos esos, a lo largo y ancho de cinco continentes, independientemente de ser de izquierdas o derechas, o de los intereses económicos o políticos que tengan (que no son pocos), resulta que se ponen de acuerdo para:

1. Inventarse la noticia de un virus, ojo, sin que NINGÚN país diga "Eh, yo paso de esto y lo vamos a desmentir públicamente". No, desde Rusia hasta Estados Unidos, pasando por Alemania, China, Japón, Irán o Australia han estado de acuerdo en esa existencia. Sobre el origen no tanto, pero eso sería ya entrar en otro tema. Ninguno, insisto, NINGUNO ha negado nada, pese a tener sistemas políticos diferentes e incluso estando enemistados unos con otros de formas prácticamente insalvables.


"Pues hala, ya está decidido: todos de acuerdo en inventarnos un virus y así joder nuestras propias economías para hacer un experimento social. La peña va a flipar con esto BUAJAAAJAJAJ"


2. Detener sus economías y dejar de producir. Insisto, ni el país más comunista del mundo querría que sus obreros dejaran de producir, aunque fuera para autoabastecimiento. Lo que interesa es tener a la gente trabajando y, en el caso de los países de índole capitalista, consumiendo a lo bestia. Es lo que ha dado dinero, y seguirá dándolo hasta que alguien tenga una idea mejor (y no se lo carguen por joderle el cotarro a los que mandan)

3. Tener a la gente en casita vigilada. Esto ya es la estupidez padre: en un mundo globalizado y dominado por las altas tecnologías, no necesitamos estar en casita para que nos vigilen o nos controlen. Precisamente los gobiernos y las corporaciones han puesto a nuestra disposición aparatos con los que hacerlo cómodamente para tenernos registrados, vigilados y saber hasta lo que hemos desayunado. Lo más guapo es que no necesitan meternos en campos de internamiento para tatuarnos códigos de barras: nosotros mismos vamos a las tiendas de aparatos electrónicos y los compramos voluntariamente. Qué coño, hasta acampamos para tener el más moderno en cuanto éste sale al mercado. Sumemos a eso el auge de las redes sociales, que chupetean nuestros datos y los venden al mejor postor mientras nosotros nos hacemos selfies en la churrería del Tío Manolo y se lo cascamos a todo el planeta por Jincagram. Así que ya me contaréis la payasada de tenernos en casa para tenernos localizados.


"¡SOY EL PRIMERO EN MANDAR SU INTIMIDAD A LA PUTA, REGALÁNDOSELA A DESCONOCIDOS PARA QUE ME HAGAN SPAM, Y VOSOTROS NO! ¡YIIIJAAAAA!"


Y esto, así contado, sin una puta evidencia, yo me lo tengo que creer porque resulta más lógico pensar eso que el hecho de que ha habido un virus que ha mutado y ha empezado a propagarse. Porque claro, la gripe no muta, ni tampoco el resfriado común. Ni otros virus, como el ébola o la malaria, tampoco se propagan pudiendo causar pandemias, no. Según aquí los virólogos de chichinabo, los virus ni se propagan ni son mutables. Son, según leí por parte de un iluminado, respuestas del propio organismo ante las ondas electromagnéticas del 5G, tal y como denuncia este artículo. Por cierto, que os recomiendo que lo leáis entero, incluyendo las preguntas de sentido común que desmontan sin despeinarse las teorías de la conspiración. Volviendo a la teoría en sí, aquí el genio que la suelta parece saber más que nadie aunque no haya pisado una puta facultad de biología o medicina. Nótese algo muy importante: los que tienen este tipo de teorías casi siempre suelen ser anónimos, o se basan en pseudocientíficos a los que nadie ha reconocido como tales. Joder, conozco yo a médicos y sanitarios que no se atreven a decir cómo funciona exactamente el virus, porque todavía es algo muy nuevo y ya tenemos a uno que, con un teclado y sus huevos toreros, ya nos dice que de virus nada, que es una cosita que tenemos nosotros en el organismo.



Esto no es nuevo. Ya ha habido gente negacionista del SIDA, y no es que hayan dado un gran ejemplo: los más beligerantes postulantes de esa teoría acabaron en la tumba... infectados de SIDA ellos solitos.
Un ejemplo en nuestro país, sobre estas líneas, Andreas Faber Kaiser, un ufólogo de estos que tienen la respuesta para todo pero que no aportan un coño que sirva como evidencia. Negaba el SIDA y murió de él, tras haber estado asegurando que los retrovirales (la lucha más fuerte contra el síndrome que se conoce hasta la fecha) eran  por completo inocuos.
Su irresponsabilidad fue enorme, mucho más allá de su derechito a expresarse libremente: No, amigo, si te inventas las cosas e incitas a la gente a que no tome medidas que pueden salvar su vida no ejerces derecho alguno. Cometes un fraude y un delito contra la salud.



Genialidades como esa y como decir, en el mismo discurso, que nos tienen engañados y que todo es un invento de las farmacéuticas. Pues claro que sí, campeón: las farmacéuticas están haciendo su agosto en vacunas, ¿verdad? Dos meses sin sacarla y contando, porque posiblemente, de encontrarla tardarían un año. Si esto es un plan empresarial, debo decir que es el plan empresarial de mierda más grande que me he echado a la cara, os lo digo en serio: ¿qué corporación invertiría una pasta en investigar una vacuna que se supone que la está beneficiando, para no sacarla hasta más de un año vista? Es decir, si el plan es enriquecerse con ello, así contado, no le rindo la ganancia. Y si ahora venís a decirme que se van a enriquecer vendiendo mascarillas... por favor. Más gana Nike al año vendiendo camisetas del puto Messi, que te las cobra a millonada. Las compráis como idiotas y nadie se plantea una conspiración a gran escala; se tienen que fabricar mascarillas a marchas forzadas porque nadie previó tal demanda y ya estáis viendo un plan. Pues joder, para tenerlo pensado desde el principio, ya podían haber contratado a más gente en sus fábricas. Qué coño, podían haber abierto más fábricas de mascarillas unos meses antes y no se hizo. La evidencia es que la demanda de mascarillas apenas se está pudiendo cubrir de una forma tan eficiente como se querría.
Un plan cojonudo y bien previsto, sí señor.


—Bueno, a ver, ¿cómo va nuestro plan de propagar una enfermedad falsa para ponernos las botas?
—Pues ahí va, señor presidente.
—¿Tenemos lista ya la vacuna, para luego venderla a precio de oro?
—No, los chicos del laboratorio dicen que un año, año y pico para tenerla medio lista, sin contar las pruebas de verificación.
—Um, eso parece un contratiempo... ¿Y qué tal las mascarillas? ¿Las tenemos listas para cuando se suelte la noticia de la enfermedad y hacer nuestro agosto cuando la gente las pida?
—Pues... tampoco. La producción es la misma.
—¿Y tampoco tenemos más fábricas para producirlas a lo bestia para cuando la gente se vuelva histérica?
—No, señor presidente.
—¿Y estáis seguros de que con este plan nos vamos a hacer de oro?
—Completamente, señor presidente.


Es el discurso típico del antivacunas, que se ha pasado años y años haciéndose el guai y sintiéndose super especialito y super diferentito a los demás, hasta que alguno ha visto cómo su hijo ha cogido el sarampión o algo más gordo y la criatura, que no tenía culpa de nada, ha estado a punto de irse para el otro barrio solo porque sus papis querían ser diferentes y sentirse superiores a los demás. Entonces sí han venido las lagrimitas y los autos de confesión: "Nos sentimos engañados", he llegado a escuchar a alguno de estos perfectos imbéciles, que han contado ya con cuarenta o cuarenta y pico años de vida para, digamos, caer en la cuenta de que no es que los hayan engañado: es que ellos quisieron dejarse engañar para ir por ahí con su superioridad moral a decirle a los demás lo equivocados que estaban. Porque, según genios que andan por ahí sueltos, las vacunas son eso, un invento, y da igual que la puta Unicef (entre otros, como la OMS) diga lo contrario. El argumento se convierte ya en un mantra, que se repite ya como un disco rayado: que todos mienten, que todos están comprados, que todos se equivocan, y que un señor con un portátil que se mea en todo estudio habido y por haber tiene razón... pues porque es un señor solo que va contra corriente y oye, eso mola que te cagas. Eso es lo que le da la razón, aunque se demuestre que sus estudios están manipulados, que ni siquiera cita fuentes en condiciones o que usa una metodología poco transparente o carente por completo de ética científica.



Con ciento y pico de años desde el descubrimiento de las vacunas, con una literatura científica extensa, con millones de estudios,  millones de investigaciones para ir produciendo vacunas con las que reaccionar ante nuevas amenazas y, muy especialmente, con un brutal descenso de la mortalidad (amén de un consiguiente aumento de la población) desde su descubrimiento, el que quiera ver que las enfermedades víricas son mentiras para negociar con medicamentos inocuos es porque le da la puta gana.
Y ahora me contáis otra milonga para explicarme la superpoblación que estamos sufriendo a causa de la baja mortalidad infantil en el primer mundo.

Uno de estos putos subnormales que te niega el COVID es capaz de decirte, en el mismo discurso (y no me lo invento, por desgracia: lo leí hace un par de días y yo estaba ya entre la risa floja y estampar mi dispositivo contra una pared) que todo es mentira. Que los virus son mentira, que la tierra es plana y que cosas como el centro de la tierra son creaciones CGI para hacernos creer que vivimos en un planeta redondo.
Porque claro, parece ser que hay un increíble beneficio económico en ocultarnos la planicie de la tierra, dónde va a parar... y no es de soberanos idiotas soltar mamarrachadas dignas de puto ignorante como que Copérnico mentía y que los cálculos matemáticos que sacan el radio de la tierra son por completo erróneos.
Porque aquí un tonto con opinión sabe más que Copérnico o, qué coño, que cualquier matemático, físico, astrónomo o ingeniero, en general.
Claro que sí.
Pues claro que sí, joder.


Claro, todo el mundo sabe que Copérnico murió siendo uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, porque gracias a su teoría geosférica llegaron los Illuminati y le soplaron tal subvención que no necesitó trabajar más en su puta vida.


Es en este último punto cuando mi sentido de la democracia se va por el desagüe del váter y me planteo que, si yo estuviera al mando, le quitaba el derecho al voto a semejante imbécil.
Si existe algo lo bastante exacto en esta vida, son las matemáticas, ¿vale? Algunos sostienen que realmente son la única ciencia exacta, y que gracias a ella se pueden formular las bases que explicarían la realidad que conocemos. O la explicarían, hasta donde llega nuestro conocimiento actual, por supuesto.
Que un gilipollas venga diciendo que las matemáticas fallan solo para poder ponerse la chapita de rebelde de la ciencia y de antisistema me dan ganas de irme al cuarto de baño y lanzar un zurullo de kilo y medio en homenaje al cerebro de aquí el expertito. Eso, por no tener la oportunidad de amarrarlo a un potro de madera, abrirle la boca, fijársela con unas tenazas y echarle el zurullo de kilo y medio por el gaznate hasta que se ahogue en mierda.


Allá vamos, que hoy he comido estofado.


Y es que el narcisismo de estos mandriles está a la par de una ignorancia supina. Gente que parece encima negar, ya no solo la redondez de la tierra (lo que es fuerte, porque te traslada al s.XV, y hasta la Iglesia, que se dice pronto, reconoció hace ya la tira que estuvo equivocada en este punto), sino en negar principios como la gravedad o cualquier otra cosa que no encaje con su modelo chupiguai de piruletas de Mundodisco. Gracias a esto, se escudan en decir que todo es mentira: porque como, según ellos, la gravedad no existe al no haber un centro de la tierra, ni la luz puede curvarse ni tampoco el agua.
Insisto, toda esta sarta de estupideces, sin un solo cálculo matemático que pueda refutar a los realizados por Erastótenes (corroborando teorías postuladas por Platón, Heródoto, Diógenes Laercio, Pitágoras o, según algunos, Parménides o Hesíodo), o incluso al péndulo de Foucault. Hay otros experimentos incluso más sencillos que aportan pruebas, pero aquí los iluminados se limitan a refutarlos diciendo que son mentira y ahí se quedan. En todo caso, puede aparecer uno de estos listillos de poca monta, cogiendo dichos cálculos y rehaciéndolos a imagen y semejanza de su imbecilidad congénita: esto es otro principio anticientífico, consistente en que, si quieres refutar una teoría, saca una más ajustada, más correcta y más precisa; si para refutar una teoría usas la misma teoría, no solo estás dando la razón a lo que quieres refutar, reconociendo que funciona; es que tú mismo estás quedando como un científico de mierda.


—Vale, pues acabo de demostrar que las matemáticas se equivocan y que 2+2=22.
—Hostia, ¿y cómo lo has hecho?
—Pues primero he sumado 2+2. Me ha dado 4, luego me he sacado un coeficiente del sobaco, por el cual he acabado haciendo la raíz cuadrada de 4, que me da 16. Luego he aplicado un segundo coeficiente sobaquero, por el cual he tomado el 2 original y lo he elevado al cubo, lo que me da 6. Lo he sumado y ahí tienes el resultado.
—Pero originalmente te daba 4.
—Emmm, sí. Pero es que mi coeficiente...
—¿Pero te daba 4 o no?
—Bueno, sí, pero al final no.
—Pero has partido del supuesto de que originalmente da 4. Y si tenemos en cuenta de que el principio de la suma es la base para principios como el de la multiplicación y la potencia, acabas de reconocer que la suma de 2+2 =4 es correcta. Solo la has tuneado para que te dé el resultado que tú querías.
—No me estás escuchando. El resultado final dice...
—Dice que, bien eres un mentiroso, bien eres un gilipollas.


Volviendo al tema del COVID, pues a ver, este tipo de aseveraciones resultan incluso más peligrosas, porque si dices que la tierra es plana simplemente quedas como un pobre ignorante que va de iluminado; pero si dices que esta pandemia es una conspiración para que la gente baje sus vibraciones (sea eso lo que sea) al confinarse, el siguiente paso es alentar a la gente que no tome medidas de seguridad algunas y que haga su vida normal como si no hubiera pasado nada. De eso a recomendar que se inyecten lejía, como hizo el Líder de la Estupidez Congénita, pues está al mismo nivel de imprudencia.


"Pero tengo mucha pasta. Si tengo pasta puedo alterar la realidad para que se ajuste a lo que me sale a mí de los cojones".
Sí, hijo, sí. Como si no te fueras a morir algún día, como todos los demás.
O como si por tener dinero los demás no te fuéramos a ver como un subnormal.
Con dinero, pero un subnormal, a fin de cuentas.


Otra cosa sería si me dijeran "Oye, con esto del COVID es verdad que se están imponiendo unas medidas de vigilancia que dan miedito, y a ver si las van a relajar cuando esto termine". Pues oye, ahí sí que estoy de acuerdo, porque ya me consta lo atractivo que puede ser un poder casi absoluto como ese y sí, da miedito. O si me dices algo más chungo, que es que esas medidas de vigilancia ya estaban (véanse las famosas escuchas del amigo Obama a civiles, por ejemplo) y que esto está sirviendo para normalizarlas y que la gente las acepte de una forma más sumisa. Pues a eso sí, digo que tampoco es algo que me resulte raro. Yo soy de pensar que el poder es el poder, y que la ocasión la pintan calva para metérnosla doblada. La evidencia... bueno, ha habido ya tantísimos cambios de leyes que nos han ido recortando derechos poco a poco, que lo difícil me parece encontrar evidencias en contra. Pese a todo, podríamos decir que esto entra en materia de debate.


Esta sutil metáfora representa a nuestra privacidad (la vaca) y su relación con las grandes empresas de software, las empresas de comunicación, los servicios de inteligencia y otras grandes corporaciones que hacen caja y trafican con nuestros datos (el toro).
El toro lleva dándole a la vaca desde que se empezaron a instalar módems en las casas y desde que surgieron los primeros smartphones. Que ahora las instituciones me digan que piensan usar la geolocalización para asegurarse de que estamos cumpliendo las normas a mí me parece chungo... pero no por el hecho de que lo hagan; como digo, llevan años haciéndolo. Lo que me mosquea es que ahora lo puedan decir abiertamente en nuestra puta cara y encima lo tengamos que ver como un favor que nos hacen.
Pero oye, en esto puedo estar equivocado.


Lo que no me parece ni medio normal es que un energúmeno, sin pruebas de ningún tipo, tan solo con un puñado de preguntas que parecen venir ya con la (con su) respuesta incluída, vengan a contarnos milongas y encima subiéndose al púlpito para decirnos lo equivocados que estamos todos y lo geniales que son ellos.
No veo en esto gente que busque la verdad, sino tener razón, o al menos que se la den. Y es este tipo de gente el que me parece peligroso de verdad, ya fuera de coñas: hablamos de gente que no tiene absolutamente ningún reparo en tergiversar todo cuanto tenga delante para sacar a relucir unas teorías lo más disparatadas (por ejemplo, decir que el centro de la tierra está generado por ordenador desde que el mundo es mundo... incluyendo desde antes de la creación de los ordenadores mismos). En negar evidencias que no es que llegase un señor y dijese "Este soy yo y esta es mi polla", no; hablamos de cosas que han sido aceptadas tras haber sido cuestionadas y experimentadas durante siglos.


"Nuestras energías vibracionales bajan si estamos confinados".
Vale, no voy a negar esto de pleno, pero desde luego, antes de aceptarlo me gustaría que alguien me plantase un estudio serio y con una metodología clarita acerca de esas energías vibracionales que se supone que tenemos. Que me expliquen cómo producimos esa energía o cómo proyectaríamos esas ondas exactamente.
Y luego, que me hagan un análisis exhaustivo acerca de cómo y por qué el confinamiento las baja.
Ya puestos, me encantaría que me explicasen cómo afecta al organismo esa bajada de frecuencia.
Si esto me lo explican de una forma razonada y sin paridas pseudofilosóficas, sino con unos mínimos hechos, podré ponerlo a la altura de argumentos que por ahora están razonados y medianamente probados.
Si no, pues oye, lo relego al terreno de la creencia y ahí ya cada uno pues puede creer lo que quiera, lo que me parece bien.
Lo que pido por favor es que si alguien tiene fe en algo (insisto, me parece respetable. Yo mismo me considero una persona muy espiritual) no intente poner la creencia personal de cada uno ante hechos ya comprobados, ni mucho menos intente imponerlos.


Gente así es gente narcisista y mentirosa, pero también es gente sin escrúpulos y que no tiene absolutamente ninguna brújula moral. Que se ven a sí mismos como una especie de élite, por encima de todos los demás, que no parecen llegar al Verdadero Conocimiento. Gente cínica a más no poder, que hablan de luchar contra un Pensamiento Único, sin importarles la lógica de dicho pensamiento, e imponer el suyo a sangre y fuego, aunque lo que estén defendiendo carezca de cimiento argumental alguno, o que encima sean capaces de ponerse en riesgo a sí mismos o de sacrificar a otros solo para no dar su brazo a torcer.
Gente que apela al victimismo, diciendo que el mundo, que la ciencia, que la puta lógica conspira y que les tiene miedo porque ellos dicen "La Verdad"... cuando más bien lo que pasa es que resultan ridículos y lamentables. De lo que habría que tener miedo es de que haya más gentuza que se dedique a desinformar y a alentar a la irresponsabilidad.
Gente así no debería tener cabida en un mundo que fuera medianamente coherente. En un mundo que realmente premiase buscar el conocimiento y no en ser el que berrea más fuerte en los muros de los demás. O ser el que, sin tener ni puta idea de nada, ni el más mínimo interés por tenerla, se nutre de toda la desinformación y los bulos que tiene a mano, enfrentándose desde la ignorancia más absoluta a gente capacitada y usando su derecho a opinar libremente como excusa barata para creer ponerse a la par en un diálogo del que demuestran no tener el más mínimo conocimiento.
Y encima exigir que su opinión infundada no solo se respete, sino que se acepte como válida por cojones, alentando a todos los demás a "informarse".


Yo mismo, como he indicado arriba, tengo mis inclinaciones espirituales. Incluso he practicado yoga durante años, y he notado sus beneficios, los cuales no voy a negar.
Pero es una creencia personal mía, que no puedo demostrar al 100%, por lo que no me atrevería a ponerla al mismo nivel que otras disciplinas. En todo caso, sí abogaría por que la ciencia investigase de una forma exhaustiva este tipo de prácticas sin prejuicios... pero no le diría a los que no practican yoga que no tienen ni puta idea de nada.
Mucho menos le diría a nadie que el yoga es beneficioso para curar el cáncer o el sida, porque aunque lo haya practicado durante años os digo desde ya que no sirve para eso.


Pero supongo que no puede esperarse mucho de unos tiempos en que parece que lo que resulta más importante es satisfacer caprichitos y llenarse de comidas de polla por parte de un puñado de pelotas. Yo con gente así no discuto, porque hace tiempo que no tiene sentido discutir con gente que no es que sea ignorante, es que se enorgullece de serlo y encima tener los huevazos de decir que los que se tienen que informar son todos los demás. A mí los quijotitos que se creen que por ir contra corriente son malotes o rebeldes me atufan. Si quieres ir contracorriente, ve, eso no es malo per se tampoco: pero al menos ve en algo que merezca la pena defender y que no te deje al nivel intelectual de un bocata de mortadela con ojos, hostia. Con todas las cosas que se pueden defender y que van contracorriente, parece ser que es que algunos tienen que perseguir lo de ser originales, rompedores y polémicos. Porque según todos estos, algún día el mundo les dará la razón y, en su país de piruletas, les reconocerá lo equivocado que estaba con ellos y les pedirá perdón de rodillas.
Y yo que sé, lo mismo hasta esperan que los demás se la chupemos gratis o algo.



"Mi ego necesita una gran mamada. Voy a ver si me invento algo molón para que mis palmeros me la chupen".
¿Veis? Es algo que al resto de los mortales no nos pasa. Si vierais el índice de visitas de este blog entenderíais a lo que me refiero.
Y no por que me visite más o menos gente tengo más o menos razón.
¿Lo vamos pillando?


La cosa es que, aunque ha bajado el número de infecciones y de muertes por COVID, sigue siendo preocupante. A mí, al menos, me preocupa. Y sí, creo que existe un virus que está matando gente; no porque piense que los gobiernos son seres bienintencionados que jamás nos mentirían, no. Es que, si me están llegando datos por un lado y especulaciones y chorradas sin fundamento por otro, me da igual de dónde venga cada una: voy a tirar por lo más fiable o, al menos, por lo que me apeste menos a milonga. Y que un señor anónimo me diga que tiene un pálpito a mí me resulta tan fiable como el andrajoso que sale en los mercadillos de Judea en las pelis de romanos, diciendo que es un profeta y que el final de los tiempos se acerca.
Si el profetilla tiene razón, que se deje de gilipolleces y me aporte pruebas sólidas. Hasta entonces...

... Disculpad, tanto hablar de estos colectivitos de putos ignorantes me ha dado unas enormes ganas de cagar.