Iniciamos el primer post de 2020 en medio de la cuarentena por coronavirus, el cual se está paseando por todo el planeta ante nuestro asombro. A lo largo de estos días de confinamiento, he aprovechado para ponerme al día con mis otras actividades artísticas, que siguen bastante activas. Es por eso por lo que no me habéis visto mucho por aquí. Debo decir que están siendo, para lo grave del asunto, unos días bastante productivos en los que puedo centrarme y avanzar en mis proyectos personales. Por sacar algo positivo de todo esto, que se ve que está siendo bastante gordo.
Hay más cosas buenas con las que quiero quedarme de todo esto: quiero quedarme con el trabajazo que se están pegando nuestros servicios sanitarios, que ya andaban en unas condiciones bastante precarias, con horarios monstruosos, mal financiados y sometiéndose a recortes de todo tipo... y lo que me parece más fuerte, siendo ninguneados por la cantidad de energúmenos y soplapollas que proliferan en este país y que los tratan como el chulo que abofetea a su puta menos favorita por no ser lo bastante productiva. Pese a todo, esa gente está dando el callo, trabajando en primera línea de batalla contra una enfermedad de la que sigue sin saberse demasiado. Cansados, sin tregua, sin apenas recursos y viendo cómo, día tras día, la situación se complica.
Y ahí siguen.
Esta es la gente a la que debemos escuchar y cuyo ejemplo debemos seguir.
Ejemplazo también el de toda esa gente que está saliendo tarde tras tarde a aplaudirlos como muestra de apoyo.
Que no decaiga.
Pero no son los únicos que hacen que me sienta orgulloso del país en el que vivo, para variar: otra lección nos la están dando muchos de los niños, que están teniendo la esperanza que le falta a los mayores. En mi barrio, sin ir más lejos, están siguiendo el ejemplo de los niños de otras partes del planeta y están montando auténticas galerías de arte en sus ventanas con mensajes de apoyo a perfectos desconocidos, sin importarles su filia política o demás gilipolleces que por lo visto son cruciales para los mayores.
Están demostrando ser putos seres humanos. Más humanos que muchos que van de humanos por la vida, pero se ponen la chapita de adultos y se llenan la cabeza con mierdas que, se ve cada día más claro, no sirven para nada.
Empezó con esto, pero las ventanas de mi calle, por ejemplo, están ya empezando a empapelarse de dibujos.
Estoy viendo cómo, poco a poco, buena parte de la población está dejándose de gilipolleces y está empezando a hacer gala de solidaridad con aquellos que tiene alrededor. He oído de vecinos que se turnan para hacer la compra de los que son más mayores (los principales afectados por el virus) para que éstos no salgan a la calle, o de pasarse bizcochos por las terrazas, como me contó una amiga ayer. Porque hay gente que empieza a enterarse, de una puta vez, que una emergencia sanitaria no entiende ni de países, ni de comunidades autónomas, ni de al superpartido político al que votas, que lo mismo es la polla en verso, pero da igual a la hora de coger un virus que se ha propagado ya de forma pandémica por, pongamos, el 90% de nuestro planeta.
Porque hay gente que se está dejando ya de chorradas y está enterándose de que, en una de estas, no podemos comportarnos como unos gilipollas.
Os dejo tan solo unas cuantas de las cosas que he encontrado por los distintos periódicos acerca del comportamiento de buena parte de la gente de este país ante una situación como esta. No he seguido buscando porque sería extender muchísimo este post, pero más o menos os vais haciendo una idea:
¿Cuánto durará esta conciencia? No puedo saberlo, ni me atrevo a hacer pronósticos. Viendo cómo está saliendo esto, me quedo con el presente, y el presente me dice que mucha, mucha gente, está esforzándose por hacer esto más llevadero, desde aquellos que siguen trabajando (desde profesores hasta policías, pasando por transportistas o gente que trabaja en el sector de la alimentación, solo pequeños apuntes de una larguísima lista) para proveernos de los servicios básicos hasta los que nos animan subiendo idioteces y compartiéndolas para que pasemos la cuarentena de la forma más entretenida posible, cosa que me parece también bastante importante. Hay que mantener la moral alta, porque bastante gorda nos está cayendo como para sumirnos en la autocompasión y en el rollito nihilista de postureo de "Me duele España, ay ay ay". No es el momento.
Quiero pensar que toda esa gente está haciendo algo, por pequeño que sea. Pequeños granos de arena que demuestran que luchamos por salir adelante.
Los granos de arena es lo que tienen.
Pero estoy viendo cosas que no me están gustando una putísima mierda y que siguen dándome muchísimo asco. Cosas que pensaba que íbamos a dejar atrás por algo llamado madurez, o instinto de supervivencia. Llamadme iluso, pero en algunos casos, no pensaba que habría tanto puto imbécil suelto, y no me refiero a los que se han grabado surfeando con un monopatín en el pasillo de su casa, no. Como he dicho, los que hacen eso me parecen gente que (independientemente de su intento de llamar la atención, cosa en que no voy a entrar y que, hoy por hoy y dada la situación actual, me la suda) se entretienen y entretienen a los demás. Algo que yo, personalmente al menos, valoro mucho cuando las cosas se ponen feas, y creo que es algo que no se valora lo bastante.
Véanse cosas como esta.
Aplauso para el tío que cogió el photoshop e invirtió su tiempo en esto.
Y no lo digo con ironía.
Esto es algo que respeto de verdad.
A los que me refiero es a los mierdas de siempre, que aprovechan cualquier crisis para meter miedo y pregonar sus gilipolleces ante un personal que no necesita que lo acojonen más, porque ya está bastante acojonadito él solo como para que venga un hijo de la grandísima puta a inventarse lo que le sale de los cojones para asustar al prójimo.
Los llamaría subnormales o imbéciles, o hijos de hermanos, pero lo triste es que me quedo corto porque esto no es muestra de falta de inteligencia: es sencillamente ser un hijo de la gran puta sin empatía ni una mínima conciencia. Hablo de todos aquellos cabrones mal paridos que se dedican a propagar bulos para alertarnos de algo que, bien no hay constancia clara de que haya pasado, bien no va a pasar en la puta vida porque no es más que una fantasía de algún mierda.
Sí tú eres uno de esos que han creado bulos para tener a la sociedad más sumida en la incertidumbre y el caos, por favor, lee bien esto:
ME CAGO EN TUS PUTOS MUERTOS.
No es el único caso que me ha dado puto asco. También estoy viendo cómo hay gente que está aprovechando para hacer política y empezar con paridas del tipo "Esto con tal o cual gobierno no pasaría". "Que dimita tal, que dimita cual". "Esto nos pasa por tener el presidente que tenemos".
Vamos por partes: no voy a entrar a exponer mi ideología política (ante eso me atengo a mi derecho constitucional), pero os voy a decir que, cuando salió elegido el gobierno actual, no me saqué el nabo y me puse a hacer el helicóptero de la emoción. No, la configuración actual del gobierno no me entusiasma, como también sé que no es lo peor que nos podría haber pasado. Es decir, ni fu ni fa: ni apoyo a ultranza lo que sueltan por la boca, ni me cago en sus madres cada vez que salen. Hay cosas que sí, y hay cosas que no. Es lo que tiene ser una persona crítica, supongo.
Tiene gracia, porque a mí se me ha acusado muchas veces de ver las cosas en blanco y negro y no con matices de gris.
Y en muchos casos, es cierto: procuro ver las cosas lo bastante claras y no distraerme con argumentos peregrinos que exculpan o justifican según qué cosas.
Pero al mismo tiempo me gusta sopesar las cosas desde los ángulos que me sean posibles, para luego llegar a esas conclusiones tan "drásticas" de las que se me acusa.
La cosa es que, en una situación tan brutal como la que estamos viviendo, ningún gobierno está preparado para hacer frente a esto con una eficacia del 100%, y el que diga lo contrario, por favor, que me indique lo que se mete, porque ni el LSD, macho. Eso sí que es vivir en el país de la piruleta.
A lo que voy es que un gobierno puede tener fallos, sí, pero es que CUALQUIER gobierno los está teniendo. Incluso cualquier gobierno potencial. Ahora, desde la barrera, es muy fácil ver los toros pequeñitos y decir que esto, de haber salido un partido que nos hubiera gustado más (porque, curiosamente, los que ponen a parir siempre al gestor en estas cosas es siempre el que no le habría votado jamás) las cosas hubieran sido diferentes.
De paso, podemos ponernos a preguntarnos si hubiera sido mejor la gestión de haber permanecido las tropas napoleónicas en nuestro país. O, qué coño, de haber pervivido el puto imperio romano.
Qué coño, vamos a echarle imaginación de verdad, ya que estamos. Vamos a hacer conjeturas sin fundamento alguno acerca de cómo habrían actuado los aliens, de habernos invadido hace, no sé, 20 años, y fueran los que mandasen.
¿Habrían solventado la crisis? ¿Habrían actuado antes?
¿Qué habría hecho Cthulhu, ya que estamos?
Seamos maduros, joder: ante esto NADIE tiene la varita mágica del "0 muertos" y del gobierno perfecto que nos mantiene a todos a salvo del mal. NADIE. Porque esto, a ver si nos enteramos de una puta vez, no es la lucha del Bien Blanco e Inmaculado contra el Mal Absoluto. Y si de verdad pensáis eso, tenéis más fe que los críos que pintan arcos iris en los balcones. Pero una fe enfermiza y basada en castillitos en el aire y en realidades alternativas que no solo no han tenido lugar: es que nunca lo tuvieron.
Si lo más productivo que gente así está haciendo por su país, por sus vecinos o por sus familias es sentarse en un sofá a despotricar, diría que sus esfuerzos, para mí, quedan más que en entredicho. Si eso es lo mejor que podéis hacer por la sociedad, si ese es el mensaje que dais, y si ese es vuestro apoyo a los que os rodean, casi que mejor os quedéis en un rincón y dejéis que los mayores hagan algo. Incluso aquellos que están tocando el piano en los balcones o que suben polladas que luego mandan por guasap están siendo más productivos que vosotros. Su mensaje me vale diez veces más que vuestro derecho a pataleta. Y si no os gusta lo que digo, felicidades: en esta vida hay muchas cosas que no nos gustan, como el gobierno, algunas leyes, los discos modernos de los Kiss o las ideologías contrarias a la nuestra. Si vosotros os sentís con derecho a meter vuestra cucharita política aun en una crisis humanitaria jodidamente difícil de sostener, tendréis que aceptar que os digan que vuestra chapita sobra. Que, a día de hoy, es un discurso que no aporta nada. Que aburre ya.
Nadie va a mandaros a callar, pero algunos sí que nos vamos a pasar por el culo vuestros sermones de barra de bar.
Por algún lado leí a alguien alabando (ojito) al señor Putin porque "con él había 0 muertos en Rusia".
Yo igual es que soy muy cínico o lo que os salga de los huevos, pero de las estadísticas que vienen de Rusia me fio menos que de un chimpancé con una metralleta. Hasta la fecha el señor Putin no me ha dado muestra alguna de tener un mínimo de humanidad y mucho menos de ser sincero.
Si me dice "0 muertos", lo primero que tiendo a pensar es que ha mandado a fusilar a los infectados para que no cuenten como víctimas del coronavirus.
Pero cada uno que piense lo que le salga de los huevos, mientras no me obligue a mí a pensar como le dé la gana.
Me sigue quedando mierda que cagar. Por desgracia, este país puede tener cosas buenas, pero es que abundan los soplapollas y los hijos de puta. Si los del párrafo de arriba me parecían unos críos, a los que menciono ahora no sé ni cómo llamarlos. Por favor, si alguien tiene un adjetivo que los defina bien, que me escriba en los comentarios dándome ideas.
Me refiero a aquellos que piensan que las leyes no van con ellos. A aquellos que, en un ejercicio de chulería que roza ya el pedir a gritos un tiro en el cogote, se pasan por la punta del nabo eso de que estamos en un puto estado de alarma. Que, salvando lo imprescindible, tenemos estrictamente prohibido salir a la calle. No es tan difícil de entender, joder.
Sí, el politista de turno puede decirme que es que las normativas han sido muy relajadas y blablabla. Pues yo me paso por los cojones ese argumento de mierda: a mí me dicen "Estado de alarma"y me quedo en mi puta casa. ¿Por qué? Porque el estado puede poner unas normas que nos gustan más o menos, pero el que decide ser responsable soy yo. Si la gente es imbécil y decide salir a la calle a darse un paseo, sabiendo que tenemos una cifra de muertos que hoy ya ha alcanzado las tres cifras, vamos a dejarnos de tonterías y de echarle la culpa al que manda por no ser lo bastante estricto: la responsabilidad de salir a la calle a hacer el gilipollas es de uno y solo de uno.
Os dejo un ejemplo de esto:
Que sí, que lo de dejar abiertas las peluquerías fue una cagada y soy el primero en decirlo, pero es que la gente a la que están pillando haciendo el imbécil no es precisamente esa gente: es gente que sale a la calle a correr, cuando eso estaba prohibido desde el puto minuto uno. Gente que se va a la playa, que coge el coche y se va de vacaciones. Gente que sale a la calle a irse de culto, como si el toque de queda no fuese con ellos. Gente que se va de puta fiesta, pensándose que todavía conservan intacto el derecho a la libre circulación. Como si las leyes fueran para los demás menos para uno.
Sabemos que la cosa está poniéndose más que seria en el momento en que se declara un estado de alarma y se saca a la UME a la calle. En que se hacen boletines donde el gobierno nos va informando de cómo están saliendo las cosas y nos advierten de que todavía no hemos llegado al pico, a lo peor de la epidemia.
Y aun así, tenemos escoria con patas que se toma esas cosas a chufla y se va por ahí "a darse un paseo" porque (atención a la excusa) "yo es que me agobio en casa".
Ole
Sus
Putos
Cojones.
Dando paseítos en la puta playa y protestándole a la Policía, cuando lo que tenían que estar es en casa o como mucho salir a la calle para lo justo y necesario.
Gente muriendo. Gente trabajando a destajo para mantener los servicios básicos intactos. Y aquí algunos listos a su rollo, como si las cosas fueran con todos los demás, menos con ellos, que son más chulos y más guais que el resto.
Algunos es que van pidiendo a gritos que les soplen un bofetón en la cara para que lloren con motivo, joder.
Que digo yo, esto porque es coronavirus que, pese a lo terriblemente contagioso que es, no es una enfermedad altamente mortal (es menos mortal que el sarampión, por ejemplo, solo que se contagia más rápido y se ve que es letal con los grupos de riesgo, de ahí la tasa de muertos tan elevada). Esto llega a ser la peste bubónica que, en su día, cuando la cogías, diñabas, y por culpa de estos cabrones estaríamos flipando en colores. Cabrones que tienen tan poco sentido y tan pocas luces que encima se sienten con derecho a toserle a las fuerzas del orden cuando les dicen que se vayan a su puta casa.
Derecho que no saben que han visto limitado en el momento en que se decreta un estado de alarma. Ignorantes que berrean un derecho que ya no tienen y que niegan sus putas responsabilidades. Y por si a alguien no le ha salido de los cojones enterarse, dejo aquí un enlace bastante clarito explicando lo que tenemos permiso de hacer durante un estado de alarma, que para hablar de lo que nos sale de los cojones bien que mentamos la Constitución y las leyes. Pues tomad leyes:
Todavía me queda más mierda que soltar: he hablado de todos estos, pero todavía no he hablado de los que están utilizando una emergencia sanitaria para hacer caja y mangarse mascarillas para subastarlas al mejor postor, cuando tienen la puta obligación de cederlas a los hospitales, como están haciendo unos amigos de un estudio de tatuajes. Otros aprovechan para meternos su pack por el pescuezo (y no de nudes, ojalá, sino ideológico, lo que ya debería ser obvio que cansa a estas alturas). Hablo, por ejemplo, de una famosa blogger que está aprovechando una crisis sanitaria para dar, atención, consejos feministas para combatir el virus.
¿Perdona?
A ver, tía, ¿qué coño me estás contando? ¿Me vas a decir que tu ideología es tan molona que también tiene consejos para afrontar una plaga que ni siquiera entiende de género? Vamos, por favor, yo aquí ya no sé si esto es lavado de cerebro, cara dura o qué, pero es una meada fuera del tiesto antológica. Una cosa es que la lucha por la igualdad de género sea una lucha respetable y necesaria; otra muy diferente es utilizarla para ganar visitas en un blog o (al tiempo) vender libritos. Y si esto no es una muestra de que eres una jeta de cuidado a la que todo te la suda, joder, lo estás haciendo de puta madre para disimularlo y hacer ver lo contrario.
"Yo es que tengo una causita, y tengo que sacarla a pasear aun cuando se monta una como esta".
Mi respuesta ante esto es básica: respeto la causa, no que haya gente que se apropie de ella y la venda como un producto más.
Pero es que estos no son los únicos: los agentes del miedo están proliferando por todas partes, vendiéndonos profecías de mierda y soltando capulladas muy grandes. Anoche mismo leí un artículo que además se propagó por distintos periódicos, todos en un tono de lo más sensacionalista. En el susodicho artículo, se nos decía que, por si no fuera poco grave la crisis que estamos afrontando, ahora viene un asteroide que se la pegará contra nosotros en abril.
Leo el artículo y empiezo a ver que el asteroide, de cuatro kilómetros (dependiendo del diario, el tamaño varía, nótese la seriedad de la noticia), se acerca a una velocidad acojonante y que pasará a una distancia 16 veces mayor (dependiendo del diario, la distancia también varía, así de informados están). La cosa es que, si lo pensamos en frío, la distancia entre la tierra y la luna es de 384.400 kilómetros. Cabrían todos los putos planetas del sistema solar alineados en esa distancia. Ahora multiplicad esa distancia por 6 o por 16, dependiendo del diario que dé la noticia. En el mejor de los casos, el pedrolo pasaría a más de seis millones de kilómetros, pero es que si nos ponemos en el peor, pasaría a dos putos millones de kilómetros y pico. A nivel espacial entraría dentro de una "zona lo bastante cercana" como para tenerlo en observación, pero la NASA ya informa de que las probabilidades de impacto son MÍNIMAS. Informan también de que, en caso de impacto, es más que probable que eso reviente contra la atmósfera, debido al tamaño que tiene (al menos hablando del de medio kilómetro)
Pues con todo y con eso el artículo tiene los santos huevos de decir que oye, lo mismo le da por cambiar su trayectoria y nos matamos. Claro que sí, campeón, justo lo que necesitábamos, que viniera ahora alguien a decirnos que si a un puto asteroide que pasará a seis millones de kilómetros de la órbita y ni se acercará siquiera a la luna le diera por cambiar mágicamente de rumbo moriríamos todos.
JUSTO LO QUE NECESITÁBAMOS OÍR.
Venga, todos juntos:
"Viiimiiis iii miiiriiir tiiidiiis..."
Yo es que leo el tono alarmista y sensacionalista de estas mierdas y me pregunto de qué coño va el imbécil que lo ha escrito, o el editor que lo ha obligado a escribirlo así. ¿Me podéis contar qué cojones ganáis soltando estas paridas? En serio, ¿realmente necesitamos que gentuza así nos venga diciendo que metamos la cabeza en un hoyo porque total, estamos ya con un pie en la tumba? ¿Qué clase de mierda con patas se dedica a pensar cómo asustarnos con mamarrachadas de este calibre cuando lo que realmente necesitamos es que nos digan que tenemos que resistir, que tenemos que ser valientes por una vez en nuestras vidas y afrontar la adversidad?
Es más, ¿por qué esta gentuza tiene trabajo cuando los demás nos quedamos en la puta calle porque nuestras empresas no pueden hacer frente a la crisis? ¿Por qué la gente que trabaja tiene que cerrar y los mierdas que venden miedo y desesperación siguen trabajando alegremente sin que nadie les diga "Oye, subnormal, contrasta lo que estás escribiendo y cuenta las cosas de un modo más honesto, que parte de lo que estás soltando aquí huele a chufla"?
Gente que se pasa el día hablando sin saber, diciendo que esto es ya el Apocalipsis, la tercera guerra mundial o qué se yo, cuando están en su casa mientras otros son los que están dando el callo para que no les pase nada. Cuando, a lo largo de la historia hemos sufrido plagas, desastres naturales (o no tan naturales, véase Chernobyl, de la que tan de moda está hablar), guerras y muerte... y pese a eso nuestra especie ha salido adelante. Gente que parece que lleva años esperando a que pase algo gordo para poder ir a corretear y berrear diciendo que el fin se acerca, que ya lo decía Nostradamus (aunque realmente no dijera un coño al respecto), una señora ciega en Macedonia, una señora no ciega en Ucrania, Octavio Aceves o el que toque. Que vamos a morir todos y (por supuesto) que la culpa la tienen:
Capitalistas
Comunistas
Podemitas
Fascistas
Carnívoros
Consumistas
O quien sea.
Todo putamente constructivo, por supuesto.
Todo putamente constructivo, por supuesto.
A algunos es que os falta ya hacer esto, coño.
Con todo, quiero seguir quedándome con lo bueno. Aún quedan muchos días por delante y lo último que necesitamos es venirnos abajo por culpa de las payasadas de un montón de capullos que parece que, en caso de demostrarse eso del alma, la tienen llena de mierda hasta las trancas. No necesitamos gente de mierda ahora mismo. No necesitamos traficantes de miedo. No necesitamos listillos que se piensen que las leyes no van con ellos, o que vayan a su puta bola sin importarles lo que pueda pasar a los demás. No necesitamos gente que nos diga lo chupiguai que es su partido político y que, de ser por ellos, habrían erradicado la plaga a golpe de pollazo. Lo que necesitamos es mantenernos firmes, aguantar y quedarnos en nuestra puta casa en lugar de saturar los centros de salud por polladas. No salir a la calle más de lo estrictamente necesario y meternos nuestro egoísmo y nuestra falta de empatía por el culo. Tenemos que seguir apoyando a los que están partiéndose la cara por nosotros día a día y dejarnos ya de gilipolleces de "el partido al que yo voto lo habría hecho mejor" o "El gobierno no me gusta, por tanto lo hace todo mal, y ahora protesto y no respiro".
Si no levantamos los puños para resistir ante esto, ¿para cuándo coño lo pensamos dejar?
Tenemos que seguir creando, comunicándonos, usando las vías de comunicación para contactar con los que nos importan y recordarles que no están solos, que estamos ahí, aunque sea para charlar y hacer todo esto más llevadero. Tenemos que lloriquear menos y pelear más.
Yo, por mi parte, no pienso rendirme. Una vez termine de editar este post, volveré a mi mesa de trabajo e invertiré todo este tiempo que se me ha dado en algo productivo. Seguiré creando. Seguiré hablando con la gente cercana. Seguiré apoyando a los que siguen trabajando. Seguiré en casa.
Puede que no vaya a salvar el planeta, pero lo que no voy a hacer es quedarme con los brazos cruzados.









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