Resulta más que curioso ver la tele en un sitio público y fijarse en las reacciones del personal cuando sale la última lapidación en Nigeria: ves indignación y ese sentimiento de condescendencia que destilamos aquellos que hemos tenido la suerte (¿suerte?) de nacer en el Primer Mundo. Nosotros, en la Superioridad que la Democracia nos otorga, nos vemos moralmente superiores para juzgar a esos salvajes como "inferiores" o decir que viven en "la barbaria". Nuestra óptica, siempre desde la más clara tolerancia, siempre con esa frase de "yo no soy racista, pero..." es la que dicta sentencia y la que cataloga a todo lo que venga de más allá de nuestras fronteras como "salvajes".
Esto, por supuesto, no se extiende a los países árabes (por países árabes me refiero a los de siempre: de otros sitios como los Emiratos Árabes nadie dice ni mu, curiosamente. Esos son musulmanes, pero parece ser que son musulmanes que molan, fíjese usted): los colegas que viven al otro lado del charco no se quedan atrás a la hora de recibir sus regulares mantas de hostias. A ellos también los acusamos de bárbaros, salvajes y anormales cuando vemos que en sus películas y en sus televisiones hay tanta censura como la que pudo haber aquí en los setenta; nos descojonamos cuando nos cuentan que para escuchar palabrotas o ver tetas tenemos que irnos a un canal de pago.
En días así es cuando uno piensa el cipote que se ha montado con las rusas esas a las que han censurado por montar un pollo en una iglesia y nosotros nos rasgamos las vestiduras, diciendo que menudos bestias los rusos, que qué hijoputas los curas, en general.
Es en ese momento cuando siempre hay alguno que, poniéndose muy bien puesto, dice que como la tolerancia y la apertura de miras que hay en España, ningún sitio. Nosotros ni somos racistas, ni mucho menos machistas. Somos lo más progresista que existe.
Y eso nos lo tenemos que creer.
Pongo el caso del vídeo de moda, donde una señora concejala ha saltado a la palestra porque le han interceptado un vídeo de corte guarrindongo en que sale sobándose el chumino.
Veo las reacciones de nuestra opinión pública, esa "Sabiduría Popular" consistente en el berreo, el apedreo y el insulto gratuito y me entran ganas de vomitar hasta la puta primera papilla que me metieron por el pescuezo.
Insultos, acusaciones de "zorra" y "puta" e insinuaciones de que podría haber sido presionada para dimitir de su cargo.
Y somos progresistas, y nada machistas, tócate los huevos a dos manos.
Los cojones.
Los putos cojones.
Resulta que, unos días después, van esclareciéndose los primeros detalles: ese vídeo ha sido robado, lo que constituye un claro componente de violación contra la intimidad de una persona. Es llegar esa noticia y no pasa nada: la Sabiduría Popular ha dictado sentencia y ha decidido que esa mujer no puede llevar a cabo un puesto político. Que no es de fiar.
Por pasarse los dedos por el potorro y grabarlo, menudo crimen.
Y es que claro, a nadie le ha importado tres cojones que la señora no estaba cometiendo absolutamente ningún delito. Que el grabarte mientras te la meneas, te frotas la pepitilla o te dedicas a darte amor del bueno (o del malo, que hay gente para todo) con tu señora/pareja/follamiga NO es una acción delictiva. No si, obviamente, no te dedicas a salvajadas como poner voluntariamente la grabación en una guardería ni nada por el estilo, claro...
Lo que SÍ es un delito ha sido precisamente ese robo con agravante de atentado contra la intimidad y el honor de las personas. Ese es un delito jodidamente grave y fijaos hacia dónde la Sabiduría Popular ha lanzado sus piedras y lechugas podridas.
Contra la víctima.
Pasan más días y nos enteramos de que la señora en cuestión no estaba frotándose el chiniwini para pasárselo a su marido, como pensábamos. Al parecer, se los estaba poniendo con un fulano del ayuntamiento, el cual (presuntamente) ha sido el responsable del cipote que tenemos montado por aquí.
Esto nos demuestra que, puede que la señora no sea una santa... pero insisto: NO ha cometido ningún crimen. Todo lo más, ha hecho algo moralmente discutible; pero la moral de cada uno, y más en el terreno de una pareja es algo que compete a la propia pareja en sí y no al puto país en pleno. No cuando esas actividades de moralidad discutible no constituyen ningún tipo de delito. Puede constituir causa de divorcio, de una crisis matrimonial o lo que os salga del puto ojete, pero hoy en día la gente NO va a la cárcel por ponerle los cuernos a su pareja.
Lo de las insinuaciones sobre que dimita de su cargo directamente me hacen pensar que todo en este país de subnormales y de manadas de ratas es de chiste: resulta que si una persona comete una acción moralmente discutible (pero no penable) EN SU VIDA PRIVADA, debe dimitir de su cargo. Eso me lleva a pensar en el regreso de los tribunales de honor que, oh, sorpresa, están EXPRESAMENTE prohibidos en nuestra Constitución en su artículo 26.
Ahora, llegará la pregunta: ¿Qué es exactamente un Tribunal de Honor?
Según lo que me explicaron en la academia de oposiciones (de algo me ha tenido que servir un año chupando leyes), estos tribunales se crearon allá por el s.XVII para evitar los duelos a muerte. Era una forma de "legislar" ese tipo de ajusticiamientos sobre la conducta de una persona, no especialmente democrática: si te pillaban en una conducta que la moral de la época (no necesariamente la ley) consideraba como "impropia", se te podía juzgar en un Tribunal y ser depuesto de tus funciones. Eso, si no ibas a la cárcel. Dicho de otro modo, si en épocas más recientes existiesen estos tribunales, no podríamos darnos el lote con una desconocida en un bareto por considerarse "inmoral". Actitudes tan indecorosas como esa podrían suponer que perdiésemos nuestro trabajo. Multa, o incluso cárcel.
Este tipo de cosas se perdieron ya con la llegada de la democracia, donde lo moral no tenía por qué ir en absoluto ligado con lo legal. Dicho de otro modo, mientras tú no cometas delitos, tu vida privada es tuya y estás amparado por la ley a permanecer en tu puesto de trabajo.
"¿Sabe usted de qué se le acusa?"
"Ehmmm... ¿De darme el lote en un parque?"
"Así que reconoce el crimen"
"Bueno, tanto como crimen... era con mi novia"
"¡CULPABLE! ¡HEREJE!"
Volviendo al asunto, lo que tenemos aquí es que el Pueblo Llano (a veces creo que lo de "llano" viene por clara referencia a su encefalograma) ya ha montado su propio tribunal de honor. Como siempre, antes de saber qué coño ha pasado con detalle, ya han lapidado a una mujer. No con piedras ni quemándola a lo bonzo en países en donde su actitud misógina es menos hipócrita, sino a base de insultos y de convertir su vida personal en un puto asunto público. A base de amenazar a una persona que (que se sepa) no ha sido imputada en un caso de corrupción ni demás acciones delictivas con echarla a la puta calle por grabarse en pleno acto masturbatorio.
Porque claro, da la puta casualidad que eso de frotarse la entrepata es malo. Es inmoral. Te quedas ciego y si tienes hijos te saldrán gilipollas. En España, por lo que se ve, ya nadie tiene sexo de ningún tipo. Ni con otras personas ni consigo mismos, porque eso es malo. En este puto país de trogloditas oligofrénicos, somos inmaculados, nacidos sin tacha y totalmente asexuados. Eso nos convierte en jueces, jurados y verdugos y podemos crucificar y escarniar públicamente a cualquiera que se la menee o a cualquiera que sobe a otra persona (de su mismo sexo, o bien de otro, parece que todo sexo ya es malo) y se sepa. Si la persona a humillar encima es una mujer, parece que tenemos el doble de puntos de experiencia. Nos encanta humillar a mujeres que disfrutan de su sexualidad, al tiempo que curiosamente miramos para otro lado cuando eso lo hace un tío. Porque, mucha gilipollez, pero si hubiera sido un tío el que le hubiera puesto los cuernos a su mujer, no se habría montado ni la mitad del teatro que se ha montado aquí. No hubiera habido un corrillo de gilipollas gritando "Puto" o "Zorro" y, yendo aún más lejos, no se habría planteado la idea de que dimitiese.
Diréis que exagero, pero sólo tenéis que entrar en cualquier red social, o ver lo que se dice de cualquier modelo o simplemente de alguna chavala que vaya por la calle sin demasiado pudor a la hora de vestir. Esa chavala automáticamente recibe la Letra Escarlata de Hawthorne, aunque sea soltera: igual no la llaman "adúltera", pero es vista exactamente del mismo modo que Hester Prynne a finales del s.XVII. La señalan con el dedo, mancillan su honor (que lo tiene, y puede que más que muchos que van de dignos por la vida) y se lanzan argumentos tan animales y tan despreciables como decir que "Si la violan es culpa de ella por ir provocando".
Ante casos como este último no puedo evitar acordarme del fulano aquel que conocí hace un montón de años, que pasaba de una compañera como de la mierda. Ya no como pareja, sino es que ni siquiera le dirigía la palabra. La chica no era fea, pero él iba a su rollo. Iba hasta que la chica desapareció una temporada, se puso tetas y reapareció en una cena de Navidad. Esa noche la chica parecía su mejor amiga, y el fulano se hizo centenares de fotos con ella.
Me tuve que contener las arcadas cuando escuché la frase de "A ti no te hacía ninguna falta operarte, porque ya valías mucho".
Les perdí la pista a ambos después de aquello, pero era evidente que la chica, habida cuenta del baboseo descarado, pasaba de él y de sus patéticos intentos de tener algo con ella.
En cualquier caso, no creo que yo tuviese muchas ganas de oír los comentarios del chico después de la noche en que vio la "transformación" de la compañera, porque me los imaginaba. Más aún sabiendo que no tenía ni la más mínima oportunidad para trajinársela. Se ve que la chica tenía algo de buen gusto, después de todo.
"¿Perdona? ¿Liarme YO con ESE, que le costaba hasta dar las buenas tardes? Estarás de broma, imagino..."
Esta, amigos Distópicos, es nuestra sociedad. España ha demostrado con esta actitud que no ha evolucionado una puta mierda desde hace décadas a las que tildan de "oscuras" y "malignas" y que parecen ser el origen de todo Mal... pero sin pensar que seguimos actuando así, sin que haya un Dictador (salvando la dictadura de la Ignorancia y el Odio Irracional) que nos diga cómo pensar. Seguimos siendo unos mezquinos y unos hijos de la grandísima puta que aprovechamos la más mínima para mostrar nuestro odio sobre las mujeres. Buscar la mínima ocasión, donde una mujer hable o disfrute libremente de su sexualidad para reducirla a la puta, a la guarra y a la calientapollas. Porque se ve que esas actitudes son propiedad única y exclusiva de los hombres. De los machitos que se comen una y se cuentan veinte. Ojo, señoras, no vayan a quitarles su hegemonía, que se sienten menos viriles.
Pero no nos confundamos, ni nos quedemos en lo básico. Aquí hay hostias para todos: que el machito ibérico aquí no es el único en lanzar tomates podridos contra la tía buena de turno que usa un trapo para taparse el culo. La envidia es el deporte nacional, y ante esta clase de situaciones, no faltan otras mujeres que se mean en su propio sexo tildando de "guarras" y "lagartas" a aquellas que tienen menos tapujos. A aquellas que igual son más conscientes de su propio atractivo, o bien a aquellas que piensan que en el cuerpo humano no hay absolutamente nada de lo que avergonzarse.
Lamentablemente, a día de hoy existen mujeres tan machistas como los propios hombres, que no dudan en posicionarse en el lado más radical y beligerante, y asumiendo que si un tío se cepilla a la mitad de su clase es un Dios del Sexo, pero sí es una tía la que lo hace es La Guarra Más Grande del Reino.
Es esa gentuza, tanto la Puritana de Poca Monta como el Machito Destronado, así como muchos otros especímenes de este país de hipócritas y malnacidos, la que hace que me entren ganas de vomitar.




8 comentarios:
Olé, olé y olé.
Y fun y pin.
Jajajajajajaja, veo que eres más explícita que yo a la hora de expresar algo. Y necesitando muchas menos palabras, que me enrollo que te cagas :D
Felicidades, amigo distópico, por expresar con tanta claridad lo que muchos pensamos. Coincido plenamente con tu opinión.
Muy bien dicho, sí señor, y ahora voy a sobarme el potorro un ratillo porque me apetece y punto XDDD
Te mereces que te hagan la ola, me ha encantado esta entrada! Coincido 100% con tu opinión, en este pais nos las damos de listos pero al final resulta que todo el mundo es una pandilla de tarugos capaces de juzgar al vecino si nmirarse antes en el espejo.
Me alegra que os haya gustado! Ahora, toca tocarse un rato para aliviar tensiones jajajajaja
Yo no me toco el potorro, pero sí el pitorro. Comparto todo lo que dices. Enhorabuena por la entrada.
Potorros, pitorros... si total, el caso es sobarse! Gracias por el comentario :)
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