En serio, no sé qué es lo que nos pasa como nación., pero así está claro que no vamos a ninguna parte.
Después de la movida con los ingenieros (ver la primera parte de este post, publicada anteriormente en Rumbo a la Distopía aquí http://rumboaladistopia.blogspot.com/2011/02/fuga-de-cerebros-o-mein-sfincter-ist.html), aquí la Señora sigue tocándonos los cojones cosa mala. No sé, parece que está de moda eso de putear a los españoles, o que aquí la Suprema Canciller le tenga una tirria especial a los países más jodidos por la crisis, o qué sé yo. Pero a mí me tiene harto. Y fijaos, que me habré pasado cantidad de posts puteando a mi propio país... pero que venga una tía del quinto coño a ponernos a caldo, como si fuésemos niños pequeños, me repatea. Como si ella fuese doña perfecta. Como si su país no tuviese fallo alguno en nada. Como si nosotros no fuésemos personas, sino que fuesemos una panda de gusanos que le debemos un favor a la señora por respirar el mismo aire que ella.
¡¡¡Gracias por dejarnos existir!!!
Resulta que la muy hija de la grandísima puta (porque no tiene otro nombre; en Alemania la señora será la polla en verso. Aquí es una desgraciada que parece disfrutar jodiéndonos cada vez que abre la boca) va y, sin informes previos, se pone a soltar que los españoles no trabajamos el número suficiente de horas, que a ver qué va a pasar. Ole su puto coño. Como es Dios, puede piar sin pruebas, que nadie le va a rendir cuentas ni decirle que se meta la lengua en el culo de una vez, que tanta mierda superior ya nos está cabreando. Lo más gracioso es que luego le ponen los informes por delante y resulta que España, fíjate tú, es de los países que echan más horas. Aquí viene lo gracioso: ¿se retracta la señora? ¿Reconoce haberse equivocado? Pues no. Dice que lo que pasa es que Alemania, en su Santa Superioridad Otorgada por los Dioses Teutónicos, es mucho más productiva: por tanto, según su Coño Todopoderoso, ahora tenemos que bajarnos los sueldos y echar más horas.
De puta madre, Ángela. Te has lucido. Un país que, junto con Portugal, Grecia, Irlanda y casi casi Italia, está tan jodido que nos falta el canto de un duro para ponernos a pedir limosna a la UE (o que nos rescaten económicamente, que significaría convertirnos más todavía en unos putos lacayos cogidos por las pelotas), resulta que tiene que bajarse los sueldos. Pues bien, ya que eres tan lista, a ver si me explicas cómo cojones vamos a vivir. No, en serio, dímelo, que a mí no me salen las cuentas. Porque aquí hay gente (y cada día más, ojalá fuese mentira) que es que no llega a final de mes. Que cada día se ve más y más gente buscando en los cubos de la basura para poder comer (no para comprar droga, como decíamos antes. Ahora es para cubrir necesidades básicas, para sacar familias enteras adelante). Que cada día más gente pierde su trabajo y no encuentra nada. Personas que no pueden pagar las hipotecas y se están teniendo que ir a vivir bajo un puente, literalmente. Y tú les quieres bajar los sueldos. Qué par de ovarios tienes, tía.
Nada, que no. Que cobráis demasiado.
Pero es que aquí no acaba el puteo, no señor.
Ahora como está de moda putear a los españoles (igual es que a la señora Merkel le pusieron sangría en mal estado la última vez que fue a tostarse las berzas a Mallorca), resulta que la señora no para hasta hundirnos en la puta miseria. Hablo, cómo no, de la crisis del pepino mutante.
Con respecto a este tema, he escuchado de todo. Mucha gente de mi propio país ha justificado la política germánica del "dispara primero, pregunta después", empleada para soltar la alarma en Alemania y cerrar el comercio de verduras con España. Eso no suele ser lo incorrecto en líneas generales. Se hizo con Inglaterra cuando la crisis de las Vacas Locas y con el asunto de la peste porcina. Y cosas similares se hicieron con la gripe aviar, salvando una diferencia. Una minúscula y (casi) imperceptible diferencia.
En esos casos, se sabía exactamente de dónde provenía la amenaza biológica. En todos esos casos, hubo informes que respaldaron los hechos y mediante los cuales se pudo obrar en consecuencia.
Pensemos en el caso de España y los pepinos mutantes. La alarma salta en el momento en que la gente empieza a ser intoxicada por una especie de bacteria bastante chunga, APARENTEMENTE, alojada en una partida de pepinos provenientes de España. Acto seguido, SINa tener pruebas concluyentes de la proveniencia de dicha bacteria (se sabía de dónde venía la verdura, pero no de dónde coño había salido la bacteria), se acusa al país de origen de los dichosos pepinos, conllevando así:
Histeria colectiva
Paranoia
Y, lo peor de todo, la destrucción ÍNTEGRA de una ingente cantidad de cosechas previa orden de los Altos Señores de Alemania.
¿En qué se traduce esto? En el cierre de varias cooperativas. Cosechas enteras de alimento destruidas. Una pérdida de dinero BRUTAL en un país que ya estaba castigado por una crisis de tres pares de narices, y que podía ver el campo como una posible medida para paliarla (prueba de ello es el hecho de que muchos españoles están volviendo al campo, cosa que hasta hace unos años quedaba relegado a la mano de obra inmigrante árabe o sudamericana). Pues nada, esa medida a tomar por culo momentáneamente porque aquí a la señora se le ha puesto en el potorro echar mierda sobre España.
Toneladas de mierda.
¿Justificado? Por los cojones. Pensad que hoy en día vivimos una época bastante incierta en lo tocante a armas biológicas. En que la guerra tal y como la hemos conocido hasta ahora es un concepto que está cambiando, pasando del campo de batalla tradicional y las invasiones a las células terroristas y los ataques con armas biológicas, químicas y nucleares. Supongamos por un momento que el Frente de Liberación de Chorrilandia decide luchar por su independencia de Cipotistán y lo hace por medio de un acto de protesta, envenenando a media Europa. Espolvorean el primer camión que se les pone por delante en las carreteras europeas con una bacteria mutante con mala leche que convierte a la gente en fans de Bustamante. Y pensad que el país afectado, en este caso Alemania, en vez de buscar la verdadera raíz del problema, se dedica a montar un boycott encubierto en modo castigo a quien menos se lo merece. Injusto, ¿verdad? Pues ahí lo tenéis. Ahora, quien quiera que me lo justifique, pero que no me venga con polladas del tipo "es que los alemanes estaban en su derecho porque son más guais". No. Para argumentar una afrenta semejante al comercio internacional, hacen falta ARGUMENTOS en condiciones. Nada de echar mierda a España, por favor, que seremos más pobres, pero no subnormales.
Y más mierda, más...
Y claro, ahora viene el tema del vacile. El asunto de "tranquilos, chavales, que esto os lo pagamos"; la clásica mierda de superioridad que tenemos que comernos día sí y día también por parte de media Europa. De que encima parezca que nos están haciendo un favor. Que nos van a dar el dinero para que no nos quejemos, no porque merezcamos ser compensados por una afrenta económica tan grande. Pues no, señores. Ni favor ni putas pollas. Si los afrentados hubiesen sido los alemanes en vez de nosotros, seguramente España se estaría comiendo el marrón del siglo por haber cometido semejante insulto al haber hablado antes de tiempo. Pero no, resulta que como aquí los que han metido la pata son nuestros amos, parece ser que tenemos que transigir con las limosnas de mierda que pretenden darnos. Y nuestro gobierno tan contento.
Tengo hasta que reírme, porque de unos años para acá parece que España se ha convertido en el equivalente internacional de la hermana aquella que tenía Borat. Sí, esa que era la prostituta número 2 de todo Kazajstan. Nosotros somos similares: expertos en meternos (metafóricamente hablando) los miembros viriles de los poderosos hasta la garganta hasta quedarnos azules de asfixia, simplemente por dar placer a nuestros amos. Ya lo vimos con la guerra de Irak y la famosa conferencia de las Azores, donde parecíamos el primo tonto que quería salir en la fotito. Más de media España veía claro que comerle el nabo al borracho yanki aquel no nos iba a aportar nada bueno, pero aquí nuestro Honorable Líder, que se le puso en los cojones que teníamos que ir a la guerra. Se fue a la guerra por sus huevos y al final las cosas quedaron como siempre: seguimos siendo los primos tontos.
Ahora no os creáis que es diferente, ni mucho menos: hemos pasado de lamerle la chorra a un borracho de mierda que no sabía dónde cojones estaba nuestro puto país a comerle el chochete a una señora que sólo sabe hablar de España para cagarse en ella o para hundirla todavía más de lo que ya está.
Y que sí. Que Alemania hace las cosas mejor que España en líneas generales. Que nosotros tenemos un índice de corrupción de padre y señor mío. Que tenemos unos problemas internos de la puta hostia. Que nos va mal. Que el paro aumenta. Todo eso soy el primero en decirlo (leed otros posts y tendréis la prueba palpable). Pero la pregunta que tengo yo es: ¿Es que eso le da derecho a la cabrona esta a seguir jodiéndonos? ¿Es que acaso somos los únicos que hacemos las cosas mal?
Porque en corrupción tendremos unas cotas elevadas, pero echad un vistazo a Italia. La gente está hasta los cojones de Berlusconi, pero el puto viejo verde ese sale SIEMPRE elegido en sus elecciones. El muy cabronazo tiene comprado el 90% de los medios de comunicación escrita y audiovisual, y maneja Italia (o la parte que no está controlada por el crimen organizado) como su puto cortijo. Y si hablamos de países que abusan del turismo o donde la picaresca está presente constantemente... ¿Cuántos de vosotros habéis ido a Italia y os han dicho que las carteras os las escondáis? En España también pasa... pero entonces, ¿por qué parece entonces que los malos somos nosotros?
Hablemos del paro. ¿Os creéis que España es la única que tiene tasas de paro de la hostia? Eso es porque no habéis visto Grecia. Ni Inglaterra. Ni Irlanda. Ni Portugal. Está media Europa hecha unos zorros, salvando Alemania, los países Nórdicos, Suiza y poco más. Pero parece que España es la única. Y me tengo que reir, porque resulta que hasta no hace demasiado, la mitad de Europa del Este, Marruecos y Sudamérica, venía aquí en busca de trabajo. Joder, estos pobres inmigrantes, qué mala puntería tienen, ¿no?
La gran pregunta es: ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué hay algunos que se han salvado de la quema y otros que no? Lo más fácil sería pensar que es porque los nórdicos y los alemanes son unos máquinas que lo hacen todo tan bien que jamás podrán tener problemas económicos. Que son gente tan meticulosa, metódica y perfecta que una crisis no les va a afectar en la vida.
Yo estoy harto ya de que me choteen. Quiero ser perfecto y que todo cuanto diga o haga esté perfectamente justificado por la inmensa mayoría de la humanidad, así pinte al óleo o me dedique a afeitar cabras. Ser perfecto es un chollo. Hace que nuestra vida sea más guai, que tengamos la autoestima más alta y que los demás nos adoren hagamos lo que hagamos...
Y una leche.
Los países nórdicos, al igual que Suiza, son unos máquinas en economía (aparte de por tener buenos gestores, que aquí no se niega) gracias a que en las últimas guerras mundiales se han mostrado neutrales. ¿Qué quiere decir eso? Que han podido negociar con unos y con otros, organizando un colchón económico mientras el resto del continente se va a pique. Luego, basta con mantener esas políticas a lo largo de los años (cosa no del todo difícil, considerando que son países con muy poca población, lo que se puede traducir en una calidad de servicios inmejorable, pese a los altos impuestos que se pagan). Una mentalidad de trabajo más o menos férrea, un sistema en condis y ahí lo tenéis.
En cuanto a Alemania, el gran ejemplo lo dieron después de la Segunda Guerra Mundial, con su política de trabajo intenso y todo eso. Curioso el hecho de que nadie menciona que gran parte de su reconstrucción y su auge a lo largo de los sesenta se produjo gracias a la mano de obra inmigrante (en gran parte española) que ayudó a levantar sus empresas hasta los niveles que venimos conociendo desde los años ochenta. A partir de ahí se hacen fuertes y tienen a toda Europa cogida por los huevos en el momento de la verdad: la conversión al euro.
Habladme de disciplina. Habladme de metodología de trabajo. Habladme de los putos dioses germánicos reencarnados si queréis. Alemania lo viene teniendo fácil de cojones desde que impuso la dichosa monedita europea y no tuvo que hacer ningún cambio monetario. En otras palabras, no tuvo que hacer frente a la inflación bestial que, junto con el boom de la burbuja inmobiliaria que tendría su origen en Estados Unidos, daría pie a esta crisis. Ahora es muy fácil criticar al resto de países, ¿verdad? Es muy fácil decir que el resto de Europa tiene que apretarse el cinturón, que vienen curvas. Es muy fácil decir que los demás somos unos mierdas, que no damos un palo al agua o que producimos menos. Es muy fácil llamarnos chorizos, mangantes, vagos y más cosas que me revientan (va a resultar ahora que somos el único puto país con corrupción de todo el planeta y los demás son naciones sin mancha concebidas que se sienten con la superioridad moral suficiente para decirnos cómo tenemos que vivir, no te jode).
Porque parece ser que el gobernante alemán medio ya no se acuerda de la cantidad de españoles que se partieron el lomo hace cuarenta años en sus fábricas. No, es más fácil acordarse de Manolo Escobar y Pajares y Esteso intentando zumbar con las guiris en las playas de Torremolinos. De eso sí se acuerdan. Cómo mola la Impresionante Memoria Superior de los Alemanes.
Y nosotros aquí, mientras, intentando olvidarnos de ellos...
Pero esto no es lo único que me hace reir. Me descojona bestialmente que los españoles transijamos con estas mierdas. Que veamos la puta Mallorca tomada por una panda de carcamales que vienen de un país que presume de educación y buenos modales y no tienen la decencia (ni las ganas) de aprender el idioma local, siendo residentes (aquí podría meter en el mismo saco a los ingleses en la Costa del Sol, que cojean del mismo pie, pero estamos hablando de los Supremos Líderes de la Unión Europea. De esos se podría hablar otro día). De ver cómo esos mismos desgraciados (no tienen otro nombre) van al médico y OBLIGAN al Estado Español a plantarle un intérprete, viviendo aquí desde hace más de veinte años (que no hablamos de un turista que echa un fin de semana aquí, oiga). De ver como, con toda su cara, EXIGEN en los hospitales tratamientos carísimos que sólo funcionan en Alemania, como si fueran los señoritos del cortijo.
¿Y qué hacemos los españoles? Pues como gilipollas que somos, entramos por todas. Cuando lo primero que tendríamos que hacer es deportar a esos cabrones nada más que por demostrar una falta de educación supina, nos abrimos el culo en canal para que nos la metan a gusto. Hasta les damos vaselina y cremita para que la pilila no les escueza. ¿Pero toserle a nuestros amos? Por favor, eso no va ya con nosotros.
Algo en este plan. Los lubricantes y las cremitas quedaron fuera de plano cuando se tomó esta foto.
Y es así como nos va, amigos distópicos. En Europa saben que somos los últimos monos. Que estamos sin un duro. Que a lo mejor no trabajamos de un modo tan "productivo" como dicen ellos, pero bien que se llevan nuestros trabajadores a currar a su país sin pensárselo dos veces (joder, si tan malos somos, ¿para qué coño nos quieren entonces?). Que las cosas les salen rana, la culpa es de los putos españoles, que son la peor escoria que ha parido madre. Que salen bien, es cosa de ellos, que son superiores. El caso, como ya se ha visto, es ponernos a parir. Jodernos. Hundirnos cada día más. Apañárselas para cortarnos las alas y hacer que sigamos pensando que les debemos un favor simplemente por dejarnos existir. Que creamos que tienen todo el derecho del mundo a mirarnos por encima del hombro simplemente porque les va mejor. Habrá quien lo justifique diciendo que es que el mundo globalizado es así, que así son las cosas y demás mierdas. Sí, también podemos decir entonces que todo vale si tienes poder. Si mañana los alemanes desembarcan en nuestras costas diciendo "Venimos a follar a vuestras mujeres", pues seguro que alguien vendrá diciendo que están en su derecho porque están al mando. Y si también dicen que a los niños hay que esclavizarlos y ponerlos a dar vueltas a una rueda de molino a golpe de látigo, pues también.
Tener poder implica también emplearlo con sabiduría. Ya hablé en otros posts que una monarquía se puede convertir en una tiranía si se corrompe. Alemania no es una monarquía, pero fijaos: está funcionando, desde el punto de vista económico, como el "rey" de Europa, en el sentido de que es la que marca las pautas de lo que se hace o de lo que no se hace. Eso, a grandes rasgos, es lo que hace un monarca. La cuestión está en si el monarca en sí es alguien sabio (los republicanos diréis que no, que un monarca JAMÁS es sabio, pero echad un vistazo a la historia de la humanidad y veréis que no todos han sido malos malísimos; nada más que por estadística, joder, alguno tiene que haberse comportado de una manera medianamente decente con su pueblo) o se corrompe y se convierte en un tirano que hace las cosas en base a sus caprichos. Teniendo en cuenta cómo se está ensañando Alemania con España últimamente, tengo mis motivos para pensar que la racionalidad típicamente germánica se la está pasando la señora Merkel por su Santa Raja para chotearse de nosotros y tratarnos con la punta del pie. En otras palabras, la actitud del señorito que desprecia a los que trabajan para el.
Ante eso, sólo tengo algo que decir: todos, absolutamente todos los Imperios, acaban cayendo. Macedonia, Roma, Genghis Khan, Napoleón. Todos acaban siendo destruidos, bien por si mismos, bien por aquellos a los que ellos mismos más desprecian, pues no existe un imperio que dure mil años ni unas fronteras que resistan eternamente. Recuerde, señora Merkel, que las torres altas son aquellas que hacen más ruido al caer. Y usted mira al resto del mundo como si viviera en la puta torre de Babel, ahí tocando el cielo y mirando a la escoria que tiene abajo. Pues, señora Merkel, ojo dónde pone el pie. Igual quien ríe el último ríe mejor...











3 comentarios:
Ah, colega... tus posts son un ejemplo excelente de cómo y para qué deben utilizarse las palabrotas. Te aplaudo de nuevo.
Y todavía no había terminado de editarlo!
Ya ves. Es que eres así de genial :-D
Publicar un comentario